+ Deportes Martes, 10 de septiembre de 2019 | Edición impresa

Regatas selló su dominio en el Apertura

Las conducidas por “Tino” Stahringer vencieron 34 a 25 a Tupungato en el tercer duelo de la final, en la UNCuyo.

Por Analía Cuccia Baidal - acuccia@losandes.com.ar

El Club Mendoza de Regatas se coronó nuevamente campeón después de protagonizar una de las finales más emocionantes, reñidas e intensas de la Liga de Honor del balonmano mendocino.

Juveniles. Merecido festejo de las más chicas del equipo campeón. | Diego Parés / Los Andes

El domingo las chicas regatenses ganaron en la UNCuyo por 34 a 25 el tercer partido decisivo contra un Tupungato que se hizo fuerte juego tras juego a lo largo del torneo, para marcar un precedente en su historia deportiva.

 

Regatas había asegurado el primer duelo (32 a 22) y luego Tupungato remontó la serie (37 a 35) en su casa. Por eso, para ese tercer partido no había candidatos. El entusiasmo de las chicas del Valle de Uco por haber llegado por primera vez a una final se enfrentaba a un Regatas que necesitaba consolidarse como equipo tras los recambios y algunos altibajos emocionales tras el último Nacional.

 

El Lago se mantuvo eficiente en defensa y fuerte en ofensiva, aprovechando los errores de las tupungatinas que además sufrieron la baja de Sofía Salvatierra y de Vanesa Montaño, por respectivas lesiones, además de la expulsión de Estefanía Montiel. 

Imparable. Bernabei aportó con un gol para Regatas y fue determinante en la recuperación. | Diego Parés / Los Andes

Pese a esto, las chicas de Rubén Amaya no dieron tregua y en el tercer duelo demostraron entrega y el crecimiento de su balonmano, muy reconocido, incluso por su propio rival. 

 

“No me sorprende el trabajo de las chicas de Tupungato. Es un equipo que creció mucho, laburan bien con un gran entrenador, y me pone contento que más equipos se sumen al lote de candidatos porque le sube la vara al nivel del torneo”, confió ‘Tino’ Stahringer, director técnico del equipo del Lago. Mientras que Rocío Squizziato, también aportó sus conceptos: “Hay que darle mérito a Tupungato por haber llegado a una tercera final, esto alimenta al handball y significa que los equipos están nivelando hacia arriba”. 

 

Regatas, por su parte, contó además con una pieza fundamental, de alto nivel: Macarena Sans, quien recién bajada del avión (de entrenar en Buenos Aires con La Garra -Selección argentina-) se calzó la camiseta y salió a jugar para su club, robó pelotas y advirtiendo jugadas claves se anticipó a Tupungato para marcar la diferencia. 

“Jugar con este equipo es lo más lindo, es volver a casa, jugar con mis amigas. Es lo que me gusta, dar todo con Regatas, por más que esté en la Selección”, dijo la armadora.

Fortaleza. Gallina (foto) y "sofi" Montiel, máximas goleadoreas de Tupungato. | Diego Parés / Los Andes

Regatas superó a Tupungato aprovechando las situaciones y manteniendo la ventaja en el marcador. Fue 34 a 25, cosecha merecida con las anotaciones de: Maca Sans 5, Ana Rueda 5, Rocío Squizziato 6, Nocole Bernabei 1, Agustina Elst 3, Araceli Andrades 5, María Sánchez 2, Gimena Reta 6, Rebeca Philippens 1. Mientras que por Tupungato sumaron: Tania Gallina 5, Malvina Ortega 1, Estefanía Montiel 8, Micaela Montiel 1, Carla Maya 7, Luciana Miguez 1, Shaira Castro 1, Ivana Montenegro 1. 

 

“Fueron tres partidos intensos y este último incluso muy físico. El que cometía menos equivocaciones, lo ganaba. Y el que tenía más templanza en el momento de las pelotas calientes. Nosotros lo conseguimos. También anduvo muy bien nuestra arquera (Carla Caniggia)”, confió Stahringer.

Y continuó: “Esto es de ellas porque se matan ciento por ciento para entrenar. Es un premio a su compromiso y esfuerzo. Con muchas juveniles de las cuales terminaron cerrando este tercer partido”.

 

“Fue muy positivo este torneo. Las chicas clasificaron primeras y después le ganaron ampliamente la semifinal a Maipú. Luego hubo un intervalo, se demoró la final por la convocatoria de Macarena (Sans) a la Selección (para los Juegos Panamericanos) y posteriormente nos agarró el mes de julio con varias bajas por lesiones y el Nacional. Mas allá de eso, no perdimos el rumbo en este torneo”, aseguró el entrenador.

Regatas viene de recambios, reordenamientos en el corazón del equipo, en el que las juveniles se sumaron a algunas de las legendarias jugadoras que quedaron. Además de que desde hace un año, se incorporó ‘Tino’ para darle un giro al trabajo de las chicas, el cual dio resultados. “Cambiamos el esquema de trabajo, las formas de entrenar, los horarios  fue una transición profunda hecha por las chicas que vale reconocerles”.

 

La virtud de este Regatas es su compromiso, y se ve en la cancha con un juego compacto. Mientras que como falencias, el técnico interpreta que “que nos cuesta mucho lograr un ensamble donde todas las chicas puedan entrenar simultáneamente. Tenemos a Ana Rueda, que viene desde San Rafael, o Macarena (Sans) que viaja con la Selección y las demás que estudian y trabajan. Sin embargo, ellas juegan con pasión y le ponen todo dentro de la cancha”. 

 

Pese a estos recambios, caras nuevas, y horarios de entrenamientos difíciles, Regatas no pierde peso dentro del rectángulo. “Rocío, Sol y Macarena empujan mucho. Y se acoplan las más jóvenes, las juveniles que de apoco se van afianzando. Ellas trabajan fuerte con la primera y si bien tenemos un equipo corto, vamos obteniendo frutos”, confió el técnico.

 

Con un poco de experiencia y otro de juventud, Regatas volvió a cosechar un torneo y a poner su impronta en la Liga de Honor.