Sociedad Miércoles, 17 de abril de 2019

Despertó la solidaridad: dos hermanas no podían estudiar por no tener anteojos

La familia, en extrema pobreza, fue luego sorprendida por una pareja solidaria que pagó el 100% de los gastos.

Por Redacción LA

Dos hermanas de 16 y 12 años, que fueron abandonadas por su madre, viven con su padre en condiciones de extrema pobreza en el interior del Barrio de la Rioja Chica, de San Juan. El papá, Roberto Peña, es un herrero que hace changas para llevar un plato de comida a sus hijas pero no puede comprar el elemento y vio el estudio de sus nenas frenado.

El hombre cayó en la desesperación al ver que la menor de sus hijas no iba a poder aprender por necesitar anteojos. Pese al esfuerzos, sus hijas dejaron de ir a la Escuela Belgrano de Capital y al taller del merendero donde asisten.

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Tras la publicación del caso en los medios sanjuaninos, una pareja decidió a ayudar a la familia y abonará el 100% de los gastos de los lentes, además de ofrecerse a cubrir las necesidades de la menor de 16 años.

Estas personas solidarias "son dos sanjuaninos particulares que no representan a ninguna institución gubernamental o empresaria, decidieron donarle el 100% del gasto de los lentes para la menor de 12 años que no podía desempeñarse correctamente en la escuela. Como así también se comprometieron a colaborar con su hermana de 16 años en el caso de que también necesitara insumos escolares", publicó Tiempo de San Juan, quien siguió el tema.

Roberto Peña, papá de las menores/ Gentileza

Según Vía País, el padre de la familia, dijo que las niñas “se están desempeñando bien, yo nunca las dejo de lado. Por eso necesariamente a veces tengo que pedir ayuda para que tengan lo necesario”, afirmó el hombre, aclarando que la ayuda recibida es de alimento recibido de los vecinos. 

La menor presenta un astigmatismo acompañado por una leve miopía que no le permite ver objetos de cerca.

“Yo podría conseguir el dinero en un lapso de tiempo, pero ella las necesita con urgencia” afirmó el Roberto con resignación sobre su actual situación económica.  

Y agregó: “Uno como todo padre trata de darle lo mejor a los hijos, y es decepcionante no poder darle lo inmediato. Sé que no soy el único, que todo el país está igual, y por eso no pido que me regalen nada, sino que me den la oportunidad de poder acceder a un crédito que me permita ir pagándolo de a poco”.

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Al mismo tiempo sostuvo que “trabajo de lunes a lunes, ni siquiera descanso los domingos, porque día que no trabajo día que no como. En mi trabajo somos pocos, los que sabemos de herrería artesanal pero me ve visto obligado a vender mucho más barato de lo que sale:  un cuchillo que antes se vendía a 1500 pesos ahora lo tengo que vender en la mitad", manifestó.