+ Deportes Martes, 15 de octubre de 2019 | Edición impresa

¿Qué es de la vida de Viviana "Mari" Gómez, "La Maradona Rubia"?

Actualmente es comerciante, tiene un puesto en la Feria de Guaymallén y un negocio en calle López Gomara del mismo departamento.

Por Analía Cuccia - acuccia@losandes.com.ar

A principio de los ‘80 apareció un equipo de chicas jugando al fútbol y haciendo exhibiciones en distintos clubes de Mendoza. Castro Díaz era el promotor de las giras que tuvo como fin transmitir esa chispita de fútbol femenino en las regiones de la provincia y el resto del país. En el ‘83 fue cuando Las Pumas surgieron como club. En ese equipo de camiseta azul había una rubia de 16 años que jugaba con magia en sus pies. ¡Oh casualidad, con la ‘10’ en la espalda”, coincidiendo con el gran momento de Diego Maradona en el fútbol mundial y claramente se la comparó con aquel jugador morocho y melenudo. Valía la comparación por la habilidad que los asemejaba. 

 

Viviana, rubia y bajita, con carácter dentro de la cancha, se ponía una binchita en la cabeza para jugar con el pelo suelto. Conocida más en el ambiente del fútbol local como Marisa (porque su abuela llamaba así) es la famosa e histórica “Maradona Rubia”. 

 
Su último partidoI. En el 2004 Las Pumas se quedaron con el torneo Nacional y fue el último partido oficial para “Mari”. | Archivo / Los Andes

“Mari” es actualmente comerciante, tiene un puesto en la Feria de Guaymallén y un negocio en calle López Gomara del mismo departamento. Igualmente jamás se desvinculó del fútbol. Es la fundadora de Las Pumas y actual presidenta del primer equipo -posiblemente la única- institución de sólo fútbol femenino desde escuelita a Primera, no sólo a nivel provincial sino también nacional. 

 

Con Las Pumas, “La Maradona Rubia” llegó a convertir alrededor de mil goles, aunque ella prefiere evitar identificarse como goleadora y más bien como “una asistidora o armadora para que sus compañeras los hicieran. Lo veía más generoso”, confió Gómez, de 55 años, quien también supo destacarse en otros puestos dentro de la cancha.