+ Deportes Domingo, 3 de marzo de 2019 | Edición impresa

San Pablo: mucho más que un club

La institución de Luján trabaja en la inserción social a través de un programa solidario y crece en la rama femenina.

Por Redacción LA

Una multitud que va y viene por las instalaciones. Así es San Pablo, la institución lujanina que se insertó en el futsal en el año 2014 gracias al aval del colegio, pero que en poco tiempo comenzó a caminar solo con la incorporación de chicos de la zona y sigue creciendo a pasos agigantados.

Una búsqueda que no cesa y es por eso que el club que participa de la Primera División “D” abrió una convocatoria de jugadores no sólo para reforzar a sus planteles, sino porque el club no pierde de vista su objetivo que es lo formativo como primordial. Lo que toda institución debería realizar, porque el fútbol pasa, pero los valores quedan.

 

San Pablo cuenta con 180 jugadores aproximadamente entre sus 18 equipos formativos, Primera División y femenino. El esfuerzo y buen trabajo de los profes llevaron a que el colegio se comprometiera cada día más con el proyecto y eso llevó a que se acabe de inaugurar un playón de 2.000 metros cuadrados para poder tener mayor capacidad para que los jugadores entrenen en mejores condiciones.

“La falta de infraestructura muchas veces nos jugó en contra. Hacíamos amistosos y empezábamos a las 9 de la mañana y terminábamos a las 10 de la noche, el Colegio nos da una mano enorme y nosotros nos esforzamos muchísimo para poder retribuirles”, dice Fernando “Chicho” Cicilotto, quien es el alma del club y muestra una pasión envidiable.

 

Nos pareció muy importante la forma en la que el Tricolor busca que los más pequeños entiendan lo que es el amor por la camiseta y forjar amistades como lo primordial. Cada una semana, se les organiza un paseo a alguna actividad extradeportiva para poder forjar los grupos. “Nosotros no queremos que crean que esto es una actividad más del colegio. Nos esforzamos para que tomen en serio al club y que los vínculos queden para toda la vida”, explica Chicho. 

Nos pareció muy importante la forma en la que el Tricolor busca que los mas pequeños entiendan lo que es el amor por la camiseta y forjar amistades como lo primordial, por eso los llevan de paseo a alguna actividad extradeportiva para que puedan hacerse mas amigos y todos los fines de año hacen un viaje con los más pequeños que en el 2018 fue a Villa Gobernador Gálvez, Santa Fe. Siempre los padres acompañan a los jugadores y disfrutan junto a ellos un lindo fin de semana. 

También debemos destacar que el equipo Santo tiene un convenio con el Barrio Margarita, de donde vienen chicos de bajos recursos y el club los ayuda a participar de forma gratuita haciéndose cargo de las inscripciones, derecho de jugador y todos los gastos correspondientes. Esto ayuda a que los chicos puedan entender las diferentes realidades y a descontracturarse un poco del mundo que conocen.

Otro sector en el que están trabajando arduamente es el femenino que comenzó como una idea a largo plazo en setiembre dirigido por Héctor “Nano” López y Luciana Ortega. 

 

“Cuando Nano me dijo que empezáramos con el femenino nunca pensé que iba a ser tan grande , le dije que sí con un poco de desconfianza y en el primer entrenamiento teníamos 50 chicas la mayoría de 14 ó 15 años para arriba”, comentó Chicho. 

Como dato que nos llena el pecho de emoción como amantes de este deporte y lo que hemos visto en todos los equipos femeninos es la responsabilidad y el compromiso que toman las chicas para entrenarse y pisar fuerte. 

En el caso del equipo Tricolor, no había camisetas para todas las jugadoras que asombrosamente llegaban a entrenarse y ante la falta de dinero para comprarlas, las chicas pusieron manos a la obra y consiguieron tres sponsors para poder tener su propia indumentaria. 

“Es increíble pero su compromiso y ganas se las contagian a los varones, sin duda le cambiaron la cara al club”, dice Cicilotto.

 

Hoy cuentan con 45 chicas. Las mismas están compitiendo en la Copa Obras donde han empezado con el pie derecho.

En silencio, los lujaninos siguen mostrando que el verdadero futsal de la provincia hace un trabajo en la sociedad que merece ser contado y destacado.