Sociedad Política Domingo, 21 de julio de 2019 | Edición impresa

Tensión de lugareños por los proyectos en Campo Los Andes 

Familias que habitan el paraje de La Remonta y terrenos del ejército, denuncian que los anuncios sobre explotación en la zona los excluyen.

Por Ignacio De la Rosa - idelarosa@losandes.com.ar

El paraje de La Remonta y la totalidad de los terrenos de Campo Los Andes (en Tunuyán y en el área limítrofe con Chile) siguen siendo focos donde se mantiene la alerta, y donde persiste la tensión. Se trata de más de 300 hectáreas que son terrenos fiscales, jurisdicción del Ejército Argentino -por encontrarse en zona de defensa de territorio-; aunque ahora han quedado en la órbita de la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE).

Luego de que surgieran versiones referidas a la venta de lotes de este sector, el presidente de la AABE rechazó a fines del 2018 que vayan a venderse lotes. Y aclaró que se concesionarían para la actividad productiva.

 

En esta sintonía, ya se han licitado seis lotes para el desarrollo hortícola y viverista en la zona durante los próximos tres años, además de haberse firmado con Irrigación un convenio para modernizar el sistema de riego. 

A todo lo que ya se está desarrollando, se sumará la licitación 25 hectáreas más, también destinadas a proyectos de producción hortícola y con extracción de plantas frutales durante tres campañas. 

Según lo anunciado por el organismo nacional, el objetivo de estas medidas es potenciar el desarrollo socio-productivo de la zona de manera sustentable, garantizando el uso eficiente de los recursos naturales y el cuidado del medio ambiente y las comunidades.

 

Sin embargo, a más de siete meses de que comenzara el plan de trabajo operativo en la zona -y pese a este compromiso- los pobladores del lugar denuncian estar preocupados con lo poco que saben sobre lo que está aconteciendo en la parte más alta de la zona precordillerana. 

Su preocupación se acrecienta con el detalle de que su futuro en el lugar sigue siendo incierto por lo que pudiese ocurrir con ellos y sus humildes viviendas.
También hay organizaciones ambientalistas en alerta por lo que allí se haga, por lo que han llevado la situación a la Justicia. 

Preocupados

Son al menos 25 las familias -la mayoría de ellas de escasos recursos- que se encuentran instaladas y viviendo en en lugar desde hace ya varios años. Viven en las mismas tierras en las que trabajar para quienes las arriendan. 

 

“En octubre del año pasado tuvimos una reunión con gente de la AABE e hicieron un censo a las familias más viejas que vivimos acá. Participaron una asistente social, agrimensores y arquitectos de la AABE; y nos tomaron los datos. Quedaron en que iban a evaluar la situación para darnos una solución. Pero no han vuelto”, detalló Paola, una vecina que vive junto a su esposo y sus cuatro hijas en la zona de Campo Los Andes. 

No obstante, la mujer destacó que lo único sobre lo que ha tomado conocimiento es que han arrendado más sectores a productores: a los que ya estaban y a otros nuevos. 

Pobladores: Paola vive con su esposo y sus cuatro hijas en este sitio de Tunuyán. | Claudio Gutiérrez / Los Andes

Desde la AABE, en tanto, destacaron que se están haciendo estas intervenciones con la intención de incrementar la capacidad del Valle de Uco y lograr la diversificación de la matriz productiva. El fin es aprovechar óptimamente el potencial de tierras con características únicas.

Otros de los objetivos, dicen, son la preservación y conservación de los recursos ambientales, alentar el desarrollo productivo de las tierras -a través de procesos de inversión privada de pequeños, medianos y grandes productores vitivinícolas y hortícolas de la zona- y potenciar el crecimiento de las economías regionales y la generación de empleo genuino. Incluso, resaltaron que se pretende también poner en valor las construcciones de alto valor histórico y cultural del lugar.

