Política Miércoles, 15 de agosto de 2018 | Edición impresa

Uberti dijo que el matrimonio Kirchner sabía de las coimas

El ex funcionario fue admitido como “imputado colaborador” y quedó en libertad luego de declarar.

Por Horacio Serafini - corresponsalía Buenos Aires

Claudio Uberti, ex titular del Organo de Control de Concesiones Viales (OCCOVI),  declaró ayer en calidad de arrepentido en la llamada “causa de los cuadernos”, y confesó haber recolectado dinero de distintas empresas ligadas a la obra pública.

También dijo que los presidentes Néstor Kirchner y Cristina Fernández estaban al tanto de la maniobra. Pese a admitir el cobro de “coimas” o “retornos”, Uberti, tras declarar, dejó los tribunales de Comodoro Py, puesto que el juez del caso, Claudio Bonadío, no dictó su prisión preventiva.

La nueva declaración de ayer del empresario Aldo Roggio fue la otra gran novedad en la causa. También sorprendió la presentación voluntaria de Juan Chediak, ex titular de la Cámara de Construcción, quien pretende declarar como “arrepentido” y ahora espera el visto bueno del juez Bonadío.

“Néstor y Cristina estaban al tanto de lo que yo hacía”, declaró Uberti ante el fiscal federal Carlos Stornelli. El ex funcionario dio crédito a la versión surgida por la revelación de los cuadernos atribuidos a Oscar Centeno, ex chofer de Roberto Baratta, el secretario de Coordinación del Ministerio de Planificación durante la gestión de Julio De Vido.

 

El fiscal Stornelli calificó esos cuadernos de “una verdadera bitácora del delito”, y en su escrito acusatorio afirmó que hubo una asociación ilícita, que recaudaba dinero a empresarios contratistas de obras públicas.

Si bien Centeno confesó, tras varias idas y vueltas, que había quemados el bloc anotador y los siete cuadernos tipo escolar en los que había apuntado la operatoria de esta presunta asociación ilícita, ahora el fiscal Stornelli y el juez Bonadío están siguiendo las pistas que ofrecen los empresarios y CEOs que se ampararon en la figura del “imputado colaborador”.

Uberti declaró ayer bajo esa protección, que incluye un detalle no menor: quienes se declaran arrepentidos son liberados, no así los ex funcionarios y empresarios, como Gerardo Ferreyra, cabeza del grupo Electroingeniería, que no admitieron culpas y permanecen detenidos en el penal bonaerense de Marcos Paz.

En el caso de Uberti, el dinero de las coimas se movía dentro del circuito de las empresas concesionarias de peajes viales. La declaración como arrepentido fue homologada por el juez Bonadío.

 

Según trascendió, pese al secreto de sumario, el dinero en negro recaudado por Uberti luego era enviado en aviones de Buenos Aires a Santa Cruz.
Uberti es el primer ex funcionario que reconoce el cobro de coimas.

La semana pasada, el ex jefe de gabinete de Cristina Fernández, Juan Manuel Abal Medina, reconoció el pago de parte de empresarios aunque dijo que se trataba de una “acción voluntaria” y que el dinero se destinaba a las campañas electorales del Frente para la Victoria.

Uberti no figura en los cuadernos, pero su nombre apareció después de que el viernes pasado lo nombrara el ejecutivo del Grupo Techint, Luis Betnaza. Uberti, según el ejecutivo, estuvo entre los funcionarios que habrían intercedido para que el gobierno de Hugo Chávez pague la indemnización por la expropiación de la siderúrgica SIDOR, propiedad del consorcio de la familia Rocca.

Uberti dejó el gobierno nacional en diciembre de 2007, después de verse involucrado en el ingreso de dinero sin declarar en un viaje procedente desde Venezuela, junto al empresario Antonini Wilson.

Sorprendió la presentación de Juan Chediak, ex titular de la Cámara Argentina de la Construcción y titular de la empresa que pavimentó el Paso Pehuenche.

Cómo ser arrepentido en una causa penal

La Ley 27.304 del arrepentido se votó a fines de 2016 y se aplica para casos de corrupción, sobornos, dádivas, asociación ilícita, delitos vinculados a producción, tráfico de drogas, corrupción de menores, prostitución, trata de personas y pornografía infantil, entre otros.

Para llegar a ser considerado “arrepentido”, el imputado colaborador primero debe llegar a un acuerdo con el fiscal. 

Ese acuerdo debe ser homologado por el juez de la causa, quien debe merituar si la información es relevante. Uno de los puntos claves para que avance el acuerdo es que los arrepentidos deben comprometer a implicados en el mismo nivel de responsabilidad o mayor. 

Una vez homologado, el juez y el fiscal tiene un plazo de un año para verificar y controlar si la información fue verdadera y útil.

 

Al ser considerados arrepentidos, los imputados pueden lograr el beneficio de la excarcelación hasta el inicio del juicio oral. Por eso, los empresario que se declararon arrepentidos en el caso de las coimas pudieron salir de prisión. Lo mismo sucedió con el ex funcionario Claudio Uberti y el chofer Oscar Centeno. 

Pero la reducción de la pena recién se podrá aplicar cuando finalice el juicio oral.  El recorte del castigo será de un tercio del mínimo establecido en la escala penal y de la mitad del máximo de la pena establecida en la escala penal. En los casos de delitos con penas de prisión perpetua, se podrá reducir a 15 años de prisión. La reducción de la pena no será aplicable a las penas de inhabilitación, multa o decomiso.

Los imputados tienen tiempo para arrepentirse hasta antes del inicio del juicio oral.

En caso de que se compruebe que la información no fue cierta o es inexacta, será castigado con la pena de prisión de cuatro a diez años y con la pérdida del beneficio concedido.