Espectáculos Sábado, 22 de diciembre de 2018 | Edición impresa

Teatrix: el Netflix de las artes escénicas

La plataforma de “teatro filmado” se abre camino entre los espectadores argentinos. Aquí, un panorama de su catálogo.

Por Daniel Arias Fuenzalida - darias@losandes.com.ar

Los servicios streaming han cambiado los hábitos de consumo en las audiencias de todo el mundo. Lo más evidente es, por supuesto, cómo esos formatos que nacieron en la tevé se han reconvertido. El caso emblemático son las series, las favoritas de las masas, con Netflix a la cabeza (aunque detrás caminan Amazon y otras más).

Pero no todo pasa por las series. ¿Se acuerdan cuando, hace años atrás, se vaticinaba que el futuro era “on demand”? Pues pedir el contenido que uno quiere cuando quiere y de la forma que uno quiere ha llegado también a otra clase de contenidos: la música e, increíblemente, el mismo teatro.

La plataforma que nuclea algunas producciones teatrales es Teatrix (la “ix” final no es casual), que por $250 mensuales permite a los seguidores del teatro acceder a su catálogo, que reúne algunas producciones argentinas, otras importadas de Brasil y otras de Broadway. 

 

Lo cierto es que la oferta de Teatrix (www.teatrix.com) no hace peligrar ninguna actividad teatral local. No solo porque ofrece una experiencia distinta (bastante pobre, agregarán otros), sino porque echando un vistazo por encima vemos que su oferta es ínfima. 

Esta plataforma se limita a ser una herramienta de entretenimiento con usos muy puntuales. Por ejemplo: pasar un rato de buen humor. 

Podría decirse que el stand up comedy, o esas sitcoms de aura noventosa, que mostraban un espacio cerrado y simulaban hasta risas en vivo, serían antecedentes de esta novedad de la era digital, que es grabar el teatro en vivo. Los códigos escénicos son diferentes pero, de repente, parecen no importar. Por ejemplo, ante una actuación que no está pensada para la cámara.  

Isabel de Guevara, La carta silenciada. El unipersonal con Mónica Villa está disponible.

El caso más ligero, decíamos, es el humor. “Big Bang Show”, el show de Marín Bossi que recorrió largamente el país, llegará en breve a Teatrix, y nadie reprochará la idea de llevarlo a la tevé. 

Hay también clásicos, como versiones de “La casa de Bernarda Alba” (dirigida por José María Muscari), “El rey Lear” (adaptación dirigida por Rubén Szuchmacher y protagonizada por Alfredo Alcón) y “Jettatore” (dirigido por Mariana Chaud), entre muchas otras curiosidades y recordadas piezas del humor argentino, como una grabación de la “Salsa criolla” que Enrique Pinti hizo en 2016. 

La oferta de musicales es especialmente nutrida y bastante interesante. Se pueden ver algunos de Cibrián - Mahler (“Drácula”, “Calígula”), pero especialmente aquellos que se producen en el norte. 

 

Porque Broadway, decíamos, también tenía un lugar en Teatrix. Esta oferta, evidentemente, tiene el atractivo de que son puestas que nunca llegarán a estos pagos, algunas protagonizadas por actores muy conocidos como Orlando Bloom (en “Romeo y Julieta”) y Ed Harris (en “Niño enterrado”). 

Por otra parte, se verá que la página es fácil de usar y que dispone, además de la obra en sí, videos cortos con tráilers, ensayos y presentaciones de los personajes. 

Sin embargo, Teatrix nunca podrá reemplazar al verdadero teatro. Y tampoco es su ambición, pensamos. Sin ir más lejos, en la plataforma se puede ver una versión de “Venecia”, de Jorge Accame, una obra que justamente este año se montó aquí con el elenco Gótico Teatro. Quienes hayan podido verla, comprobarán que en Teatrix  el texto pervive, pero que la puesta invariablemente es otra, con otro diseño y otros enfoques. El teatro se construye a través de interpretaciones y reinterpretaciones.

La omisión de la familia coleman. Un suceso del grupo Timbre 4 que dirige Claudio Tolcachir.

Voces teatrales

“Yo me hice socio apenas salió, para ver de qué se trataba. Pude ver algunas producciones, muy poquitas de Estados Unidos, porque recién empezaba, y sucede que son producciones más comerciales, las que permiten un juego de cámara más entretenido”, comenta el director y actor Guillermo Troncoso. “Pensé que eso no estaba muy lejos de lo que era Darío Vittori por televisión, por ejemplo”.

Agrega que para él, esta plataforma “es darte la posibilidad de ver obras que es muy difícil que puedas verlas, o que ya se levantaron. Como son a veces obras  muy costosas desde la producción y no pueden sostenerse cuando el público merma, creo que tratan de sacar dinero desde ahí. Lo que sí sería interesante saber es si a los actores les siguen pagando por ese derecho de imagen”. 

 

“No hay ni punto de comparación entre ver algo en vivo que a través de una pantalla”, continúa. Y va así en sintonía con la opinión de otro experimentado de las tablas, el director y actor Fabián “Tutuca” Castellani: “Me parece que, en realidad, esas plataformas ofrecen otra cosa, un híbrido en realidad entre teatro y cine, o teatro y televisión. No creo que sea llevar el teatro a las casas”. 

Agrega: “Me parece que el teatro es un hecho vivo, donde compartimos un espacio común actores, actrices, espectadores. Ese es uno de los elementos que más distingue el teatro de otras producciones artísticas. He visto algunas versiones muy bien filmadas y súper valiosas. Cuando se hace bien, puede ser un formato de entretenimiento muy capaz, pero no estoy convencido de que sea teatro”.