+ Deportes Domingo, 18 de agosto de 2019 | Edición impresa

Un arquero que es una maravilla

La historia de Rodrigo Moyano, el chico con síndrome de Down que debutó en los torneos oficiales de Fefusa como guardameta.

Por Maxi Salgado - msalgado@losandes.com.ar

Hay instituciones que van más allá de lo deportivo y hacen un trabajo social muy importante para la comunidad. Ese es el caso de Don Orione, un club que tiene como premisa la integración. Una política que no queda en el discurso bonito, sino que se traduce en acciones y esto se vio el último sábado en el partido que la C 17 del Santo jugó frente a Don Bosco como local.

Faltaban tres minutos para que terminara el partido y Agustín Cuel, el técnico del equipo pidió cambio de arquero. Fue el momento del debut oficial de Rodrigo Moyano, el ídolo del club, el pibe al que todos quieren. El chico con síndrome de Down ingresó bajo la ovación de todos los presentes. “Se sentía Armani”, cuenta uno de los padres. El equipo perdía 3 a 1 y lo terminó empatando 3 a 3 y algunos destacan la actitud de Rodrigo para ordenar el equipo y dar indicaciones a sus compañeros.

 

Para charlar con él y conocer un poco más de su historia, lo visitamos en una de las prácticas. Rodri llegó temprano con su bolso al hombro y luciendo orgulloso su camiseta de la selección mendocina con el número 1 que le regaló su cuñado, el gran Chelo Mescolatti, a quien acompañó en el Mundial de Misiones que Argentina ganó en abril. “Me hice famoso”, dice de aquella experiencia en la que salió en varios videos alentando al equipo nacional y compartió momentos de la concentración con los jugadores.

Cuando se le pregunta sobre Mescolatti hace un suspiro enorme y dice “es un personaje. Es mi ídolo” y agrega “quiero decir que estoy muy orgulloso de mi familia y de todo lo que me dan”.

Nos cuenta que se sintió muy bien en el partido y agrega “obvio que ahora hay que meterle para adelante para seguir jugando”. 

 

Nos confiesa que es hincha fanático de Godoy Cruz al que va a ver todos los partidos, lo que demuestra en su perfil de Instagram en el que tiene como perfil la imagen del escudo del club y que su jugador preferido es el Morro García. 

El club se caracteriza por ser inclusivo: en las filas de C 13 también juega Juan Antonio Ortiz. | Gustavo Rogé / Los Andes 

Se deshace en elogios hacia Agustín Cuel, su entrenador, de quien dice que es “un gran técnico”. La sonrisa no se le borra de la cara mientras hace las fotos y charla con sus compañeros. Los mismos que se sienten orgullosos de compartir el equipo. “Es un arquerazo”, “un orgullo que esté en el equipo”, dicen los chicos mientras se preparan para una nueva práctica. Esa actitud demuestra el trabajo que se hace en el club desde las bases y debería ser imitado por las otras instituciones, especialmente las que vayan a enfrentar a Rodrigo y compañía.

 

Por el mismo camino va Cuel quien nos cuenta que: “es un jugador muy hábil. Maneja muy bien la técnica de juego. Hace un tiempo que está conmigo. Recién para este torneo lo pudimos federar y la idea es que vaya ganando minutos de juego. La verdad que cuando decidí ponerlo el sábado, lo que menos me importaba era el resultado, pero se movió muy bien. Tiene mucha personalidad. Lo trajo Damián Riveros (arquero de Don Orione y la selección mendocina) porque sabía que le gustaba el arco. No falta nunca a los entrenamientos y la verdad que se lo extraña cuando no viene. Cómo hay que cuidar su salud, estuvo un tiempo sin venir por el frío y yo estaba preocupado en que no volviera”, cuenta quien también es una de las figuras de la Primera de Don Orione. “El Rubio”, como lo menciona Rodrigo a cada momento, es el hombre que le dio su mayor alegría.

Rodrigo, como su papá, el “Oveja” que también fue arquero, ya dio el primer paso y ahora lo espera una larga carrera. 

De hecho, ayer por la tarde ingresó en el partido que se equipo jugó con Vialidad y mantuvo el arco en cero.