Economía Martes, 23 de abril de 2019

Por tasas altas, salen a rematar inmuebles para poder financiarse

Dueños de Pymes venden departamentos de su propiedad con un descuento de hasta 30% para no tener que pedir un préstamo al banco.

Por El Cronista especial para Los Andes

“Hoy el mercado está complicado: hay muy poca demanda y el comprador no está en la calle, ya que percibe que los precios van a bajar a futuro. Entonces, está haciendo contraofertas agresivas, de hasta el 30% por debajo del valor que piden por inmuebles que están bien tasados, con un precio lógico de mercado”, describe Germán Gómez Picasso , director de Reporte Inmobiliario.

Hay casos en que se cierran las operaciones a estos valores, porque los vendedores perciben que los precios pueden llegar a bajar, entonces prefieren vender y hacerse de liquidez para su negocio, su pyme, su emprendimiento o, en algunos casos, para volcarlos al sector financiero, que tienta con tasas mucho más atractivas que las inmobiliarias.

 

A un empresario pyme, que para financiarse con el banco mediante un descuento de cheque o un adelanto en cuenta corriente le puede salir 100% anual, antes que eso prefiere vender una propiedad un poco más barata antes que depender de la financiación, que hoy está tan cara. Hay casos en que necesitan el cash para pagar sueldos, proveedores, o una inversión, de una maquinaria que están trayendo desde el exterior.

 

En esos casos, la persona es consciente que está vendiendo por debajo de lo que se está pidiendo en la zona, pero en ese momento le conviene deshacerse del inmueble ante la necesidad del efectivo. Gómez Picasso opinó que es bastante poco probable que por lo menos en los próximos dos años los precios aumenten significativamente: “Hay muchísimas más posibilidades que se quedan estables o hasta se retraigan un poco y la gente que entiende esto acepta estas contra ofertas”, advierte.

Los inmuebles de un ticket superior a los u$s 150.000 son más difíciles de vender. Quién tiene una segunda casa en un country, debe afrontar gastos de expensas, mantenimiento, impuestos y servicios que lo hacen costoso, entonces se deshace de todos esos gastos y además genera liquidez para afrontar deudas.

Incluso, planteó que hay casos de constructoras que acepten vender a menores precios para poder financiarse y seguir con la obra, aunque esos precios de remates no salen publicados para evitar bajar el valor de la obra, sino que el desarrollista se lo ofrecen directamente a inversores conocidos de ellos.

 

De esta forma, pueden capitalizarse y continuar la obra. Es, en definitiva, la forma que tienen para seguir construyendo. Claro que, como hay menor demanda, las obras se venden a un ritmo menor, entonces se extienden su duración unos seis o siete meses más de lo previsto.

Mariano Gorodisch