Sin embargo -y según se explayaron- es poca la información que les ha llegado y les han transmitido a quienes viven en ese amplio predio. 

 

Ejército, más flexible

“Lo que ha cambiado ahora en comparación con hace un año es que es más accesible el tránsito por el lugar. Antes era más complicado, porque el Ejército no dejaba cruzar ciertos lugares. Pero ahora está un poco más flexible”, detalló la Paola. “Queremos saber qué va a pasar con nosotros. No nos han dado nada concreto al respecto”, acotó.

“En la última reunión nos dijeron que de momento no nos iban a sacar, y hasta que íbamos a poder hacer mejoras en las casas. Pero no sabemos qué hacer, ni si nos van a dar la titularidad de donde vivimos o nos van a sacar más adelante”, indicó a su turno Mónica Fredes (37), quien vive también en el lugar -camino hacia La Remonta- junto a su marido y sus siete hijos.

“No sabemos qué está ocurriendo arriba (en alusión al paraje), pero sí vemos mucho movimiento de camiones que van para La Remonta. Vemos que trajeron muchos troncos y los dejan para que quien quiera los use como leña, por lo que se ve que han sacado todos los cerezos y frutales que habían en la zona”, manifestó la mujer, quien insistió en que nadie en el lugar sabe nada sobre lo que se está haciendo campo arriba.

“Luego del censo no volvieron a vernos. Hasta hablaron de la posibilidad de hacer un barrio para todos nosotros en otro lado y llevarnos para allá, pero no hay nada confirmado aún”, sintetizó Mónica.

Consultados ante esta preocupación concreta, desde la entidad descartaron que se estén quitando forestales.

 

En la Justicia

En mayo de 2017, la Fundación Pedemonte y otras entidades y activistas que se definen como defensoras del medio ambiente, presentaron un recurso de amparo en la Justicia Federal para que se frenara la actividad de la AABE en Campo Los Andes y en La Remonta. 

Luego de que la Nación blanquease la posibilidad de comercializar esas tierras -algo que luego fue rechazado por el presidente de la AABE, Ramón Lanús-, la fundación solicitó que se frenara la venta. Y también pidió que pararan las licitaciones que se están llevando adelante y que involucran esos lotes.

“Al licitarse, se está cambiando el destino de esas tierras; y que están destinadas a la defensa nacional. Además, en noviembre del año pasado presentamos un proyecto para que se creara en el lugar una reserva natural de la defensa; por lo que pasarían todos los terrenos al sistema de áreas protegidas y seguiría bajo la administración del Ejército”, destacó la presidenta de la Fundación Pedemonte, Brenda Junín.

. Hay 300 hectáreas de terrenos fiscales a cargo del Ejército, que se concesionarán para actividades productivas. | Orlando Pelichotti / Los Andes

La referente destacó además que en el lugar está el centro de cría de mulares más importante de América del Sur, y que en un lugar clave para el manejo y la defensa del agua. “Por eso creemos que tiene que seguir y mantenerse como está. La AABE no tiene nada que hacer en el lugar”, destacó.

Luego de que la Justicia Federal de Mendoza se excusara de actuar ante la presentación y el amparo fuera derivado a Buenos Aires, a principios de julio se resolvió que volviera al fuero federal mendocino. De esta manera, deberá resolverse en la provincia.

Presentaron libro sobre la importancia del agua 

“El agua como interés vital” es el nombre del libro que Mauro Queirolo presentó este miércoles en la Nave Universitaria. Editado por la Fundación Pedemonte y prologado por Armando Llop (ex director del Instituto Nacional del Agua y referente en recursos hídricos), el libro abarca la influencia de la geografía en las ciencias políticas; sobre todo en un escenario de cambio climático.

“Se toma como caso emblemático el de Campo Los Andes y todo lo que está aconteciendo en el lugar; además del protagonismo para la seguridad hídrica y la defensa nacional”, destacó la presidenta de la fundación, Brenda Junín.