Espectáculos Viernes, 24 de enero de 2020 | Edición impresa

Separadas: la única ficción del 2020 lleva sólo dos capítulos y ya es un éxito

La tira de El Trece arrancó el último lunes y fue una sorpresa. Tuvo muy buen rating en su debut y sumó espectadores en su segundo capítulo.

Por Redacción LA

Hace apenas dos días estrenó la única ficción argentina, por ahora, del 2020 y fue suceso. Es que “Separadas”, de esa tira hablamos, se las ingenió para conquistar más público que en el día de su debut. Y, hay que decirlo: las redes sociales son aliadas en este éxito.

El segundo capítulo de la historia protagonizada por siete mujeres supo cómo soltarle la mano a la -necesaria, por otra parte- presentación de cada quién el lunes, para en esa segunda emisión zambullirse más en cada retrato, con sus luces y, especialmente, con sus sombras.

 

Se podría hacer alguna cuenta que explique, de cierta manera, qué chances tenía “Separadas” de lograr un primer episodio atrapante, amén de la historia en sí: siete personajes principales para presentar con antecedentes, profesión y otros datos, más los hombres que acompañan, más el conflicto disparador -un fraude inmobiliario y moral que afectó a mucha gente-, más cierto aire para lograr un relato ágil. Difícil así que sobraran minutos para ir a fondo en determinadas situaciones. Pero los guionistas se las arreglaron para que esta comedia protagonizada por Celeste Cid, Marcela Kloosterboer, Mónica Antonópulos, Julieta Zylberberg, Agustina Cherri, Gimena Accardi y Julieta Nair Calvo fuera tan atractiva para las audiencias que se convirtió en lo segundo más visto del lunes, detrás de “El muro infernal”, el ciclo de entretenimientos que Marley conduce por Telefe. Sin embargo hay más datos sobre lo que ya es un éxito: contrariamente a lo que sucede a veces con las ficciones argentinas, en su segunda emisión “Separadas” subió de los 10,5 puntos a los 11,3.

 

Las claves del éxito

De entrada se siente un fuerte aroma a “Las Estrellas”. Y no necesariamente eso está mal, más allá de que alguno caliente sus redes con la sentencia del autoplagio. Vuelve a haber un protagónico coral de mujeres, con hermanas en el medio, y otra vez con un conflicto que amenaza con enfrentarlas, pero de movida la historia las encuentra juntas, en una misma vereda. En este caso, en una misma terraza. Así terminó el primer capítulo de la tira. 

Clarín

Pero amén de las similitudes de forma que pueda haber entre una y otro producto de la factoría de Adrián Suar, esta ficción se las ingenió para, en sus primeros 50 minutos de aire, demostrar que tiene identidad propia.

 

Escrita por Marta Betoldi, Esteban del Campo y Josefina Licitra, plantea una estafa inmobiliaria (además de moral) como disparador temático. A partir de esa punta de ovillo se va tejiendo la trama que cruza las siete vidas principales, algunas como víctimas directas, otras no tanto. Pero todas quedan, de alguna manera, del lado de enfrente de Fausto Valdés, el hombre que no apareció en el estreno, pero al que se lo retrató como el villano del cuento.

Una foto en la pared, al menos, permitió ver que Marco Antonio Caponi será quién le dé vida. ¿O muerte? Porque el episodio se abrió con una etapa de instrucción a cuento del hallazgo de un cadáver, en la que las protagonistas declaraban en Tribunales. Y luego se oyó: “Las siete son sospechosas”. En la escalinata del edificio, Martina Rivera (Celeste Cid), pregunta: “¿Cómo mierda llegamos a esto?”.

 

Enseguida, el salvador cartel en pantalla que lleva la trama a “Un mes antes”. Y un mosaico de momentos invita a descubrir quién es quién en esta comedia, con toques románticos y dramáticos, que tiene a Clara Rivero (Mónica Antonópulos) como la esposa del arquitecto estafador, a Martina Rivero (Cid) como su hermana, a Luján Alcorta (Kloosterboer) como la abogada de Martina y la amante de Fausto, a las hermanas Inés y Carolina Fernández (Julieta Nair Calvo y Gimena Accardi) y a Paula Kaplan (Julieta Zylberberg) como damnificadas, y a Romina Baldi (Agustina Cherri) destinada al operativo policial a causa del fraude.

Ágil, el primer capítulo se las rebuscó para no caer en el hilván tradicional de las presentaciones formales. Y tuvo su pico de gloria, televisivamente hablando, cerca del final, en una escena formidable entre las hermanas Rivero, que selló el lucimiento actoral de Cid y Antonópulos. Bello y potente duelo emocional, en la penumbra de un bar que, por un rato, unió a las siete más de los que las separó. 

 

Celeste Cid es, si bien una más entre las siete protagonistas, es también una estrella que la productora de Adrián Suar que frecuenta casi todos sus proyectos. Aquí ella interpreta a Martina Rivera. En esta nota cuenta en primera persona quién es esa mujer a la que le da vida y cómo la fue descubriendo.

-¿De qué se separa tu personaje?

- Se separa de los mandatos, del deber ser, del “deber amar” de determinada manera. Está en búsqueda de sí, revisando un pasado que se le viene bastante encima, cuestionando cuál es su propio ser.

 

-¿Cómo se reinventa después de esa separación?

- Ante todo, distanciándose de las mentiras, revisando donde está parada, qué hay debajo de los golpes. Ella sabe que la respuesta está en ella misma, y que se consigue sujetándose de las demás.

- ¿Cuáles son sus fortalezas y sus debilidades?

- Su fortaleza más grande es que no tiene miedo de equivocarse, porque en los errores ve “posibilidades”. Es fiel a su naturaleza y clara para con sus necesidades. No miente. Su debilidad es ese pasado que aún la condiciona. Es extremadamente sensible, muchas veces su bandera de libertad es un punto de protección ante el contacto con el otro, el miedo a la intimidad, y lo que esto le significa. 

 

- ¿Qué separación te costó más en la vida?

- Quizá sea un lugar común, pero la separación que más me cuesta es la de mi hogar, de mis hijos, del ritmo propio de mi casa, de sentir que ante tantas horas de trabajo diarias me pierdo un poco el día a día. 

- ¿Sentís que la tira es producto del empoderamiento femenino o se podría haber hecho, en los mismos términos, hace unos años?

- Polka es una productora sensible a contar historias femeninas o encabezadas por mujeres desde hace tiempo. La diferencia acá es el encare que tienen determinados temas que no pueden faltar de la agenda del día. Pero, sin dudas, tiene que ver con el empoderamiento femenino y con dónde está puesta la cámara.

 

- ¿Qué postura tenés frente al Colectivo de Actrices?

- Es un movimiento que festejo, que apoyo, y que es muy necesario que exista. Por un tema de personalidad, no formo parte en lo activo. Pero en lo importante me siento unida. Todas estamos alzando la voz en una era que pide a gritos más igualdad, más solidaridad, más amor y empatía.

-¿Qué te asemeja y qué te diferencia de tu Separada?

- Me siento parecida en su lealtad, en su no competitividad, en su parte conectada, observadora y más sensible. A nivel diferencias, Martina es bastante más aniñada (adolescente, por momentos) que yo. Siempre está ella antes. Yo, siendo mamá, tengo otras responsabilidades.

 

La tira de El Trece arrancó el último lunes y fue una sorpresa. Es que no sólo tuvo muy rating en su debut, sino que en el segundo capítulo sumó espectadores. Aquí Celeste Cid cuenta de qué va su personaje. Te brindamos, también, un análisis de los motivos por los que esta ficción es una pegada televisiva.