Sociedad Martes, 12 de noviembre de 2019 | Edición impresa

Residentes bolivianos en Mendoza preocupados por la situación de su país

La mayoría tiene familiares en Bolivia por lo que piden que piden que se restablezca la calma. Opinión del cónsul.

Por Carla Romanello - cromanello@losandes.com.ar

Si bien dejaron su Bolivia natal hace muchos años e hicieron de Mendoza su lugar en el mundo, la situación que vive hoy su patria los llena de preocupación y dolor. Más allá de sus posiciones personales, todos coinciden, al pedir el cese de la violencia y la vuelta a la calma. Son los bolivianos que viven en nuestra provincia, que en total suman 380.000 y ascienden a medio millón si se cuentan los que viven en las otras provincias de Cuyo.

José Gutiérrez / Los Andes

Consultados por Los Andes, algunos de ellos contaron cómo viven a la distancia los hechos que les llegan tanto a través de los medios como de sus propios familiares que habitan en ese país.

 

Mirta Santos, secretaria de la Asociación de la Colectividad Boliviana en Mendoza “Acobomar”, reconoció que la comunidad entera se siente muy conmovida por la tensión en su país. “Estamos viviendo un momento triste en todo sentido por lo que está sufriendo el pueblo boliviano”, aseguró. Asimismo comentó que la mayoría tiene familiares en su país natal con quienes tratan de comunicarse de forma constante.

“Nosotros apoyamos al gobierno de Evo Morales pero sabemos que otros partidos no están tirando para el mismo lado”, manifestó. Para ella la única solución es democrática.

José Gutiérrez / Los Andes

“No queremos que haya violencia, sino que se convoquen nuevas elecciones y que el que venga siga con el mismo sistema económico de ayuda al pueblo y reivindicación al país”, deseó. Desde la asociación comentaron que realizan de forma constante eventos y celebraciones para mantenerse siempre cercanos a su cultura y sus costumbres. Igualmente indicaron que hay otras organizaciones en la provincia que también trabajan en el mismo sentido.

Miguel Velázquez Vaca llegó a Mendoza hace 30 años luego de vivir en Jujuy y se instaló en Tunuyán. “Acá tengo a todos mis hijos, pero también tengo otros familiares allá en Tarija”, detalló el hombre. Por esa razón y por amor a su patria, por estos días se encuentra angustiado por la situación. “Lamento mucho el golpe de Estado contra Evo Morales. Han llevado al país a una situación muy preocupante”, expuso. Para él todo el pueblo tiene que trabajar para salir adelante de forma pacífica y dejar atrás los conflictos. “Están viendo de reunirse todos para manifestarse “, adelantó el hombre quien dijo estar averiguando el lugar y la hora para poder participar.

 

Con una visión distinta se postuló José Antonio Jaldin Brito, mientras salía del consulado junto a su esposa y a su pequeña hija. “Yo creo que está bien que Evo haya salido del gobierno. Si bien no es la forma más apropiada, su mandato ya se había agotado”, observó. Para él otra hubiera sido la historia si el ex presidente se retiraba de una forma más digna sin participar de la última elección. “Ya en 2016 le dijimos que no a la reforma de la Constitución para que siguiera en el poder e hizo todo para estar al mando y el pueblo se cansó”, aseveró. Remarcó que muchas personas sufrieron por el gobierno de Morales. “Se obligaba a la gente a participar de las manifestaciones bajo amenazas”.

 
José Gutiérrez / Los Andes
José Gutiérrez / Los Andes

El cónsul pidió cautela, paz y serenidad

La crisis política e institucional de Bolivia trajo preocupación a los oriundos de ese país que viven en nuestra provincia, lo que se hizo sentir en el consulado. Desde allí el cónsul Francisco Navajas se refirió a la situación. “Nosotros, como representantes del Estado plurinacional, pedimos cautela, paz y serenidad a la comunidad boliviana para evitar mayor convulsión social. Queremos que se respete la Constitución, que se convoque a un gobierno provisorio y que éste convoque elecciones”, manifestó. El diplomático habló de una ruptura de un gobierno constitucional y destacó la figura de Evo Morales. “Vimos la valentía de un presidente de renunciar para evitar mayor confrontación”.