Brand Content Sábado, 12 de octubre de 2019

¡Tiempo de color!

En esta época nos dan ganas de renovarnos y embellecer nuestro hogar. ¿Cómo elegir un nuevo tono para nuestras paredes?.

Por Arq. Adriana Guillén de Pérsico

Esta época es la más propicia para pintar, ya que luego se deben ventilar las habitaciones.

Antes de decidirnos a encarar esta tarea es conveniente solicitar más de un presupuesto, que incluya: las pinturas, herramientas, horas de trabajo y material para proteger el piso y el equipamiento de la casa. En ese momento se acuerda también la fecha de inicio y duración de las tareas, además de la forma en que se irán  abonando las mismas.

Debemos solicitar al pintor que aplique por lo menos dos manos de pintura: la primera cubrirá irregularidades y la segunda proporcionará la terminación. También es conveniente que realice varias pruebas de color ya que, tras secarse, las pinturas varían de intensidad. Esto le permitirá observar el color a lo largo del día.

¿Por dónde empezar?

No se puede decidir un color sin tener en cuenta el espacio. Con él podemos modificar y mejorar cualquier ambiente. Entre los aspectos que debemos valorar antes de elegir un color figuran:

- La amplitud: en habitaciones pequeñas no podemos utilizar colores oscuros. Por el contrario, los tonos claros nos dan sensación de amplitud, sobre todo el blanco, los azules y los verdes.

- La altura del techo: si el techo es bajo puede “elevarse visualmente” pintándolo de un color más claro que las paredes. Si resulta demasiado alto, elija un color oscuro para acercarlo.

- La luz: la falta o exceso de luz pueden corregirse con el color: los tonos claros y los pastel dan más luminosidad. Esto se debe a que todos los colores que contienen blanco reflejan mucho más los rayos de luz, mientras que los oscuros, que contienen negro, la absorben.

- La temperatura: la sensación de frío o calor que transmite un color no es subjetiva. Se ha comprobado que algunos colores elevan o reducen la temperatura de una habitación. Teniendo en cuenta esto, es importante saber su orientación: si es fría elegir colores que aporten calor (rojos, terracotas, amarillos), y si es calurosa tonos fríos (azules, grises).

- El estilo: el color estará relacionado también con el estilo de decoración que deseemos. Por ejemplo, las decoraciones rústicas requieren de colores cálidos, las clásicas de tonos suaves y los tonos contrastantes para las más modernas.

- Los muebles: el estilo y color del mobiliario y las telas también influirán en la elección del color.

Otra  duda que suele plantearse es si pintar de blanco o de color. Aunque se crea lo contrario, el blanco no es el color más seguro. Si el espacio no recibe luz natural se ve grisáceo, y si por el contrario es muy luminoso, se ve frío. Siempre tenemos que acompañarlo con toques cálidos como madera o fibras naturales y huir de la iluminación halógena y fluorescente.

También puede decidirse por pintar la vivienda de varios colores, lo que no plantea problemas si son estancias cerradas. Pero si las distintas habitaciones de la casa se comunican visualmente y las puertas están permanentemente abiertas, se pueden crear fuertes contrates. Para solucionarlo se utilizan colores similares o de gamas próximas.

El acabado de la pintura influye en el resultado final. Si es mate, disimula las irregularidades. El brillante destaca los posibles defectos, pero tiene la ventaja de que al reflejar la luz amplía las dimensiones. La pintura satinada es el punto medio, y proporciona una apariencia sedosa muy agradable. Encontramos en el mercado pinturas al aceite, lavables y resistentes para habitaciones con mucho desgaste, y pinturas al agua (pintura  plástica).

Consejos útiles

- Elija calidad: la pintura 100% acrílica es la ideal, durará mucho tiempo y podrá lavarla.

- Compre de forma inteligente: toda la pintura de una vez. Para calcular la cantidad divida los metros cuadrados de pared por el rendimiento de la pintura (se indica en el envase), y multiplique esta cifra por el número de manos a aplicar (se recomiendan dos como mínimo).

- Siga un orden lógico: primero se pintan el techo, las molduras, las paredes y la carpintería.

- Trabaje con rapidez: en lo posible no interrumpa el trabajo y no aplique la segunda capa de pintura hasta que se seque bien la primera mano. Extienda la pintura de arriba hacia abajo. Siempre es conveniente quedarse con por lo menos un tarro de pintura sobrante para futuros retoques.

Tip decorativo

Al escoger el color de las paredes puede pintar la carpintería igual, o bien de un color diferente para destacarla como elemento decorativo. Con respecto a elementos ornamentales como arcos, vigas o columnas, puede realzarlos si los pinta de colores más claros que las paredes. También se pueden ocultar tuberías u otros elementos pintándolos del mismo color que la superficie donde estén ubicados.

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