Sociedad Viernes, 14 de junio de 2019 | Edición impresa

Lujosa y moderna: la terminal parece ahora un aeropuerto

La primera etapa será inaugurada el 28, se ha recuperado todo el primer piso.

Por Ignacio de la Rosa - idelarosa@losandes.com.ar

En un día “normal”, cerca de 40.000 personas pasan por la Terminal de ómnibus de Mendoza (el equivalente a un estadio Malvinas Argentinas repleto). Pero en vacaciones, fines de semana largo y fechas especiales como Semana Santa y Carnaval; la estadística supera los 75.000 transeúntes. Y este punto neurálgico ubicado en el límite entre Ciudad y Guaymallén -aunque con vinculación directa hacia toda la provincia- se convierte en algo estratégico, no solamente desde la perspectiva del turismo; sino también para el flujo diario de actividades. 

La nueva terminal
 

La terminal de micros Estación Mendoza, aquella por la que además transitan más de 1.100 unidades diarias, ya luce renovada y en el lugar se están ejecutando las últimas obras para que el viernes 28 de junio quede inaugurada la primera etapa (el ala norte, y donde está la entrada principal).

 

En total se han invertido 300 millones de pesos en esta primera parte; y entre los grandes cambios se destaca el aprovechamiento pleno de la planta alta -que estaba inhabilitada desde fines de los ‘90-, además de la incorporación de tecnología, de la eficiencia energética y de la instalación de un gran centro de monitoreo.

Marcos García / Los Andes

Junto al mencionado sector -que prácticamente luce nuevo y que tendrá 70 locales (entre comercios de todo tipo y boletería)- se han reconstruido las esquinas que vinculan este cuerpo con el ala este y con la oeste. Además, comenzaron trabajos en el sector sur. Allí, en la galería lindante con el Acceso Este se instalarán otros comercios y una reconocida multinacional de comida rápida.

 

“No hemos pensado en una simple terminal para construir la nueva, sino que hemos ido más allá. Es un edificio súper moderno y súper eficiente, con las prestaciones de un aeropuerto: es cerrado, climatizado y con los estándares del primer mundo”, indicó el gerente general de la terminal Estación Mendoza, Matías Díaz Telli.

La estación de combustible instalada en el centro del predio -exclusiva para los colectivos- también fue levantada y en el lugar se instalará una renovada bomba.

 

Todo listo

En lo que respecta a las obras de la terminal propiamente dichas, el avance supera ampliamente el 90%. Por estos días, los trabajadores se encuentran terminando los canteros y pintando los espacios de la playa de estacionamiento lindante a calle Reconquista -continuación de Alem y de Bandera de los Andes-. Toda la luminaria ya ha sido cambiada a led -incluso en el amplio frente de vidrios espejados se han colocado tiras con esta iluminación para hacer más vistoso incluso el frente por la noche- y ya está automatizada la totalidad del sistema.

“Se han colocado 2 ascensores y 2 escaleras mecánicas, además de las manuales que ya estaban; todo en el ala norte. La puerta será automática también, y hay alarma contra incendio. Todo el edificio está pensado apuntando a la eficiencia energética; con paneles de frío latino en los techos y con doble vidrio de 20 milímetros que permitan aprovechar las características para aclimatar”. continuó Díaz Telli. Además, habrá conectividad Wi Fi.

 
 

La empresa contratista principal de la obra fue Ceosa, mientras que el proyecto estuvo a cargo de la misma firma que ha trabajado en la mayoría de los shopping de América del Sur.

Marcos García / Los Andes
Marcos García / Los Andes

En cuanto a espacio, la capacidad del ala norte se ha duplicado (por lo menos). “Sólo en la planta alta, y al hacer el aprovechamiento de todo el espacio que estaba inhabilitado en el ala norte, se han ganado 1.400 metros. A eso hay que sumarle más espacio que se ha ganado en las esquinas. Lo importante de ya tenerlas listas es que son el corazón de la terminal y el espacio que genera vinculación de tránsito entre las alas”, resumió el gerente general. 

 

Ayer por la tarde, y luego de varios meses con un sendero peatonal provisorio montado sobre el circuito de los colectivos, el tránsito para quienes atraviesan a pie el ala norte quedó habilitado sobre el renovado sector.

