Sociedad Policiales Miércoles, 12 de junio de 2019 | Edición impresa

Preocupación por robos a deportistas en Potrerillos

Usuarios del embalse reclaman una solución por el aumento de los casos de robos y asaltos, en sectores como la costa norte y el río Mendoza.

Por Ignacio De la Rosa - idelarosa@losandes.com.ar

La zona del perilago en Potrerillos y sus inmediaciones -sobre todo, río arriba- siempre han sido de gran atractivo. No sólo para turistas, sino también para mendocinos que eligen escaparse de la rutina (sobre todo los fines de semana) y lo usan como refugio para su cuerpo y su mente. Incluso, muchos deportistas -amateurs o federados- encuentran en ese paisaje montañés un escenario inmejorable para despuntar su pasión.

Sin embargo, el paisaje soñado se ha convertido en una pesadilla para mucho de ellos, y sobre todo durante los últimos meses. Pescadores, kayakistas y hasta caminantes que han llegado al lugar en sus vehículos y los han dejado estacionados para dar vía libre a sus actividades deportivas coinciden en que se han encontrado al regreso de su rutina con una desagradable sorpresa: robos. Ya sea vidrios rotos de los rodados para llevarse lo que encuentren en su interior o el faltante de alguna de las ruedas -incluidos los auxilios. y hasta cerraduras violentadas; estas son las postales más comunes que manifiestan encontrar.

 

Según detallaron algunas de las víctimas consultadas, las zonas más afectadas por los episodios de inseguridad son la costa norte del embalse Potrerillos (del otro lado de la villa homónima); y el Río Mendoza en toda su extensión, desde Potrerillos hasta Uspallata. La zona del Puente del Ferrocarril cercano al arroyo El Alumbre y la zona del Arroyo Picheuta también son dos de las zonas más críticas, destacaron los denunciantes.

“Cuando vamos a pescar, dejamos la camioneta o el auto  estacionados en un sitio en el que no hay nadie un montón de horas. Estamos todo el día pescando, alejados; y cuando volvemos nos encontramos con la triste noticia. No es algo que nos pase sólo a los pescadores, sino que también incluye a quienes hacen otros deportes y actividades outdoor (trekking, kayak, ciclismo o rafting)”, destacó Federico Pagliafora, de la comunidad de pesca Fontinalis y quien se ha convertido en el vocero de quienes sufren estos episodios en la montaña.

De hecho, están organizándose para hacer aún más visible su preocupación y descontento, considerando incluso realizar una reunión grupal en Potrerillos el próximo fin de semana para exigir respuestas ante esta creciente problemática. 

Es que agregaron que cuando han llevado los casos en concreto y la preocupación al destacamento de Potrerillos, los propios uniformados han manifestado estar al tanto de la situación aunque han argumentado no contar con personal suficiente para intensificar los patrullajes.

“Cuando muchos de nosotros hemos ido, nos han dicho hasta que los tienen identificados y saben quiénes son. Pero nos dicen que no saben cómo hacer para detenerlos”, destacó otro habitué de las actividades deportivas en el lugar.

 

Consultados por el tema y la problemática, desde el Ministerio de Seguridad no emitieron ninguna declaración o aclaración. No obstante, desde Gendarmería confirmaron que se ha dado un aumento en los avisos de estos episodios en el tramo entre Potrerillos y Uspallata; y que están intensificando los controles en conjunto a la Policía para mitigar esta situación. No obstante, no cuentan con estadísticas ya que no son ellos quienes reciben formalmente las denuncias.

In crescendo

“Mi hermana estudia para guía de montaña. Y ella también sabe de gente que ha ido a hacer trekking a la zona y les ha pasado lo mismo: dejan el auto, salen y cuando vuelven al atardecer se encuentran con los vidrios rotos”, destacó Pagliafora, quien aclaró que los sitios de estacionamiento ya están predeterminados y es por allí donde merodean los ladrones.

Si bien la costa norte es privada, el acceso está abierto al público -cruzando el puente, y volviendo más de 20 kilómetros-. Allí quedan enfrentados a la zona más frecuentada del perilago y de la Villa de Potrerillos, y ese es el punto elegido por la mayoría de quienes practican pesca con mosca o salen en kayak (muchos llegan a las 9, salen y no regresan hasta las 17). 

También es el punto donde se concentran muchos de los robos. Algo similar ocurre en los puntos ya detallados, y en la zona de Tambillitos, pasando el Arroyo Picheuta.

“Los mismos policías nos han dicho que tienen marcado al tipo que roba, que vive en la zona y que suele actuar en complicidad con una mujer. Saben hasta cuál es el vehículo en que se mueven, pero nunca lo han encontrado in fraganti. Incluso se hacen pasar como personas que están acampando en el lugar, y cuando se van quienes dejan el auto en el lugar; proceden a robarlos”, destacó otro deportista que frecuenta periódicamente la zona. Incluso, indicó que hace unas semanas hasta asaltaron a punta de pistola a toda una familia. 

 

“Es algo que siempre ha ocurrido, pero ahora es con mucha más frecuencia. Los equipos de pesca o de montañismo son muy caros, y eso van a buscar. A eso se suma que hay muy pocos controles en esos puntos”, agregó Pagliafora, quien indicó que el objetivo de esta movida no es atacar a las fuerzas de seguridad, sino alertar a quienes suelen ir al lugar sobre lo que está ocurriendo.
 

“Si estaba solo, me asaltaban”

Hace 2 semanas, Sebastián Fernández estaba con 5 amigos más pescando en la zona del Alumbre (entre Potrerillos y Uspallata). Como cada vez que llegan hasta el lugar, habían dejado estacionado el auto retirado de la ruta y habían bajado por una pequeña calle para quedar debajo de un puente.

Robo. Sebastián sacó una foto de su auto con la puerta forzada. | Los Andes

“Llegamos a las 12 y a eso de las 16 estábamos volviendo. Cuando estábamos a 100 metros del auto, vemos a un hombre que estaba merodeando la zona. Cuando nos vio se alejó rápido en dirección a la ruta. Me acerqué y no vi nada a simple vista. Pero cuando abrí la puerta, vi que me faltaba la billetera. Por suerte, la encontré a 3 metros del auto con toda la documentación y sin la plata”, destacó la víctima, quien resaltó que no la llevaba consigo para evitar que se moje o cayera al agua.

“Sospecho que son al menos dos y que andan en moto y armados. Habían dejado algo de ropa y equipo de pesca arriba del auto, por lo que deduzco que no lo llevaron por comodidad. Estoy seguro de que si estaba solo, me asaltaban”, sintetizó.

Fernández hizo la denuncia por Internet cuando llegó a la Ciudad, y destacó que no se trata de un caso aislado. “Cuando puse en el grupo de Facebook lo que me había pasado, varios pescadores sumaron sus testimonios diciendo que habían vivido lo mismo. Incluso muchos dijeron que desde hace tiempo están dejando el auto estacionado y se paran a pescar al lado, algo que no suele hacerse. Lo hacen por seguridad”, sentenció.