Turismo Domingo, 5 de agosto de 2018 | Edición impresa

Un encuentro con la felicidad en Copenhague

Los daneses consideran que lo bueno de la vida está en las pequeñas cosas, en lo sencillo, la calma y la calidez.Un estilo de vida con éxito

Por Camila González del Solar - bloguera en The travel voice - Especial para Los Andes

A pesar de ser una de las ciudades más caras de Europa, Copenhague tiene una calidad de vida inigualable a cualquier otra. No por nada es considerada una de las ciudades más felices del mundo para vivir. Allá todo es limpio, prolijo y las personas son sumamente amables.

Pero lo más curioso de todo, es que no son ostentosos en su estilo de vida. Hay un movimiento que los daneses llaman “hygge” que significa buscar la felicidad en las pequeñas cosas.

 

Y ahí es donde radica ese estilo de vida danés: en lo sencillo, la calma y la calidez. Todos estos aspectos se notan fácilmente al recorrer Copenhague, la capital de Dinamarca.

Dinamarca forma parte de Escandinavia, junto a Suecia y Noruega, y su moneda es la corona danesa. Ésta era la tierra de los vikingos antiguamente.

Es sugerible al menos dos días enteros para conocer esta encantadora ciudad. Es bastante chica, lo cual casi todo puede hacerse caminando. 

Copenhague en verano

Visitar Copenhague en verano es siempre una mejor idea ya que sus temperaturas suelen ser muy bajas durante el otoño e invierno. Además, la ciudad aprovecha su corto verano ofreciendo varios planes al aire libre como caminar por el Nyhavn. Es la calle típica del puerto con las casas de colores, una clásica postal de Copenhague.

Allí hay varias opciones de cafés y restaurantes con mesas en la vereda. Hay, además, una tienda histórica de tatuajes llamada “Tattoo Ole” donde el Rey Frederik 9º iba a tatuarse. Ahí mismo está exhibida la foto del rey mostrando sus tatuajes. 

Un plan interesante es recorrer los jardines del Castillo de Rosenborg. Para entrar al castillo de verano del rey Christian IV hay que pagar una entrada pero los jardines son libres. Asimismo, pueden aprovechar los juegos en los Jardines Tivoli, un parque de atracciones antiguo de 1843. 

Otro atractivo para los meses de verano es hacer un paseo guiado en barco por los canales. Es recomendable para conocer los destacados de la ciudad desde el agua como el Palacio Amalienborg, la Casa de la Ópera (creada por el mismo arquitecto de la Opera House de Sidney en Australia), el Palacio de Christiansborg, la biblioteca Diamante Negro y la Sirenita. 

 

El Palacio Amalienborg es la residencia invernal de la reina. Está en una plaza donde hay otros tres palacios más. Todos los mediodías está el cambio de guardia real.

El Palacio de Christiansborg, por su parte, es el Parlamento y donde se reúnen los tres poderes: el ejecutivo, legislativo y judicial. Hay que pagar entrada para ver el Salón del Trono, ruinas del antiguo palacio y las caballerizas. 

Por otro lado, la famosa estatua La Sirenita es otro de los íconos de Copenhague, aunque un poco decepcionante por su tamaño y por la ola de turistas alrededor sacándole foto. La estatua está inspirada en la historia del escritor danés de cuentos para niños, Hans Christian Andersen. 

Hay algunos monumentos a Andersen por la ciudad como la estatua que está en el City Hall, la plaza principal de 1905 o el mural en el techo del August Bournonville Passage, al lado del Royal danish theater. 

Paseo gastronómico

En los meses de verano, abre el Mercado hipster “Copenhaguen street food”. Es una vieja fábrica convertida en mercado de comida callejera, está sobre el canal, y hay muchas opciones para comer y tomar. 

Además está el Torvehallerne Market, un mercado cubierto muy exclusivo de comida y muy bien puesto. Acá todo es tentador y de la mejor calidad. No deberían dejar de probar la especialidad danesa “Smorrenbrod”, son riquísimos panes tipo tapas españolas con agregados arriba, ¡deliciosos! 

Un poco más alejado del centro está el Meat-packing district (Kødbyen), una zona de fábricas que en los últimos años se puso muy de moda para comer o tomar algo.

Los restaurantes de acá tienen una onda hipster. 

Y para los fanáticos de la cerveza, hay visitas a la cervecería danesa Carlsberg. Al final del tour hay una degustación de sus variedades.

La Ciudad libre de Christiania

Es una comunidad fundada por hippies en los años 70 y está en el barrio de Christianshavn. Christiania tiene un estatus semilegal de la comuna de vecinos que se autoproclama independiente del Estado danés.

Hay puestos de souvenirs, tiendas y bares hípsters y está prohibido sacar fotos. Es muy conocida, además, porque adentro está permitido consumir y vender drogas blandas, por eso también se la conoce como “distrito verde”. Es pintoresca para conocer y es el el segundo lugar más visitado de Dinamarca.

A pocos minutos caminando de Christiania, está la Iglesia de San Salvador. Para obtener las mejores vistas panorámicas de Copenhague hay que animarse y subir los 400 escalones hasta la punta de su torre. El último tramo no es apto para gente que sufre vértigo ya que rodea por fuera la aguja espiral. Hay que pagar una entrada para subir.

 

El Centro 

La Peatonal Strøget es la calle comercial principal, donde están todas las tiendas. Una sugerencia es entrar a alguno de los locales de la marca “Flying Tiger Copenhagen”. Esta tienda danesa vende artículos originales de toda clase y a muy bajo precio. Son productos con diseño propio y exclusivos de la marca. 

Por esta misma zona también está la calle Bredgade, muy distinguida y agradable para caminar, y la Round Tower (Rundetaarn), que fue construída entre 1637 y 1642 y tiene una rampa espiral adentro de 209 metros.