Sociedad Domingo, 29 de marzo de 2020 | Edición impresa

Sexualidad en el encierro: la clave es reinventarse

Según especialistas, en tiempos de cuarentena obligatoria, las relaciones íntimas afrontan nuevos desafíos y conviene hacer cambios eróticos

Por Priscila Mateos - pmateos@losandes.com.ar

Actualmente los días se han vuelto distintos a lo habitual, llevando a la población a asumir nuevos hábitos en lo cotidiano y, en consecuencia, también ha afectado su sexualidad.

Las horas de encierro, los hijos, la distancia física o el temor al contagio, entre otros factores, terminan afectado el deseo sexual de los mendocinos, tanto “a los que están en pareja como a los que no”, remarca Germán Gregorio Morassutti, sexólogo del Programa de Salud Reproductiva de la Provincia.

 

En este sentido, el especialista detalla que “la sexualidad se ve afectada siempre por los factores sociales y externos” como “el estrés de la situación de encierro y el miedo referido a la pandemia”.

Las consultas en la materia se han incrementado en los últimos días, aunque aún es muy reciente todo como para sacar conclusiones. “Esta citación es toda una novedad”, indica el sexólogo Miguel Palmieri.

 

Tanto él como otros colegas han optado por seguir con las consultas vía online, siempre y cuando el caso no exija un tratamiento presencial. Inclusive, Palmieri ha subido videos sobre el tema en su canal de YouTube (SexualidadyPareja).

Por su parte, Morassutti realiza videos  y encuestas a través del perfil sexuame.tiendaerotica, en Instagram. Cada vez más personas utilizan estos canales para informarse ya que son gratuitos.

 

En cada caso la situación va a variar. Así, las parejas que conviven se van a encontrar con más tiempo para compartir y eso, al igual que ocurre en las vacaciones, puede afectar las relaciones en las que existe algún tipo de problemática previa.

“En las parejas disfuncionales estar muchas horas afuera y verse poco ayuda a que las cosas no exploten”, explica Morassutti. Pero, ante la obligatoriedad de pasar tantas horas encerradas, la cosa se complica.

“A diferencia de las vacaciones, acá se da una situación de encierro obligado y es muy difícil que se pueda resistir ante un clima y ambiente que no son los adecuados”, precisa el especialista.

 

A este tipo de casos se suman otros factores. “La presencia de terceros -hijos u otros familiares con quienes se convive- influye como nunca en la sexualidad. El temor a ser escuchados, por ejemplo, está muy presente”, remarca Palmieri.

Así, puede ocurrir que parejas que no tenían problemas sexuales comiencen a tenerlos.

 

Quienes no conviven o aquellos que no tienen une pareja sexual permanente también se ven afectados frente a una realidad que nos obliga a estar encerrados y a evitar encuentros o visitas.

En este sentido, Palmieri considera que se dan “oportunidades de cambios eróticos” que no significa necesariamente “mirar más porno”. En estos últimos casos, el sexólogo explica que “se debe trabajar internamente en su propia sexualidad y sacarse la vergüenza” para “establecer un nuevo escenario sexual porque lo que hasta ayer nos servía hoy no lo podemos hacer”.

 

Tanto para quienes se encuentran solos como para los que están en pareja existe un factor importante que determina la manera en la que se afronta el asilamiento.

“Se debe analizar previamente cómo estaba la persona antes de la cuarentena y se debe hacer descarnadamente”, reflexiona Palmieri, agregando que “cuando se está mal la sexualidad se afecta”.

La tecnología al servicio de la sexualidad

Además de los juegos eróticos y los juguetes sexuales, las redes sociales y las aplicaciones pueden resultar excelentes aliados para canalizar el deseo sexual.

 

“El sexting- envío de mensajes o contenidos eróticos- a través de las redes sociales es una alternativa”, describe Morassutti, advirtiendo a su vez sobre la importancia de “tener las precauciones necesarias como confiar en la persona que está del otro lado y evitar fotos y videos en los que se vean características particulares como la cara o tatuajes”.

Por su parte, Palmieri suma otras alternativas como “las charlas y los juegos eróticos”. Justamente, las herramientas son las mismas que las de aquellas parejas que se ven obligadas a permanecer alejadas por períodos extensos por cuestiones laborales, por ejemplo.

“Sabemos que esta situación va a durar unos meses, por lo que debemos buscar alternativas que sirvan durante ese plazo y no sólo pensar en la masturbación o autoestimulación”, precisa Palmieri.

 

No bajar la guardia

Mientras muchas personas se mantienen dentro de sus hogares, otras deben salir a cumplir con sus respectivos trabajos porque las actividades que ejercen se encuentran exceptuadas por el DNU del Gobierno Nacional.

En estos casos, se incrementa la exposición al Covid-19, por lo que el profesional del Programa de Salud Reproductiva recuerda la importancia “de tener ciertas medidas de cuidado al ingresar al hogar como al egresar”.

 

Estas precauciones también deben existir durante las relaciones sexuales, momento en el que el contacto con el otro es mucho mayor. La desinfección de las manos, el calzado, la ropa y los elementos externos se deben mantener también en estos casos.

Además Morassutti refuerza la idea de “no abandonar los métodos anticonceptivos frecuentes”, que se están entregando en los centros de salud y también por las obras sociales.