Política Domingo, 7 de abril de 2019 | Edición impresa

Sin apuro, Lavagna espera que los partidos acomoden propuestas

Para evitar el desgaste, el economista apela a que el tiempo resuelva las posiciones entre los radicales, peronistas y socialistas.

Por Leandro Boyer - Corresponsalía Buenos Aires

Los últimos días evidenciaron con claridad que el nombre de Roberto Lavagna entusiasma tanto como incomoda en la escena donde se delinea la batalla de los aspirantes presidenciales. Y conocedor de las consecuencias de la volatilidad, el economista ahora apela a que el tiempo acomode las posiciones entre los peronistas, los radicales y los socialistas que lo proyectan como el candidato del consenso.  

Según supo Los Andes, el ex ministro de Economía durante las gestiones de Eduardo Duhalde y de Néstor Kirchner se moverá con la mesura necesaria para no entrar en un juego de confrontación con su socio político Sergio Massa, quien decidió condicionar su armado al advertirle que el candidato presidencial de Alternativa Federal se resolverá en las primarias.  

 
 

La respuesta de Lavagna fue plantear que él y el otrora jefe de Gabinete de Cristina Fernández impulsan “proyectos completamente distintos”. El cruce determinó el momento más ríspido entre ambos y un punto de inflexión para el economista, quien consideró que, habiendo ratificado sus intenciones, es momento de aguardar cómo se mueven los seducidos por la concertación.

Con mucho camino por recorrer hacia las elecciones (recién el 12 de junio deberán presentarse los frentes electorales), Lavagna se puso en compás de espera para evitar el desgaste. Aguarda las respuestas de aquellos con quienes mantuvo conversaciones porque cree que representan un espectro muy grande que, si se despierta y consolida, tendrá una enorme chance de constituirse como una tercera fuerza que contenga a los desencantados con Cambiemos y a los tan horrorizados con el Gobierno nacional como con el kirchnerismo.  

 

La ansiedad del socialismo

Para el socialismo esas definiciones tendrán que resolverse a más tardar en las próximas tres semanas. Ese fue el plazo que fijó el propio gobernador de Santa Fe, Miguel Lifschitz, uno de los más cercanos a Lavagna.

“El socialismo comparte con Lavagna la idea de hacer una construcción amplia para que puedan incorporarse otros sectores como el GEN o los grupos del radicalismo que no están con Macri. Por eso estamos de acuerdo en que la candidatura de Lavagna no debe dirimirse en una interna de Alternativa Federal”, dijo a este diario un allegado a Lifschitz.

 

El entusiasmo socialista es tal que hasta deslizan la posibilidad de que el mandatario santafesino secunde a Lavagna en una fórmula presidencial. Por ello, indican que el peor de los escenarios sería que los peronistas Miguel Angel Pichetto y José Urtubey se acoplen a la lógica de Massa y no se bajen de la interna en Alternativa Federal.  

Explican que si eso sucede, las grandes fuerzas de la contienda nacional serían 4 (Cambiemos, el peronismo kirchnerista, Alternativa Federal y el socialismo con Lavagna a la cabeza) y así se fragmentaría el peso de una tercera vía.  

 

La UCR “sin plan b” para romper con Cambiemos

Así como los radicales relativizan el alcance de la rebelión que iniciaron puertas adentro los críticos con la forma de conducción de Cambiemos, también admiten que los coqueteos entre ese sector y Lavagna representaron un plus para forzar la reciente apertura del presidente Mauricio Macri.

“Es probable que esto haya hecho activar algunas alertas que promovieron las discusiones de los últimos días, pero tanto Alfredo Cornejo, Gerardo Morales,  Gustavo Valdés o el resto de los dirigentes nacionales de la UCR no tienen plan B. No se está discutiendo la salida de Cambiemos”, sentenció ante este diario un referente nacional del radicalismo.  

 

El escepticismo peronista

“La de Lavagna es una apuesta a todo o nada. Se muestra por encima de los gobernadores y del resto de los dirigentes y les plantea: ‘si me quieren, vengan y pónganse al pie, yo no voy a competir con nadie’”, cuestionó un histórico dirigente del peronismo en referencia a la propuesta de consenso del ex ministro.  

En diálogo con este diario, agregó que esa postura “le acota el campo de maniobra sustancialmente” y hasta auguró que “si no llega a encantar para lograr su cometido, lo más probable es que se baje” de la pelea por la Casa Rosada.  

 

“El único apoyo serio que tienes es el de Duhalde y el de (Luis) Barrionuevo y con eso no alcanza. Igual todavía falta mucho camino por recorrer”, opinó. 

El potencial que todavía no alcanza a los 30 puntos 

Andrés Gilio, director de la consultora Argentina Opina, ve “mucha potencialidad” en la candidatura de Lavagna, pero observa que en las mediciones de intención de voto, “con un 15%, todavía está muy lejos de los 30 puntos que tienen Macri y Cristina Fernández”.

Gilio no ve muy clara la estrategia de Lavagna de no aceptar ir a unas PASO ni dentro de Alternativa Federal, y menos en el ámbito del PJ/Unidad Ciudadana. “Es un enfoque algo displicente, un armado poco horizontal”, señaló Gilio en charla con este diario.

 

“Podemos decir que Lavagna busca votos en los desencantados con el oficialismo más que en los esperanzados de la oposición. No es sencillo acercarse a los gobernadores peronistas que buscan su reelección y no quieren enemistarse ni con Cristina Fernández ni con Alternativa Federal. Terciar ahí es el desafío de Lavagna y es una incógnita si podrá conseguirlo”, especuló.