Salud Lunes, 22 de abril de 2019

¿Qué es el bruxismo?

Es una enfermedad de origen neuromuscular que puede ser ocasional o permanente. Si se nos hace un hábito, es más difícil de erradicar.

Por Dr. Manuel Salvador Martínez, Mat. Prof. 1.366

Ocuparnos de lo que nos rodea y de nosotros mismos nos ayudará a equilibrarnos y mejorarnos. 

Tips a tener en cuenta

- Tener un día equilibrado entre lo físico, mental y emocional

- Cenar liviano

- Evitar actividades físicas y consumo de azúcares por lo menos 4 horas antes del reposo nocturno

- Ir a dormir placenteramente, en lo posible no enfadado y sin preocupaciones

- Evitar los dispositivos y pantallas dos a tres horas previas al descanso

- Beber leche caliente antes de la higiene oral

- Escuchar música relajante

- Luz tenue

- Tomar un baño caliente

- No consumir estimulantes (alcohol, café, té de té, cigarrillo, etc.) y leer (con placer).

Tener presentes y advertir ciertos signos y síntomas, locales o generales, tales como: malestar de cervicales y lumbares, maxilares dolorosos y zumbido de oídos, pesadez y cansancio físico, trastornos del sueño, somnolencia, pérdida de concentración, inflamación de la articulación auriculo temporal (ATM), mareos, dolor de cabeza, vértigo, desgaste dental, sangrado de encías, etc. Ante un caso de bruxismo, lo mencionado puede estar ocurriendo, aunque no necesariamente todos.

El bruxismo, a veces, se presenta solo o acompañado de otras enfermedades que se relacionan directa o indirectamente, de orden genético, mental, físico e incluso emocional. Esta enfermedad puede producir, además, ronquidos, mal aliento y alteración de la estética dental. Por ello afecta la vida social y personal del paciente, más allá de su salud física.

Para tratar el bruxismo se aconseja una terapia personal odontológica con conocimiento de la vida del paciente, tomando en cuenta su personalidad, el medio en el que se desarrolla y los agentes externos que influyen en él.

Un buen diagnostico llevará a un buen tratamiento, ya que existen bruxomanías de tipo diurno y las más comunes nocturnas (difíciles de erradicar). El tratamiento multidisciplinario es lo más indicado, y dentro de éstos el de mayor relevancia es el odontológico, el cual evaluará el estado buco-dento-gingivo-periodontal, pudiendo indicar dispositivos (placa acrílica rígida), miorrelajantes y de descanso indicando el adecuado uso para cada paciente, tanto en niños como en adultos. Estos dispositivos rígidos alivian la fuerza entre los maxilares, que pueden llegar a unos 500 kg por cm cuadrado.

Muchas veces hay confusiones al colocar en lugar de la placa para bruxismo otros dispositivos similares pero que producen el efecto contrario, como pueden ser cubetas dentales, protectores bucales, dispositivos estándares, aparatos para el ronquido. En este caso lo más indicado es la placa rígida biométrica individual.

Hay que tener en cuenta que el costo de estos aparatos varía mucho entre lo indicado por el profesional odontólogo y el no indicado por éste, que suelen ser los incorrectos y de menor costo económico, generando un daño a la salud del individuo.

Al principio, el uso de la placa suele ser molesto e incómodo, pero con el transcurso del tiempo se da una adaptación y suele ser muy bien tolerada y hasta deseada para un mejor relajación y descanso, sin dejar de lado otras actividades medicinales tradicionales o no, como pueden ser acupuntura, yoga, farmacológicas, psicológicas, etc. Los controles se aconseja realizarlos juntamente con la placa cada 6 meses o cuando el profesional lo indique, según el caso sea leve, moderado o severo. Si por algún motivo llegase a ir al odontólogo antes del control, deberá llevar la placa.

El mantenimiento de ésta suele ser similar al de las prótesis dentales y su cuidado es de máximo interés para que no se pierda, ya que es translúcida y frágil. En los casos severos, al tiempo hay que hacer un ajuste del dispositivo, que está diseñado para ser  el que sufra desgastes y no el organismo, dando tiempo a un buen desenlace de la salud del paciente.