Sociedad Martes, 18 de junio de 2019

Por usar todo el día el celular, nos está saliendo una espina en el cráneo

Se trata de una protuberancia occipital externa, que fue registrada en jóvenes de entre 18 y 30 años. La explicación al raro "pico" de hueso

Por Redacción LA

El uso cotidiano del celular trae no sólo cambios en las formas de comunicación sino en la salud. Más allá de los problemas a la vista o el famoso "pulgar atascado", un grupo de investigadores de la Universidad de Sunshine Coast (Australia) sige de cerca el desarrollo de un extraño "pico" de hueso justo encima del cuello, en la base del cráneo.

Conocido como "protuberancia occipital externa", el nuevo bulto óseo puede llegar a ser tan grande que es posible sentirlo al presionar con los dedos.

 

"Soy médico desde hace 20 años y durante la última década he estado descubriendo, cada vez más, que mis pacientes tienen ese abultamiento en la base del cráneo", comentó el científico David Shahar. Para el investigador, se trata de una fascinante prueba de cómo nuestro organismo no deja nunca de cambiar.

Si bien todavía no fue establecida la causa-efecto, los investigadores suponen que la nueva "espina" tiene que ver con el hecho de estar doblando continuamente el cuello en incómodos ángulos para mirar las pantallas de smartphones y tablets.

 

La cabeza humana es muy pesada (4,5 kilogramos como promedio) y, al inclinarla continuamente hacia delante para leer mensajes en WhatsApp o ver videos en YouTube, estamos obligando al cuello a soportar todo ese peso durante mucho más tiempo de lo que sería natural, informó el portal español ABC.

Imagen ilustrativa / Web

Desde 2016, los científicos, mediante radiografías de la columna cervical lateral de personas de entre 18 y 30 años de edad, descubrieron 218 casos que tienen esta protuberancia occipital externa.

 

De esas 218 personas, un 10% ya tenía un hueso de al menos dos centímetros de largo. El problema ataca más a los hombres (67%) que a las mujeres. El nuevo hueso más largo encontrado fue de 3,6 cm en un hombre y de 2,7 cm en una mujer.

"Si las cosas no cambian y nadie las molesta, seguirán creciendo", vaticinó el investigador.