Fincas Domingo, 20 de octubre de 2019 | Edición impresa

Trabajo en baja: las bodegas de Mendoza perdieron 800 empleados

La caída se registró entre 2015 y 2018, un período en el que otros sectores crecieron. Incidieron los costos y la pocas ventas en el país.

Por Mariano Zalazar - mzalazar@losandes.com.ar

En tres años la vitivinicultura mendocina perdió 823 trabajadores, como consecuencia de la caída de ventas y el retroceso en los niveles de producción. La baja fue a contramano de lo que ocurrió en el resto de los sectores económicos e incluso difiere de lo pasó en las empresas vitivinícolas de otras provincias. 

Según estadísticas publicadas por el Ministerio de Trabajo de la Nación, entre el cuatro trimestre de 2015 e igual período de 2018, la cantidad de empleados privados dedicados a la actividad de “elaboración de vinos y otras bebidas fermentadas” se contrajo de 14.413 a 13.590 personas en Mendoza. De ahí se desprende la diferencia de 823 trabajadores, que significa una contracción del 6%. 

 

Lo llamativo, es que durante esos años las bodegas de San Juan lograron mantener sus plantas de personal. De hecho, contrataron a 85 personas más. Lo mismo ocurrió en La Rioja (sumó 153 trabajadores). Salta, en cambio, acompañó a Mendoza en la tendencia negativa, con una pérdida de 74 puestos de trabajo. 

Un sector diferente

En 2019 el mercado laboral de Mendoza empezó a sentir con dureza los efectos negativos de la recesión económica, pero hasta diciembre de 2018 los resultados del empleo privado registrado eran bastante favorables. Por eso es válido decir que la vitivinicultura fue a contramano del resto.

 

Si se analizan las estadística generales, se encuentra que el empleo privado de Mendoza pasó de 258.143 trabajadores en el cuarto trimestre de 2015 a 270.933 empleados en el período octubre-diciembre de 2018. Es decir que mientras la vitivinicultura perdió 823 puestos de trabajo, la provincia en su conjunto ganó 2.399.

Eso significa que la vitivinicultura no solo ha sido golpeada por los problemas macroeconómicos generales, como la inflación y la pérdida del poder adquisitivo de los salarios, sino que además ha sufrido de problemas propios, que agravaron su presente y anticiparon la retracción del empleo que luego se repetiría en otros rubros.

 

Las causas de la baja

Hay varios factores que explican lo que ocurrió con el mercado laboral del sector vitivinícola en los últimos años, pero hay dos situaciones en particular que vale la penar destacar. Una de ellas, es la caída de ventas en el mercado interno. De acuerdo a datos publicados por el Observatorio Vitivinícola, en el período analizado, los despachos de vinos se contrajeron de 10.276.398 hectolitros en 2015 a 8.401.555 en 2018 (18% de retracción).

Por otro lado, el nivel de producción en 2016 y 2017 fue muy bajo. El primer año se elaboraron 12.738.192 hectolitros y el segundo 14.574.411 hectolitros, cuando la media ronda los 20 millones de hectolitros. 

 

Dentro de ese escenario desfavorable, la inflación y la alta carga impositiva pusieron todo “cuesta arriba” para el sector. Eduardo Senra, representantes de la Unión Vitivinícola Argentina (UVA), explicó que la vitivinicultura lleva varios años en una situación de reducción de mano de obra, debido a que es un gran componente dentro de la estructura de costos. “Tan solo en la finca, la mano de obra se lleva el 65% del costo anual. Por ello es que la cantidad de trabajadores que tuvo históricamente el sector, se encuentra en caída”, comentó.

“La relación de los altos costos y la baja rentabilidad, impacta de lleno en ambos sectores (bodega y viña) en lo que a mano de obra se refiere”, agregó. 

 

Por su parte, Alfredo Aciar, jefe de Gabinete del Ministerio de Economía, destacó que el 2018 fue un año particularmente malo para la vitivinicultura, por los problemas de sobrestock y la caída del consumo. “Hay que tener en cuenta además, que las bajas cosechas de 2016 y 2017 hicieron que se produjera poco mosto, por lo que las bodegas dedicadas a esa actividad necesitaron menos personal”, apuntó.

“De todas formas, el nivel de producción y las ventas en el exterior mejoraron mucho en 2019, por lo que es muy probable que este año las estadísticas mejores”, concluyó.