EDICIÓN U Lunes, 7 de octubre de 2019

Qué es el UNCuLAB, la propuesta de la UNCUYO para llevar aires nuevos a la economía

El espacio tiende puentes entre la casa de estudios y los empresarios que quieren generar algo más que rentabilidad.

Por Mariano Rivas

Lo conforman personas optimistas y con voluntad de generar un cambio desde adentro. Muchas de ellas son jóvenes. Con el cuerpo y la mente puestos en cumplir el objetivo de “redefinir el sentido del éxito en la economía” que plantea el Movimiento B, la Universidad Nacional de Cuyo, a través de la Secretaría de Extensión y Vinculación, creó a principios de año el UNCuLAB. ¿El propósito? Facilitar la vinculación de la Universidad con los distintos actores que piensan una economía diferente, con una concepción basada no solo en lograr rentabilidad, sino también en generar valor ambiental, social y cultural.

El UNCuLAB recibe inquietudes de organizaciones (estatales, privadas y ONG) que buscan implementar prácticas que tengan un impacto positivo en la sociedad. Estas acciones pueden ser de diversa índole.

Para ilustrar la labor más concreta de este laboratorio coordinado por Guillermo Navarro Sanz, valga un ejemplo: “Articulamos un proyecto con el bar El Botellón. Lo que ellos hacen es la separación de sus residuos. Además, tienen huerta, un jardín, y han hecho un proceso de selección de su personal con bastante sentido social. Entonces, desde la Universidad nos vamos contactando con gente que puede aportar a su proyecto”, cuenta Marcos Matar, integrante del laboratorio.

El área surgió de la mano de Navarro, su coordinador, mientras este participaba de la organización del Encuentro +B, que contó con el
apoyo de la UNCUYO. Tiene dos líneas principales de acción: por un lado, un equipo que rastrea en las unidades académicas en la búsqueda de talentos dentro de la Universidad con el fin de conectarlos con el afuera. Por el otro, un grupo que se reúne con actores externos a la institución interesados en reorientar sus objetivos hacia el triple impacto que caracteriza al Movimiento B.

Matar explica que “lo que más está funcionando es que lo llaman al ‘Guille’ (Navarro Sanz) desde distintas organizaciones; después nosotros vamos con el equipo a indagar qué situación hay y cómo se puede traccionar la asistencia desde la Universidad”.

“El modelo de la economía actual, lineal, realmente nos está llevando al límite en términos ecológicos y sociales -corrobora Macarena Randis, integrante de UNCuLAB-. La idea es poder trabajar desde la Universidad en pos de transformar esas relaciones sociales, colaborando con todos los actores y potenciando el trabajo de todos ellos, pensando en que la eficiencia no tiene que ver solamente con acumular más ganancia, sino con generar beneficios sociales y ambientales”.

A propósito de la visita de Otto Scharmer, profesor del Instituto de Tecnología de Massachusetts, en el marco del Encuentro +B, se presentaron nada menos que 200 propuestas, “Nosotros ahora vamos a analizar cada una de estas y vamos a ver a cuáles les damos apoyo”, cierra Randis.