Arquitectura Jueves, 20 de junio de 2019

Seis claves para diseñar espacios corporativos centrados en las personas

El desafío de diseñar espacios corporativos se debe convertir en oportunidades para vivir y trabajar mejor.

Los cambios cada vez más acelerados en el mundo laboral, en gran medida impulsados por las transformaciones tecnológicas, sociales y culturales, impactan directamente en la definición de la arquitectura corporativa.

En este contexto, las empresas buscan soluciones espaciales para responder a las nuevas formas de trabajo. La Arq. Ani Rubinat explica seis claves para enriquecer a la arquitectura con una mirada más humanista.

Arq. Ani Rubinat.

El desafío de diseñar espacios corporativos se debe convertir en oportunidades para vivir y trabajar mejor, con estrategias que promuevan situaciones de bienestar individual y colectivo, que favorezca la interacción y el trabajo en equipo. Este enfoque va acompañado de una búsqueda de innovación por parte de cada empresa, que atraviese su necesidad de posicionamiento y liderazgo, y se convierta en un recurso de diseño para sus espacios de trabajo. En este contexto, la Arq. Rubinat destaca seis tendencias que pueden ser potenciadas desde el diseño para lograr espacios corporativos con un enfoque centrado en las personas.

1. Balance entre el trabajo y la vida personal. Hoy las empresas buscan que los empleados se sientan en el trabajo como en casa. A las condiciones tradicionales de ergonomía y confort, se han sumado conceptos superadores como bienestar y felicidad emocional.

2. El trabajo se independiza de su ubicación. La tecnología puede convertir cualquier lugar en un entorno de trabajo, permitiendo que la gente se encuentre conectada sin importar tiempo y espacio. El mayor desafío de la arquitectura corporativa es transformar a las oficinas en espacios que celebren el encuentro. El objetivo es intercambiar experiencias, facilitando la incorporación de usuarios que trabajan en forma remota, favorecer el trabajo colaborativo y generar un sentido de pertenencia e identidad con la empresa.

3. Diseño universal. Es necesaria la consideración tanto del entorno como el equipamiento para todas las personas, independientemente de las características diferenciales de cada una -edad, habilidad, funcionalidad de sus capacidades, cultura, etc.- así como las circunstancias y condiciones ambientales existentes. Es decir, espacios resilientes, que se adapten a los cambios cada vez más acelerados con una concepción flexible y transformable a la dinámica propia de la oficina.

4. Integración generacional. Hoy más que nunca conviven cuatro generaciones con culturas de trabajo muy diferentes: Tradicionalistas, Baby Boomers, Generación X y Generación Y, también llamados "Millennials". Por ello, es necesaria la definición de espacios de trabajo muy abiertos, formales e informales complementados con espacios más privados para momentos de concentración o reuniones privadas. La oficina debe generar espacios que permitan que los equipos trabajen mejor y potencien las virtudes de todos ellos.

5. "Wellbeing", salud y bienestar. Es un concepto que refiere al bienestar en los espacios, y que está relacionado con la certificación Well, considerada la primera del mundo centrada exclusivamente en la salud y el bienestar de las personas. La misma aborda siete conceptos relacionados con la salud en el entorno construido: aire, agua, nutrición, luz, estado físico, confort y mente. Muchas empresas toman el compromiso como una verdadera política de Responsabilidad Social Empresaria, que hace foco en la felicidad de las personas como una nueva variable que se suma al objetivo de lograr su eficacia y productividad. Algunos elementos de la arquitectura que influyen directamente en la calidad de los espacios en relación al bienestar de las personas son los mobiliarios versátiles, los materiales empleados, la acústica, la iluminación y ventilación, la ergonomía y la psicología del color, entre otros.

6. Mayor conciencia del medio ambiente. La naturaleza tiene un efecto restaurador para la mente, y es necesario incorporarla no como metáfora, sino con una presencia real en la oficina. Los espacios verdes cumplen un rol fundamental, contribuyendo al bienestar, el rendimiento, la inspiración y la productividad. Para ello es posible utilizar recursos como la iluminación natural, equipamiento con materiales reciclados y maderas,  jardines y terrazas verdes, espacios al aire libre y vistas al exterior.