Marcos García / Los Andes

La estructura original -denominada antes Terminal del Sol y Terminal Padre Contreras- fue levantada en la década del ‘70. Y, hasta los trabajos encarados para esta remodelación; mantenía algunos sectores y detalles que nunca se habían modificado ni arreglado. Incluso, no existían planos actualizados o detallados del establecimiento.

 

Los trabajos que tendrán su coronación con la inauguración del 28 próximo, comenzaron el 27 de diciembre de 2017 y lo primero que se hizo fue retirar lo que había en el lugar. “Recién en julio del 2018 pudimos hacer todos los cimientos nuevos. Se colocaron 16 arcos, con 3 columnas cada uno y con cimientos de hasta 8 metros de profundidad en algunos sectores. Mucha de la inversión está ‘enterrada’ precisamente por esto, y eso llevó a que no se viera desde el principio”, se explayó Díaz Telli.

Con las obras de la terminal propiamente dichas ya casi terminadas, el fuerte del trabajo que se estará ejecutando en la terminal durante las próximas dos semanas corresponde a los inquilinos. Muchos de los locales históricos continuarán -algunos datan de 1973-; mientras que también se instalarán algunos nuevos, aunque se les exigirá ciertos estándares de montado. En la planta baja habrá una chocolatería mendocina y una fábrica de alfajores también local. Habrá también un café de una importante franquicia nacional -entre otros locales gastronómicos-, una panadería, una casa de ropa deportiva y un local de electrónica y celulares. También en la planta baja habrá una sucursal del Banco Nación en el ingreso que da a Reconquista y Alberdi.

 

En cuanto a boleterías, en el sector bajo se concentrarán Andesmar, Cata y Sendas -que además operarán como agencias de turismo-, junto con dos firmas que completan recorridos a San Rafael y al Valle de Uco. El sector de las dársenas y plataformas quedará restringido únicamente para aquellas personas que ya tengan sus boletos y estén a la espera de abordar los colectivos.

De las 60 dársenas que tiene toda la estación, hay 20 que no están habilitadas. Y 13 de ellas están sobre el ala norte, también listas para ser inauguradas. 

 

En la planta alta, en tanto, estarán las otras boleterías -de media y larga distancia- y más locales comerciales (lo que es transporte internacional se mantendrá en el ala este).

Más seguridad

Según destacó el gerente de la terminal, en los últimos años se logró reducir la inseguridad en este punto. “Después de Retiro, la Terminal de Mendoza era donde más robos se denunciaban, de acuerdo a la información que aportaban desde las embajadas. Hoy no estamos ni entre los diez primeros”, destacó Díaz Telli.

 

A la altura de la entrada principal, pero en el primer piso; funcionará un centro de monitoreo integral, con circuito cerrado. Para ello se han comprado 100 cámaras -80 son las que quedarán en en sector norte-.

También en el primer piso estará la delegación de Gendarmería y se ha remodelado el destacamento policial que funciona en la estación. La idea es convertirla en la subsecretaría de la Policía Científica.

 

A ellos se suma la dependencia de la Policía Federal y 9 guardias de seguridad privada que estarán permanentemente en el lugar.

 

Cómo sigue

Luego de que el 28 quede inaugurada el ala norte, la empresa deberá definir el cronograma para continuar con las etapas 2 y 3. La segunda será el ala este y el factor clave allí será la vinculación con calle Alberdi y las paradas de colectivos. Algo similar ocurrirá con el ala oeste -tercera etapa- y los colectivos que paran en Costanera. Con la implementación del Mendotran, únicamente el grupo 200 mantiene su trayecto por el interior de la terminal. El sector lindante a calle Alberdi mantendrá el área de encomiendas y todo parece indicar que será de más sencilla ejecución. No obstante, aún no hay plazos ni cifra de inversión estimadas.

Los 4 baños fueron refaccionados en 2013, por lo que no se prevé una refacción tan importante en comparación con el resto de las obras. Y, al igual que ocurría en los ‘90, se ha previsto un sector de juegos y esparcimiento en la planta alta, a la altura del ala oeste (donde funcionó el mercado de productores).