Por los Departamentos Viernes, 13 de marzo de 2020

Scouts mendocinos y su trabajo solidario que permite una Fiesta de la Vendimia inclusiva

Desde hace 7 años voluntarios de varios grupos se encargar de trasladar y ubicar a personas con discapacidad en el Frank Romero Day,

Por Redacción LA

El mes de marzo llega a Mendoza de la mano de la fiesta tradicional y popular más grande de la provincia: “La Fiesta Nacional de la Vendimia”. Allí, el proceso de producción del vino y el esfuerzo realizado durante todo un año por viñateros y especialistas del ámbito de la vitivinicultura, se ve reflejado en una emocionante celebración que se realiza cada año y que reúne a mendocinos y turistas de todo el mundo.

 

En este contexto y desde hace más de 7 años, los scouts de la provincia participan de la Fiesta de la Vendimia con su famoso “siempre listo”, a través de un servicio que desarrollan en conjunto con la Dirección de atención a personas con Discapacidad y el Consejo Provincial de la persona con Discapacidad de la provincia de Mendoza. 

El mismo, consiste en facilitar el acceso e inclusión de las personas con discapacidad a la tan ansiada fiesta. De esta manera, jóvenes y educadores scouts -organizados en postas- realizan tareas de logística, seguridad, traslado y acompañamiento, a todas aquellas personas con movilidad reducida y/o algún otro tipo de discapacidad.

Presente en más de 200 países y con una historia de 113 años, el Movimiento Scout busca contribuir a la educación de los jóvenes a través de un sistema de valores para ayudar a construir un mundo mejor, donde las personas se desarrollen plenamente y jueguen un papel constructivo en la sociedad. Esta misión fue visible en la acción durante las tres noches que se desarrolló la Fiesta Nacional de la Vendimia, en el teatro Frank Romero Day, de la mano más de 55 scouts provenientes de distintos grupos scouts de la provincia de Mendoza.

 

Estos jóvenes y educadores scouts de los departamentos de Luján de Cuyo, Las Heras, Godoy Cruz, Guaymallén, San Martín, Maipú y San Rafael, hicieron posible el acceso de las personas con discapacidad al anfiteatro, a través del uso de sillas de rueda que subían y bajaban las rampas habilitadas del lugar, apostando a una real inclusión en la que todos pudieron disfrutar de una magnífica noche.