Opinión Lunes, 12 de agosto de 2019 | Edición impresa

Un escenario más complicado - Por José Luis Toso

La caída de Macri en Mendoza y el empate de la lista que encabezó seguramente motivarán a Cornejo a extremar cuidados.

Por José Luis Toso - jtoso@losandes.com.ar

El resultado electoral de ayer en nuestra provincia llena de interrogantes sobre lo que pueda ocurrir en la convocatoria a las urnas de fines de setiembre para evaluar la gestión de Cornejo y elegir a su sucesor. Las primarias locales de junio fueron alentadoras para el oficialismo en ese sentido, pero la debacle macrista de ayer puede actuar como correntada si no toma precauciones el cornejismo.

El Gobernador tiene absoluta razón: “Cada elección es una elección”. Eso sostuvo anoche varias veces en la breve evaluación que efectuó sobre la jornada electoral en la provincia. Quiso decir que muchas veces la gente vota de diferentes maneras según la convocatoria a la que debe responder, presidencial, provincial o municipal. Pero también es cierto que en algunos casos el envión que producen ciertos resultados suelen incidir en el voto cuando el impacto es fuerte, como sucede con los números conocidos tras las primarias nacionales de ayer.

La próxima elección de setiembre lleva al oficialismo local al gran desafío de resolver la continuidad de la gestión de Cornejo, a través de Suárez, en una fecha inserta dentro del calendario nacional ahora absolutamente favorable al kirchnerismo. Y por eso anoche el Gobernador admitía que, sin dejar el libreto de la gestión que ha venido realizando Cambia Mendoza en estos casi cuatro años, probablemente el contexto nacional obligue a algún replanteo de estrategias para buscar asegurar una jornada electoral triunfal dentro de un mes y medio.

Precisaba Cornejo que “hay un concepto de continuidad de gestión que vamos a defender” y respaldó enfáticamente a Rodolfo Suárez. “Es la mejor opción y lo vamos a apoyar”, destacó una vez más sobre el hoy intendente capitalino. 

Pero, volviendo al efecto negativo de Macri en esta elección mendocina de ayer, el propio candidato Rodolfo Suárez, reconocía públicamente ante una consulta periodística que “nunca negamos la crisis” económica que la gestión macrista no pudo resolver y que “alzamos la voz desde el radicalismo varias veces”, lo cual es cierto. Cornejo fue desde su rol de jefe de la UCR nacional uno de los que más planteos hizo, entre otras cosas, al descontrol de precios y a las fuertes tarifas de servicios públicos que debió afrontar la población en general.

Peor está claro que esa actitud de admitir la crisis económica y salir a pedir correcciones evidentemente no le alcanzó al espacio liderado por el radicalismo mendocino como para mostrarle al macrismo que en esta provincia había otra mirada hacia el Presidente y su equipo. Por el contrario, el mensaje que se envió desde Mendoza a la Casa Rosada no hace otra cosa que advertir que pese a los esfuerzos  y al encolumnamiento que públicamente el cornejismo reafirmó con el poder nacional en las últimas semanas, la caída de imagen presidencial pudo más y hasta puso en riesgo el liderazgo que políticamente ha ejercido Cornejo en los últimos años en Mendoza.

Algunos analistas locales estimaban que el Gobernador podía llegar a traccionar votos a favor del Presidente. Y si bien la lista que encabezó Cornejo logró resultados aceptables, no alcanzó ese esfuerzo para sostener la imagen del gobierno nacional. Por el contrario, el rechazo a Macri terminó neutralizando a la lista de Cornejo, la frenó, permitiendo que el frente liderado por el kirchnerismo ganara por algunos puntos en el segmento presidencial y empatara técnicamente con Cambia Mendoza en  la lista para el Congreso.

Por lo tanto, los resultados de ayer le renuevan el optimismo a las huestes de Anabel Fernández Sagasti, en cuyo equipo comienzan a pensar seriamente en la posibilidad de dar un batacazo en las provinciales. Mucho dependerá de cómo encaren de ahora en adelante oficialismo y “anabelismo” la campaña. 

El cornejismo tal vez deje de lado todo contacto nacional para centrar su planificación en el balance de lo realizado desde diciembre de 2015. Tiene para mostrar un gran ordenamiento de las cuentas provinciales y de los servicios a cargo del Estado, además de obras encaradas o proyectadas a pesar de la dura realidad que han marcado los números en el país en estos años. Otro  desafío, de esos que le suelen gustar a Cornejo, más aún con la motivación que le genera la aproximación peronista de ayer. Por su parte, el Frente de Todos muy probablemente busque referenciarse aún más en Alberto Fernández y en Cristina Kirchner. Lo hizo hasta ahora y se aferrará más a ello para tratar de aferrarse a un envión triunfalista que le dé chances reales hacia la Gobernación.