Espectáculos Sábado, 26 de octubre de 2019 | Edición impresa

Roberto Enríquez: “El fútbol se ha desprovisto de toda ética”

El actor protagoniza la segunda temporada de “Todo por el juego”, la ficción de DirecTV que revela la trama secreta del fútbol.

Por Martín Castillo - mcastillo@losandes.com.ar

El fútbol: una máquina de generar emociones, encuentros, discordias, peleas, negocios, y hasta muertes. La mayor empresa de entretenimiento es revisada de arriba a abajo en esta serie original de DirecTV. Rodada en el país ibérico, “Todo por el Juego” regresa con una segunda temporada para mostrar los más ocultos trazos de un club deportivo ficticio de la liga española, que logra ascender a la máxima categoría. Roberto Enríquez (Fabio Martínez León en “Vis a vis”), es el presidente de este club de fútbol que verá arriesgada su carrera por “diferentes agujeros económicos”.

Basada en una novela de Javier Tebas y Pedro Torrens, la serie acaba de lanzar su segunda temporada, ya disponible en el catálogo de DirecTV y a través de DirecTV GO.

A Enríquez lo acompaña un elenco de la talla de Patricia Vico, Pedro Casablanc, Mariam Álvarez, entre otros. Además cuenta con tres actores argentinos: Agustín Pardella, Juan Martín Gravina y Noelia Castaño.

 

El actor declara abiertamente no ser un fiel seguidor de este deporte, pero afirma haber aprendido bastante, como cualquier otro hincha. En ese proceso, pudo entrever la distancia (poca) que hay entre la ficción y la realidad: “En el momento que estábamos filmando la segunda temporada, empezamos a ver en las noticias una serie de casos que se han dado aquí en España donde presidentes de Clubes de Primera junto con jugadores y entrenadores, estaban metidos en casos de corrupción de primera línea”, cuenta mientras entre risas acota que teme que la ficción supere la realidad. “Parecía que nos estaban pisando el guion”.

Fan de los thrillers y el suspenso (está en la producción de uno junto a Netflix), es contemporáneo a esta época dorada de las series españolas. A finales de los ochenta comenzó a hacer teatro y su popularidad llega de la mano de la televisión. Su debut en el cine fue en el año 1999, con “Pepe Guindo”, de Manuel Iborra.

-¿Cómo estás viviendo esta era explosiva de series españolas? 

-Hubo un tiempo donde las series de televisión no tenían la misma calidad que algunas películas. De un tiempo a esta parte ha habido un traspase de creativos, directivos, guionistas, que han entrado al mundo de la televisión porque se está haciendo una ficción súper interesante. Muchos casos más vanguardistas, en cuanto temática, en cuanto forma de contar las cosas. Creo que la ficción televisiva está agarrando una musculatura considerable. Es un momento bastante rico.

 

-¿Qué giros tiene esta nueva temporada?

-Lo interesante de la segunda con respecto a la primera, desde mi personaje, es que en la primera es un tipo que se cree que tiene un código ético, que tiene valores. Quiere llevar al éxito a su club pero no está desprovisto de intereses, aunque con buenas intenciones. Llega un momento en que debe arriesgarse por diferentes agujeros económicos que lo aquejan: en un momento pone en la balanza todo su patrimonio, incluido el de su familia. En ese contexto, corromperse, cruzar la línea roja, es casi inevitable. El personaje resulta ser distinto a quien él mismo creía. Otra cosa que lleva a sus espaldas, y que no puede digerir, es el tema de llevar un asesinato a cuestas. Eso también se desarrolla en la segunda parte, la culpa de haber matado a un individuo. Hay una evolución interesante en todos los personajes; no solo en el mío.

-¿Qué valor tiene para vos el fútbol en la sociedad de hoy?

-Es algo tan controvertido. Por una parte es un deporte maravilloso y tiene un montón de valores. Cuando se juntan la pasión de los jugadores, los hinchas, los clubes, con los negocios enormes que hay alrededor, crean una mezcla explosiva. Creo que el fútbol hoy en día se ha desprovisto de toda ética. Los jugadores se van de los clubes por un contrato mejor, se van por algo de mercenarios. Son la minoría los que no están por el dinero. Esta ética del fútbol se pervirtió. Hay una cosa medio descarnada. Por ser el deporte rey, que genera tanto dinero, está deshumanizado.

-¿Y qué se te ocurre que podría volver a humanizarlo?

- Esta deshumanización no tiene que ver solo con la corrupción y los negocios. Pasa que al fútbol lo ha tocado la varita del dinero. ¿Qué es lo que pasa con el arte contemporáneo cuando pinta un lienzo en blanco? Le pone una cantidad de dinero, eso lo vale y se paga, e incluso se revaloriza. Pero cuando entrás en esta escala astronómica de precios, ¿hasta qué punto se pervierte? No sé si hay una solución posible porque es el status que ocupa y debe ser imposible sustraerse a ese modus operandi. Es algo sustancial a la existencia del fútbol. Estamos hablando de jugadores de fútbol que ganan millones y eso tiene difícil solución. 

 

“Todo por el juego”, cuando la pelota sí se mancha

La historia de la serie está protagonizada por Mariano Hidalgo (Roberto Enríquez), un próspero empresario e hincha del Deportivo Leonés, un club español de Segunda División que se encuentra al borde del descenso por la mala administración de su presidente Fernando Saldaña (Pedro Casablanc).

“Todo por el Juego” llega con el plus de ser una serie de coproducción española con Argentina, en momentos en que los contenidos ibéricos están alto en las preferencias del streaming.

La serie, basada en la novela “El fúbtol es así” de Javier Tebas y Pedro Torrens, cuenta con una gran calidad de producción y de guiones (de hecho es el argentino Eduardo Sacheri el que trabajó en ellos). Pero, también, suma nombres importantes al elenco, como Noelia Castaño o Tony Corvillo. Dirigida por el español Daniel Calparsoro (“Cien años de perdón”) y como guionista tuvo a Sacheri (“El secreto de sus ojos”), que dirigió al equipo que adaptó la novela.