Sociedad Martes, 22 de octubre de 2019

Próvolo: ex catequista dijo que los chicos no querían confesarse con "el cura malo"

La mujer enseñaba la confesión en Lengua de Señas hasta que la echaron por tomar confianza con los estudiantes. Habló de maltratos y abusos.

Por Ignacio de la Rosa - idelarosa@losandes.com.ar

Tres testigos fueron los que declararon esta mañana en el primero de los juicios por los abusos sexuales cometidos en el instituto religioso Antonio Próvolo contra niñas y niños sordos.

Entre ellos, se destaca una mujer que cumplió funciones de catequista en el establecimiento durante casi un año; y a quien le habían pedido que estuviese en el lugar para enseñarles a los chicos a confesarse con Lengua de Señas Argentina (LSA).

Según indicaron fuentes judiciales, esto surgió a raíz de que con la lengua casera que habían creado en el Próvolo -y que sólo manejaban los chicos que estudiaban y dormían en el lugar, y el personal que allí se desempeñaba- habían algunas complicaciones para explayarse en asuntos religiosos y espirituales.

En su declaración, la testigo indicó que, en la medida en que los estudiantes fueron tomando confianza con ella fueron contándole cada vez más cosas que vivían en el interior del Próvolo. Entre estas, se destacan episodios donde refirieron haber sido víctimas de agresiones.

 

Siempre de acuerdo a la mujer, de a poco los chicos fueron describiéndole situaciones que los ubicaban como víctimas de golpes y castigos. Incluso, habló de posibles tocamientos, resaltó que una chica reconoció que no quería confesarse con el sacerdote Nicola Corradi y que se cubría sus partes íntimas mientras rechazaba esta posibilidad; y sostuvo que al religioso lo identificaban como "el cura malo".

Además, la mujer indicó que la despidieron del instituto; y adjudicó esta decisión a la confianza que iban tomando los chicos con ella y a que cada vez le iban contando con más detalle sobre diferentes situaciones. "Concluyó en que una vez en que salió todo a la luz, entendió a qué se referían los chicos. Y dijo que 'con el diario del lunes' se dio cuenta que debería haber hecho algo más. También contó que cuando algunas docentes la veían comunicándose con los chicos, los retaban a ellos", destacó una fuente judicial.

Padres

También declararon esta mañana dos adultos que tenían a sus hijos internados en el instituto lujanino. La primera fue una mujer, que resaltó que solía ir al establecimiento sin previo aviso para visitar a su hijo; y hasta contó que algunas noches se quedó a dormir con él. En su declaración, la testigo resaltó que estaba seguro de que su hijo no había sido víctima de las atrocidades gracias a esa costumbre que ella había adaptado.

 

Luego fue el turno del padre de otro niño que estudiaba en el lugar; mientras que la declaración de un cuarto testigo que había sido propuesto para declarar fue suspendida.