Opinión Jueves, 12 de septiembre de 2019 | Edición impresa

Portezuelo del Viento: una obra que ansían los mendocinos - Por Alberto Laugero

Por Alberto Laugero - Ingeniero Civil

La Energía Hidroeléctrica, que es la energía limpia y renovable por antonomasia, detuvo su desarrollo a partir de la desdichada decisión de la dupla Menem - Cavallo de liquidar Agua y Energía y privatizar la concesión de las Centrales Eléctricas construidas por los argentinos con sangre, sudor y lágrimas aún en épocas en que ni conocíamos la soja, ni los ingresos extras derivados de la mejora de la relación de los términos del intercambio.

Según las últimas decisiones políticas de la energía en Argentina, pareciera que solo la energía solar, eólica y pequeños saltos de agua en los canales fuesen las energías limpias y renovables. Eso proviene de los países que ya han desarrollado íntegramente sus aprovechamientos hidroeléctricos. En Europa el último aprovechamiento hidroeléctrico posible se concretó hace ya más de 80 años y en Estados Unidos mas de 50 años.

Es lógico que ellos hayan tenido que pasar a desarrollar energías limpias alternativas porque ya habían aprovechado todos los potenciales hidroeléctricos.

Entonces ha entrado como una moda sin darnos cuenta que los paneles solares es dar mano de obra a los chinos que es de donde provienen.

Si se hiciera un análisis técnico económico comparativo entre un aprovechamiento hidroeléctrico y las otras energías limpias alternativas sin ninguna duda arrojaría para el hidroeléctrico una tasa de retorno muy superior a las otras energías, y con una alta ocupación de mano de obra propia para su ejecución.

Portezuelo del Viento es uno de los Aprovechamientos Hidroeléctricos importantes de Mendoza sobre el Río Grande, río totalmente inexplotado hasta el momento. Sin ninguna duda el aprovechamiento hidroeléctrico mas importante sobre dicho Río. 

Cuando surge la compensación económica a Mendoza por la promoción industrial a las Provincias vecinas, Mendoza logra que dicha compensación sea el aporte de la Nación para la construcción de esta obra quedando como propiedad de la provincia con todos los beneficios económicos de la futura venta de energía al Sistema Interconectado Nacional.

Logrado el acuerdo la Provincia contrató una consultora para realizar el Proyecto del Aprovechamiento Hidroeléctrico que llevó aproximadamente tres años. Terminado el mismo, estaba en condiciones de licitarse. Pero, por razones políticas totalmente repudiables, la Nación se negó a dar cumplimiento al compromiso judicial contraído, con el silencio cómplice de las autoridades anteriores.

Hoy están dadas las condiciones para licitarse ya que se obtuvo la Resolución Aprobatoria del Comité de Cuenca con el arbitraje del Presidente de la Nación, la firma del Convenio Definitivo entre Nación y Provincia y los instrumentos financieros para el pago de la obra.

Sin embargo, en los últimos días ha surgido de modo público una opinión de que sería mas favorable construir una presa mas arriba con el transvase del Río Grande al Atuel.

Pero lo cierto es que seguir adelante con esta idea sería una nueva dilación a la concreción del acuerdo judicial, porque esto tiene varios problemas:

1. No es sencillo obtener un acuerdo del Comité de Cuenca para derivar los caudales de un Río que pertenece a una Cuenca a otra Cuenca. Lo mas probable es que sea rechazado por el Comité de Cuenca correspondiente.

2. No existe proyecto desarrollado de tal obra.

3. Existen antecedentes de estudios realizados por el Departamento General de Irrigación que encontraron en la traza del transvase formaciones de yeso con el consiguiente riesgo de que infiltraciones en la conducción produzcan la expansión de dicho material y hagan colapsar la construcción.

Todo esto hace que dicho emprendimiento sea de muy difícil realización, y lo que necesitamos los mendocinos es que se concrete la obra que está aprobada, generando excelentes utilidades para cuando esté en funcionamiento, e inmediatamente dar trabajo a muchísimos operarios en un momento en que se hace sentir muy fuerte la desocupación.