Economía Martes, 17 de marzo de 2020

Porqué los bancos dividen en células sus mesas de dinero

Una parte trabaja desde la casa, la otra lo hace en donde estaban y otro equipo se muda a otro edificio.

Por El Cronista especial para Los Andes

Los bancos extranjeros fueron quienes dieron el puntapié inicial la semana pasada, mientras esta se sumaron también los nacionales. A las áreas críticas, como puede ser la mesa de dinero, la dividieron en tres: los que pueden trabajan desde su casa, otros se quedan donde estaban y un tercer grupo se mudó a otro edificio. En cada edificio se dividen a su vez en dos subgrupos, quienes van al baño de la derecha y quienes van al de la izquierda.

“Las personas de un equipo no pueden verse con las del otro, sólo hablar por teléfono o por videoconferencia, de modo que si tengo un caso de infectado en el equipo sólo pueda contagiar a un tercio del grupo, ya que no podemos quedarnos de un día para el otro sin nadie de un sector tan crítico como este”.

 

Quien habla es el director de una de las entidades internacionales más grandes con presencia en la Argentina, y la consigna que tiene es imitar lo que sucedió en sus casas matrices, con procesos estandarizados, para no tener a toda la mesa de dinero cuarentenada.

“Lo que no se hace hoy mañana es muy tarde”, precisa el CFO, quien pone bajo la lupa lo que sucedió en Italia: el 23 de febrero tenía 17 casos, una semana más tarde tenía 1000 y a la siguiente tenía 10.000. La curva es exponencial, de ahí la importancia de actuar con rapidez.

 

“A quienes puedo, como los que controlan los riesgos de mercado, business management y temas no transaccionales los mando a su casa, y pasan a ser equipos satélites. Por eso estamos chequeando la capacidad de videoconferencia y conexiones para conectarse al sistema del banco. Por lo pronto, ya cancelamos desde la semana pasada todas las reuniones, tanto internas como con clientes”, detalla el banquero.

“El equipo de la mesa de dinero es muy sensible: si tengo que dar cuarentena a todos no puedo manejar el balance, la liquidez, la posición de riego de monedas. Tampoco los dejamos que vengan más por transporte público, sino que mandamos un remise y hacemos un pool entre quienes viven en el mismo barrio. Necesitamos que tomen conciencia, que sepan que una manzana podría pudre todo el rancho”, agrega.

Otras de las nuevas reglas es no saludarse con la mano, tratar de cruzarse con la menor cantidad de gente posible en la oficina, no ir a lugares turísticos y tratar de evitar reuniones sociales.

 

La consigna que persiguen es cuidar al empleado, además de cuidar el negocio, lógicamente. “Lo que es bueno para el banco es bueno para vos”, pasa a ser el lema.

Además, el manejo del efectivo es todo un tema, porque el billete es un transmisor muy grande del virus. Por eso, en los países más avanzados hacen un proceso para descontaminar el efectivo, que significa más cash inmovilizado, porque lo deben dejar en cuarentena, aunque en esas economías el dinero cash no es tan usual como por estas latitudes. Por ahora en nuestro país este método no está operativo porque sería necesario que todos los bancos hagan lo mismo, sino no funciona.

Aquí, por lo pronto, hay un intercambio de ideas y mejores prácticas entre los miembros de los distintos planes de contingencia que tienen los bancos, donde toman lo que vienen haciendo en sus casas matrices.

Mariano Gorodisch