Opinión Martes, 30 de abril de 2019 | Edición impresa

Significado de la ley de Cédula Escolar Nacional - Por Julio Cobos

Por Julio Cobos - Senador Nacional. Ex gobernador de Mendoza. Ex vicepresidente de la Nación

En enero del presente año se promulgó la ley 27.489 de Cédula Escolar Nacional, que propone un abordaje integral de la población en edad escolar obligatoria, para analizar, diagnosticar, detectar dificultades, abordarlas en forma interdisciplinaria y luego elaborar políticas que las resuelvan. Esto se implementa a partir de un registro digital de identificación individual de todos los estudiantes del país, registrando su asistencia, actividad académica, certificado de vacunación obligatorio, entre otros. Es una herramienta fundamental para lograr el cumplimiento efectivo de la obligatoriedad escolar, además de obtener un diagnóstico realista del sistema educativo argentino.  

El Observatorio Argentino por la Educación realizó un estudio de los sistemas de información educativa en Argentina, analizando las provincias (sólo obtuvieron respuestas de diecisiete de ellas) y comparándolo con otros países de la región.  

Existen datos interesantes que vale la pena resaltar.

Uno de los primeros problemas que se presenta es la disparidad entre las jurisdicciones. No todas las provincias cargan datos en forma digital y las que sí lo hacen tienen sistemas propios y diferentes entre sí, con distintos parámetros. En el informe del Observatorio se ve reflejada la disparidad y heterogeneidad de los sistemas, con serios vacíos y falta de información. En catorce provincias existen sistemas propios, siete de ellas con información de estudiantes como la asistencia. A su vez, siete provincias explicaron que sus sistemas permiten conocer la cantidad de días de clases dictados. Otras tienen información sobre docentes, algunas sobre salarios y presupuesto y otras tantas con datos sobre infraestructura escolar. La CEN busca uniformar y nacionalizar esta información para analizarla y disparar políticas de intervención eficaces, y no meramente enunciativas. 

Asimismo, del estudio citado surge que Argentina se encuentra visiblemente atrasada en relación a los otros países de la región. Lo negativo en cuanto a la comparación con Bolivia, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay es que esos países tienen sistemas de información nominales para los estudiantes y Argentina aún no. Lo positivo es que sí contamos con el marco legal necesario que brinda la Cédula Escolar Nacional y el instrumento para hacerlo, el Sistema Integral de Información Digital Educativa (Sinide).

En Bolivia, desde 2006 existe el Registro Único de Estudiantes que releva datos por alumnos como salud, acceso a servicios básicos, a medios de transporte, desempeño académico, etc. Este sistema se implementa en todas las escuelas primarias y secundarias y la carga de información se realiza online. Desde 2007 existe en Brasil un Censo que releva información de la trayectoria y rendimiento escolar de los alumnos, también de las escuelas y del personal docente.

Chile posee dos sistemas, por un lado un registro de estudiantes que recaba datos, calificaciones de los alumnos, información de las escuelas, etc. Esta información se carga desde las escuelas y se corrobora con la información del Registro Civil. Por otro y desde el 2009 cuentan con un sistema que carga datos de matrícula al inicio del ciclo lectivo y de rendimiento de los estudiantes, asistencia e idoneidad del personal docente.

El Registro Único de Estudiantes de Paraguay registra matrícula, notas y el traslado de alumnos y se implementa desde el 2016. La carga de información se hace online. Por último, en Uruguay existe el sistema de Gestión Unificada de Registros e Información (para niveles inicial y primario) y al igual que los países antes mencionados, se carga asistencia, calificaciones, ficha sociocultural y hasta licencias y paros docentes.

En conclusión. A pesar del avance tecnológico que lo hace absolutamente factible, Argentina no cuenta con un sistema digital integral de información que permita saber algo tan simple y necesario como quiénes están en la escuela, quiénes no y por qué. Si no sabemos esto mucho menos sabemos otros datos vitales como calendario de vacunación al día, nutrición, etc.  

La Cédula Escolar Nacional viene a subsanar esta terrible falencia, no solo desde lo registral sino principalmente desde lo operativo, y por eso -más temprano que tarde- debe aplicarse en todo el país.