Espectáculos Domingo, 21 de abril de 2019 | Edición impresa

The Widow versus Hanna: entre el amor perdido y el dolor de no ser

The Widow es entretenida y de buena factura pero se empantana en las subtramas que tiene la acción. Así, el ritmo se vuelve demasiado lento.

Por Patricia Slukich - pslukich@losandes.com.ar

En tiempos de sobre-información, sobre-estimulación e híper-producción no basta con la cantidad tipo “mercado persa” de Netflix para configurar un catálogo tentador. Así lo ha entendido Amazon Prime (y mejor todavía HBO), que encontró en la curaduría de sus contenidos seriados la clave para ganar las batallas. Los ejemplos abundan: “Goliath”, “Homecoming”, “The Romanoffs”.  Tomemos ahora a “The widow” y “Hanna”. Las dos series son thrillers recién estrenadas, con todos los gestos que pide la acción: en sus personajes, en las situaciones. Pero “Hanna” tiene un plus que a la correctísima “The widow” le falta: esa sensación de “peligro inminente” sostenido sin respiro que pide un buen thriller. 

 

Esta chica es una molotov

“Hanna”, la adolescente del título, fue criada en el bosque por su padre -un ex agente- y entrenada para convertirse en una máquina de exterminio. Ella va, de ciudad en ciudad, escurriéndose de la despiadada Marissa Wiegler; mientras en el camino se busca a sí misma y cuestiona las acciones humanas. Con esta trama, la serie de ocho capítulos es un aceitadísimo tour de force entre Hanna (Esme Creed-Miles), Wiegler (Mireille Enos) y el padre-agente Erik Heller (Joel Kinnaman).

 

“Hanna” es una remake de la muy buena película homónima, que dirigió Joe Wright (“Las horas más oscuras”) en 2011. El elenco de aquel filme era un batacazo: Cate Blanchett como Wiegler, Eric Bana como Heller, y Saoirse Ronan como Hanna. Así, la vara para Enos, Kinnaman y Creed-Miles es altísima; pero ellos la saltan, la doblan y componen sus propios personajes. Y en tren de pensar en casting, fue un acierto del director, David Farr, elegir a la dupla Enos-Kinnaman que tan bien funcionó en la inolvidable y única “The killing”.

 

“Hanna” es una digna transposición de lenguaje de cine a tv. Tiene un trabajo de fotografía que merece ser destacado (Dana Gonzales, Mark Patten, Kate Reid, Mark Wolf), un pulso narrativo que no baja y un criterio de puesta que permite la empatía con los personajes y las situaciones inverosímiles.  

 

No te pongas melosa, muñeca

“The widow”, en contraste, se empantana en el dolor y la incertidumbre que invade a la protagonista Georgia Wells (Kate Beckinsale). La trama es intrigante: ella viaja al Congo para encontrar respuestas a la misteriosa desaparición de su esposo. Y en ese tránsito va descubriendo cosas del hombre que ama que de lindas, no tienen nada. El problema de la serie, que no es mala sino inferior al golpazo adrenalínico de “Hanna”, es que el guión tiene demasiadas subtramas que ralentizan la acción. Sí es interesante el intento de la serie por abrir el mapa a la realidad compleja de esta devastada y violenta porción del mundo que es África.