Opinión Sup. Economía Domingo, 7 de abril de 2019 | Edición impresa

Sin plan económico, el Gobierno intenta domar dólar, tasas e inflación - Por R. Cavagnaro

El Gobierno parece no tener armas para luchar contra el flagelo de la inflación, mientras sube las tasas y el dólar luce incontrolable,

Por Rodolfo Cavagnaro - Especial para Los Andes

El gobierno viene dando una batalla en la que se metió solo. Es una pelea insólita porque entró solo y casi desarmado para soportar los distintos embates de un mercado desconfiado y que da crédito a cualquier rumor que aparece (algunos interesados y otros por ignorancia) y en consecuencia se genera una elevada volatilidad con muy poco volumen operado.

Hoy está claro que no hay un plan económico ni un ministro de economía que sea capaz de transmitir una visión estratégica y generar credibilidad. Toda la acción del gobierno está basada en la política fiscal que maneja el Ministro de Hacienda y está centrada en alcanzar déficit cero a fin de año. Para esto, la única medida es la de bajar rápidamente el remanente de subsidios, con lo cual consigue una escalada inflacionaria y una bronca generalizada que hace peligrar su futuro electoral.

El mayor problema es que en ningún momento se planteó bajar el gasto corriente para lo cual se apeló a disminuir las obras públicas y esto ha generado una fuerte pérdida de puestos de trabajo en el sector. Además, apeló a instalar nueva mente retenciones a las exportaciones a todos los sectores económicos y aplastó la incipiente recuperación que había en las economías regionales.

La otra herramienta, la política monetaria, está a cargo del Banco Central. No se sabe si la idea de las bandas de flotación cambiaria fue idea del FMI o fue una apuesta del gobierno para convencer al organismo, pero lo cierto es que el BCRA casi no tiene herramientas para pelear contra la desconfianza de los inversores. Solo decidió congelar en términos nominales la base monetaria hasta junio de 2019, en un principio, y luego hasta el 31 de diciembre de este año. 

Pero la base monetaria congelada con una inflación acumulada del 30% desde octubre ha provocado un estrangulamiento que genera elevadas tasas de interés para tratar de contener al dólar pero ni así lo consiguen. Con tasas al 68% en las Leliq se ha generado una acumulación peligrosa de inflación reprimida mientras el BCRA intenta así contener al dólar, pero solo tiene las tasas de interés ya que no puede intervenir mientras la moneda fluctúe dentro de las bandas de no intervención.

Lo real es que aunque la base monetaria no crezca no está creciendo la demanda de pesos porque los operadores, en este caso los mismos ciudadanos, no están demandando más moneda nacional por dos razones. En algunos casos porque sus salarios perdieron frente a la inflación y tratan de consumir menos o lo que pueden.

Otros, consumen menos y ahorran en dólares. Las empresas ahorran su rentabilidad en dólares y postergan inversiones. No hay un plan creíble, no hay confianza.

Si bien todos los números muestran una posición mucho más cómoda que en diciembre de 2015 y aleja cualquier fantasma que algunos quieren agitar, lo cierto es que los aumentos de tarifas y por ello la inflación y la suba del dólar ponen de muy mal humor a los argentinos y a muchos los pone a la defensiva. Ahora, el BCRA dispuso una serie de medidas para que los bancos paguen a sus ahorristas tasas mayores y en estos días ya algunas entidades estaban pagando hasta 50% a plazo fijo. Para el ahorrista no se trata de ganar sino de no perder.

Expectativa de mercado

El Banco Central publicó el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) por el cual bancos, consultoras y fondos de inversión le acercan a la autoridad monetaria sus estimaciones respecto al comportamiento de las principales variables de la economía.

Esto es importante porque  son los mismos dato con los que asesoran a sus clientes.

Los datos principales muestran un aumento en las previsiones de inflación para 2019, que subieron de 32 a 36%. En este sentido, las consultoras estiman tasas de inflación para marzo 3,8%, para abril 3,5% y para mayo 2,8%. Para el resto de los meses estiman tasas más bajas, colocándolas en 2% para julio, agosto y setiembre. Respecto del dólar, el consenso de los consultados calcula un valor cercano a $ 50 para fin de año.

Respecto a la proyección de las tasas de las Leliq, el consenso delos consultores estiman una tasa promedio de 65% para el mes de abril y un camino descendente hasta llegar a 45% a fin de año. Los analistas creen que aunque los datos son duros reflejan la realidad y quizás esto es lo que motivó al Banco Central a endurecer la política monetaria.

El mayor problema para la población es que, a la desilusión causada por las promesas electorales del actual gobierno, se le suma la poca credibilidad que generan las promesas o planteos que se hacen desde algunos líderes opositores que pretenden ser sucesores de Macri, Mucho más dudoso es el silencio de Cristina Fernández de Kirchner, aunque las expresiones de algunos voceros, como el ex ministro Axel Kicillof no generan ningún entusiasmo.

El gobierno trata de llegar a las elecciones mostrando hechos positivos de su gobierno que son reales, pero la gente mira la realidad diaria y, por el momento, el descontento va ganando la calle. No hay ninguna voz del gobierno que plantee un camino realista con visión de futuro. No obstante, aún falta mucho, pero o difícil para los argentinos será transitar este camino con la incertidumbre de lo que vendrá.