Economía Jueves, 6 de junio de 2019

Moneta, el hombre que se quedó con los bancos de Mendoza y alteró la política local

El empresario estuvo al frente del ex Banco Mendoza y fue acusado por "subversión económica y asociación ilícita".

Por Redacción LA

El empresario Raúl Pedro Moneta Lucini falleció a los 74 años, tras una larga enfermedad. Era abogado, escribano, banquero y empresario argentino, y fue uno de los protagonistas principales de la provincia durante los años 90, e incluso enfrentó un conflicto judicial por el cierre del ex Banco Mendoza que terminó con la prescripción de la causa.

 

El 31 de mayo de 2017 se anunció que la Cámara Federal de Casación Penal ratificó el cese de la investigación del escándalo económico, financiero y político de los ‘90. La Justicia investigaba una presunta defraudación en perjuicio del Estado que implicaba que se había propiciado la caída de la autoridad monetaria local para obtener beneficios económicos del Banco Central por unos 140 millones de dólares.

El fin del Ex Banco Mendoza

El gobernador justicialista Rodolfo Gabrielli (1991-1995) fue quien inició el proceso de privatización del Banco Mendoza, que debía fusionarse con el banco de Previsión Social de la provincia, también estatal.

Ambos organismos fueron adquiridos por el Banco República, de Moneta, en 1996 ya bajo la administración de Arturo Lafalla (PJ). Para ello el empresario se asoció con Magna Inversora (de Daniel Vila, Héctor López, Ernesto Pérez Cuesta y Jacques Matas).

 

En 1998 el Banco Central ordenó el cierre simultáneo de los Bancos República y Mendoza por una serie de irregularidades, allí comenzaron los periplos judiciales del banquero. La Justicia, a cargo del magistrado Luis Leiva, ordenó que se lo investigara por los delitos de “subversión económica, asociación ilícita y violación a la Ley Penal Tributaria”, junto con otros nueve directivos del banco.

Es que el grupo inversor Banco República-Magna Inversora, se quedó con ambas entidades financieras por 30 millones de pesos, y más tarde un balance final determinó que el Estado debería devolverles 15 millones. Más tarde, el Banco Mendoza comenzó a tener problemas y soportó una corrida de depósitos hasta que fue suspendido.

 

Claves

-Los bancos de Mendoza y Previsión Social dejaron de existir el 30 de noviembre de 1996. Ambos fueron privatizados y fusionados en una sola marca, Banco Mendoza, dando inicio a la era Raúl Moneta.

-El Ente de Fondos Residuales empieza a existir en esa misma fecha, con el objetivo de cobrar más de 1.100 millones de pesos convertibles a dólares de créditos impagos. Uno de esos créditos es el de Precursor SA, una corservera que debía más de 6 millones de dólares.

-En abril de 1999 el Banco Mendoza, en su etapa privada, fue suspendido por el Banco Central. Días después fue absorbido por 11 entidades, principalmente el Banco Nación.

 

La visión de Moneta sobre la propiedad de los bancos

En una entrevista que Raúl Moneta dio a Los Andes, en junio de 2000, habló sobre el fin del banco mendocino.

“No tengo la culpa por la bronca de los trabajadores. La cosa es más profunda. El Mendoza fue víctima de una corrida motivada por una reacción psicológica del público. Fue impulsada por los medios que decían cosas horribles de los bancos. Cuando vimos la gravedad, le pedimos al Central que nos permitiera suspender las actividades. En cinco días vendimos, y se acabó el banco”, explicó Raúl Moneta.

Y para reforzar la idea relató: “Le pagamos a todo el mundo. En pocos meses se cobró la mitad de la cartera que le entregamos a los compradores. Entonces no era un banco vaciado, era infinitamente mejor a la porquería que recibimos”.

-Antes de la corrida, el Central estaba a punto de bajarle la calificación al Mendoza.

-No lo calificaron porque no había balance. Las calificadoras decían que no podían hacerlo porque no había un papel. Si ahora lo miramos con menos pasión, le pregunto por qué cerró.

-Es usted el que tiene que contestarlo... Desde Magna dicen bajo cuerda que es el responsable porque administró mal. También el gobierno y la Bancaria.

-No voy a entrar en esa discusión con mis socios de Magna por respeto a algunos de ellos. No es mi estilo. No es el mundo en el que me eduqué. Pero no hay ningún problema, me hago cargo de todo porque me sobran... lomo para hacerme cargo.

-Entonces, ¿por qué cerró?

- Le repito que el Mendoza cerró porque en un momento determinado la gente le tuvo miedo a nuestro banco y sacó su dinero. Llegó un punto en el que me harté, pusimos dinero en las últimas semanas y la corrida seguía. A nadie le interesaba un corno. Lafalla no se preocupó, se mataba de risa. Mirá el chiste de Lafalla lo caro que le salió a la provincia. Después se demostró que la gente se equivocó porque la plata estaba. Ni yo ni los directores nos fuimos a pasear a las Bahamas con la plata. Lo que no tiene perdón es que matamos un banco.

Y piensa en su futuro: “Perderé más o menos dinero, la gente dirá que Moneta era un buen tipo, un tarado, un chorro o un aventurero. Lo que no tiene retorno es que Mendoza se quedó sin banco y por eso es la crisis económica que tiene la provincia. Yo me equivoqué; en una de esas me tienen bronca porque soy porteño, por ‘Argentina en Mendoza’, no sé”.