Mundo Lunes, 10 de junio de 2019

Tecnología y conocimiento en la ciudad de la innovación europea: Eindhoven

El diario inglés The Guardian la compara hoy con Silicon Valley.

Por Magdalena Day - Especial para Los Andes

Ubicada al sur de los Países Bajos, Eindhoven fue nombrada en 2018 como la ciudad europea de la innovación por el diario inglés The Guardian. “Eindhoven quiere ser el lugar en el que ya se está poniendo a prueba al futuro”, afirma este medio que la compara hoy con Silicon Valley. Los Países Bajos son el octavo país a nivel mundial que registra patentes de inventos y desarrollos tecnológicos. Y en Eindhoven se concentra el mayor porcentaje de éstas, según la Oficina de la Unión Europea de esa especialidad.

Hasta hace unas décadas esta ciudad era conocida como un centro industrial directamente vinculado a una empresa de tecnología y electrónica: Philips. La ciudad no tuvo otra opción que reinventarse cuando esta empresa deslocalizó su producción a China. Aunque en Eindhoven se desarrolla gran parte de la investigación que Philips utiliza para manufacturas en Asia, las firmas internacionales que operan allí ahora son numerosas.

 

¿Cómo pasó Eindhoven de ser “la ciudad Philips” a posicionarse como el epicentro de la innovación europea actual? Se debió a la asociación entre gobierno, empresas e instituciones educativas, para crear un nuevo modelo de crecimiento. Ofrecieron incentivos para atraer capital y negocios innovadores que resolvieran problemáticas sociales. Entre ellas, la vivienda, la sustentabilidad y la creación de trabajo con impronta tecnológica e industrial que ya tenía la ciudad en épocas de Philips.

Hoy, el desarrollo de tecnología, la arquitectura sustentable, el diseño de hardware y la innovación en materiales están a la vanguardia en Eindhoven. Y es la razón por la que estudiantes de distintos orígenes quieren instalarse en esta ciudad en la que se están haciendo las primeras viviendas construidas con impresión 3D del mundo. En este último proyecto trabajan en conjunto la Municipalidad de la ciudad, la Universidad Tecnológica, y la firma de arquitectura Houben & Van Mierlo.

El modelo de estrecha colaboración entre conocimiento e innovación de esta ciudad surge de dos instituciones principalmente: la Universidad de Tecnología de Eindhoven y la Academia de Diseño de Eindhoven. La primera es conocida por tener el el edificio educativo más sustentable de Holanda (el “Atlas Building”), y una fuerte orientación en emprendimientos y tecnología que van desde la medicina hasta la ingeniería electrónica.

La segunda se basa en un modelo abierto de enseñanza y de pura experimentación. A partir de reclutar a los mejores profesionales de Europa en diseño e innovación, como la estrella inglesa Ilse Crawford, la Design Academy Edinhoven implementó una serie de laboratorios abiertos (“labs”) en los que alumnos y profesores construyen juntos muestras de nivel internacional. Entre estos talentos se encuentra la argentina Ana Lisa Alperovich, quien dirige un taller de materiales de biodiseño.

Uno de los productos de esta Academia es la “Dutch Design Week”, que se ha ubicado a la par de la mundialmente reconocida Semana del Diseño de Milán. Los alumnos se preparan para ser diseñadores hasta hackers, y construyen a la par de sus experimentados profesores.

 

De esta manera, en una institución se explora en materiales, en otra se crean nuevas tecnologías, y la ciudad junto a las empresas generan una sinergia en la que esa innovación da resultados. El distrito de Strijp R, una antigua zona industrial de Philips abandonada, alberga ahora los emprendimientos más innovadores de la ciudad.

Por otro lado, Eindhoven cuenta con uno de los aeropuertos de aerolíneas low cost de la región, con vuelos directos a las principales ciudades de Europa. La cercanía a Bélgica y a Alemania la convierte en un punto que conecta idiomas y nacionalidades, la receta de diversidad fundamental para cualquier zona de innovación.

A esto se suma un estilo de vida urbano 100% holandés, con bicicletas, parques y reciclaje en todos los aspectos de la vida diaria. La moraleja del éxito actual de Eindhoven es que la fórmula de un Silicon Valley nunca se obtiene copiando otros modelos sino entendiendo las particularidades de un lugar y propiciando un crecimiento orgánico que incluya a todos los actores de la ciudad.