Economía Jueves, 4 de abril de 2019

Quien es el excéntrico inversor que trae brotes verdes al país

El entusiasta tecnológico estuvo en Buenos Aires para presentar la llegada de su semillero de startups.

Por El Cronista especial para Los Andes

Un nuevo fondo de inversiones enfocado en tecnologías exponenciales y disruptivas, aquellas que duplican su potencia o velocidad de procesamiento cada año mientras que su costo se reduce a la mitad, llegó a Buenos Aires. Se trata de Network Society Ventures, una firma de capital semilla que viene a buscar startups y emprendedores locales que trabajen en áreas claves para los próximos años como energía, salud, finanzas o seguridad. La cabeza de este proyecto es David Orban, un “gurú” tecnológico e inversor que trabaja hace tres años fondeando empresas de tecnología de punta. De paso por la Argentina, estuvo dando conferencias sobre las posibilidades de negocios de la tecnología blockchain, las ventajas de la descentralización y el rol de las pequeñas empresas disruptivas en el esquema general de innovación en América latina.

 “Desde afuera es claro que el continente sudamericano es rico y diverso en economía y sociedad, también en cultura y su gente. Apuntamos a tener oficinas en todos estos lugares pero teníamos que elegir dónde empezar y por eso elegimos Buenos Aires”, explica Orban, en diálogo con Infotechnology. Su compañía de capitales llegó bajo el paraguas de una organización consultora, Network Society Lab, y decidieron posicionarse en América latina abriendo oficinas generales en Buenos Aires donde hasta el momento trabajarán seis personas. También contarán con oficinas en Uruguay, en donde estará la base administrativa y legal, mientras que la oferta comercial se ejecutará principalmente desde sus oficinas en Vicente López.

 

“Estamos muy emocionados porque creemos que es una gran oportunidad para las nuevas tecnologías, especialmente para los países en crisis o que tienen grandes ambiciones”, añade Oban. Este inversor de alta tecnología estima el suelo nacional como una tierra fértil para las tecnologías disruptivas, “hay muchos proyectos interesantes, por ejemplo en blockchain y Bitcoin, emprendimientos como Xapo o RSK. También en temas de votación y tecnología blockchain, como el proyecto Democracy Earth. Están liderados por emprendedores argentinos y son de alto impacto”, enumera.

La sociedad inversora tiene en claro cuáles son los puntos neurálgicos donde quieren inyectar capital: lo expresan en su manifiesto fundacional y citan las finanzas, la energía renovable, la descentralización, los “hacedores de políticas públicas”, la salud, manufactura, comida, aprendizaje y seguridad. Para Orban, todas tienen común que “crecen desde lo bajo, por el deseo de la gente de entender y de la habilidad para experimentar; adoptar e ir por ese camino. En el caso de energías como la nuclear, demandan decisiones que mueven miles de millones de dólares y demandan años para ver retornos de inversión”. Mientras que por otro lado, las nuevas startups de alto impacto “son decisiones que individuos y grupos pequeños pueden tomar y que pueden florecer, para mi eso es emocionante”.

 

El camino de Orban para ver realizado su misión de potenciar la tecnología es a través de la financiación. Bajo el brazo del Network Society Lab vienen “brotes verdes” para las empresas innovadoras. La ronda de inversión global será de u$s 1 millón, que se suele repartir de u$s 25 a u$s 50 mil por cada proyecto. Se espera que en la Argentina se fondeen, a modo de pre seed o lo que es lo mismo una financiación muy temprana, un máximo de cuatro empresas. El resto del capital se repartirá en otros países.

“Venimos a buscar proyectos e ideas. En las tecnologías disruptivas a veces no hay ni MVP, ni reporte financiero ni nada. Pero analizamos el mercado y vemos si hay una oportunidad. ¿Qué puede transformar esta tecnología, cuál es la oportunidad de mercado, qué grandes ineficiencias elimina? También ponemos énfasis en lo humano, ¿es un equipo resiliente e innovador?”, detalla Orban sobre su estrategia de inversión. Porque en tecnología de frontera, nada es aparente. “Hay un informe sobre startups europeas que muestra que el 40% que dice usar IA o lo tiene en su nombre, no usan IA en ningún lugar. Ciertamente existe la capacidad de sorprender y convencer con una presentación, pero hay diferencia en eso y ofrecer valor real usando tecnología”, explica el empresario.

 

Las áreas de inversión que este “semillero” del futuro está evaluando son las de booking masivo, enfocadas en democratizar asientos en vuelos privados globales, a costo similar al de ticket de una aerolínea tradicional. Las certificaciones en blockchain de imágenes, videos y audios para procesos e inspecciones; apuntando a los verticales de gobierno, Pyme, legales y corporativos. En la misma línea de descentralización y sistemas de confianza, están mirando startups de atomización y tokenización de la inversión en ganado que también trabajen en trazabilidad de producto. Finalmente, hay una startup de tokenización de bases de fanáticos del deporte que usa IA para generar valor agregado.