Sociedad Lunes, 9 de septiembre de 2019

Se escapaba del Próvolo, la secuestraron en un vehículo y la abusaron en grupo

Una joven contó que fue abusada por Corbacho, otro "hombre vestido de cura" y golpeada por la monja. Relató un aberrante ataque grupal.

Por Ignacio de la Rosa - idelarosa@losandes.com.ar

Aberrantes son los detalles aportados por una joven de 26 años que estuvo internada en el Próvolo hasta que cumplió los 15. Se trata de una de las 9 víctimas del primer juicio por abusos sexuales denunciados en el instituto religioso para chicos sordos que funcionaba en Carrodilla y que está en marcha desde principios de agosto.

Durante la mañana de hoy se reprodujo la cámara Gesell que brindó en 2017 y donde, entre otras cosas; relató un escalofriante episodio registrado en sintonía con una de las tantas oportunidades en que se escapó del instituto; ya cansada de tantos abusos y maltratos (según indicó). La joven sostuvo que en una de esas oportunidades fue atacada por varias personas en las inmediaciones del establecimiento, quienes la obligaron a subir una trafic, le vendaron los ojos y la abusaron en reiteradas oportunidades sin bajarla del vehículo; todo mientras la "paseaban" por distintos puntos del Gran Mendoza.

La joven detalló que no pudo identificar a quienes protagonizaron este tormentoso ataque, puesto que en ningún momento le quitaron la venda. Y agregó que cuando finalmente pudo zafarse del velo -antes de que la abandonen en la vía pública-, los agresores estaban encapuchados. No obstante, reconoció que había hombres y mujeres entre quienes la encerraron aquella noche, le destrozaron la ropa y la abusaron. Contó además que hasta la fotografiaron desnuda.

Una vez en la vía pública, la joven detalló que fue asistida por dos personas que la encontraron a la deriva. Y agregó que la llevaron a un hospital, aunque no pudo determinar cuál fue.

Más hechos

Asimismo, sostuvo que el cura Horacio Corbacho (59) la llevaba periódicamente en un vehículo a hacer las compras para el instituto en un hipermercado; y que la sentaba en su falda con la excusa de que le enseñaría a manejar. La denunciante indicó que en ocasiones abusó de ella, tocándola por debajo de la remera mientras estaba sentada en sus piernas. 

 

La joven agregó también que el sacerdote repitió estos actos de forma idéntica en otra oportunidad, más precisamente mientras ambos estaban en la habitación de Corbacho junto a otros chicos que estudiaban en el instituto y dormían en sus albergues. Y destacó que ese mismo día, mientras el cura la tenía en su falda, observó en el monitor de la computadora del abusador a otro "hombre vestido de cura" (no lo identificó con nombre propio) quien la saludaba por la webcam

Acto seguido, Corbacho le ordenó a la niña que bajara a la habitación del ex administrativo declarado inimputable durante la instrucción; y detalló que allí estaban este hombre, el también cura Nicola Corradi (83) y el mismo hombre a quien había visto vía cámara. Siempre de acuerdo al relato de la denunciante, el "hombre vestido de cura" la violó en esa oportunidad tras dejarla encerrada en la habitación.

Por otra parte, también acusó a la monja Kumiko Kosaka (imputada en otra de las causas por 9 episodios) de haberla golpeado con un palo, y de filmar a las chicas mientras se bañaban con una cámara que le había entregado Corbacho.

Tormentos

Tal y como destacó durante la entrevista registrada en abril del 2017, el episodio del secuestro tuvo lugar luego de una de las tantas veces en que la víctima se había escabullido del interior de los albergues. Fue precisamente para evitar que el ex administrativo (aquel que estuvo imputado en un principio y luego fue sobreseído) ingresara una vez más a su habitación por una de las ventanas y abusara sexualmente de ella. De hecho, la joven denunció a este hombre por tocamientos (abuso sexual simple) y por violación (abuso sexual agravado con acceso carnal).

 

Respecto al episodio del secuestro, la joven indicó que eran al menos 3 hombres y una mujer los agresores; y detalló que además de cubrirle los ojos, la golpearon y le ataron las manos con cables.

La joven contó además que en una oportunidad un compañero le contó que el ex monaguillo Jorge Bordón (ya imputado tras reconocer la autoría de 11 abusos) había abusado de él, y hasta contó que en la parte alta del establecimiento había cadenas amuradas, esposas, alambres enroscados, bastones, rollos de negativos, fotos, DVDs, cajas de preservativos y otras cajas.