Economía Sábado, 21 de marzo de 2020 | Edición impresa

Por los límites bancarios, se dificultan los pagos a cosechadores

La mayoría de los trabajadores no están bancarizados y los empleadores deben remunerarlos en efectivo.

Por Redacción LA

Los viernes son los días en los que habitualmente cobran los cosechadores. Sin embargo, el cierre de los bancos, por la cuarentena, limitó las extracciones a $ 30 mil diarios por cajero automático, lo que llevó a que productores y bodegueros tengan grandes dificultades para remunerar a todos sus trabajadores.

El problema es que la mayoría de los trabajadores de ese rubro no están bancarizados. Por eso, los empleadores no tienen otra alternativa que pagar en efectivo, lo que en esta oportunidad se volvió una pesadilla. Además, por lo reciente de la implementación y la ausencia de un protocolo de permisos, hubo hasta 30% de ausencias en la fincas.

 

Nicolás Vicchi, subgerente de la Asociación de Cooperativas Vitivinícolas Argentinas (Acovi), señaló que la cosecha ha continuado gracias a que la vitivinicultura quedó entre las actividades exceptuadas de la cuarentena, porque se entendió al vino como un alimento. Pese a esto, reconoció que el pago de las fichas es algo complicado porque sólo se pueden extraer $ 30 mil por cajero y no se puede ir al banco a retirar por ventanilla.

“Hasta que no se defina un mecanismo de excepción, va a resultar difícil que se pueda pagar a todos los trabajadores los días viernes. Los montos varían mucho por factores como la cantidad de cosechadores y el precio de la ficha, pero el pago promedio por semana en una finca chica ronda los 50 mil pesos. Además, es común que se le haga un adelanto al camionero para pagar combustible y los viáticos”, apuntó.

 

Lo que sí se ha hecho, destacó Vicchi, en conjunto con la Coviar, el Inti, el Inta y Conicet, es establecer recomendaciones para la cosecha y la elaboración, en línea con lo fijado por el gobierno nacional para protegerse del coronavirus. Así, se ha reforzado la desinfección de materiales de cosecha; se ha facilitado que el cosechador se lave las manos con frecuencia; se ha solicitado que el trabajador que puede desplazarse por su cuenta lo haga; y se ha pedido que se respete una separación entre las personas en las hileras.

En la bodega, en tanto, se planteó que los camioneros no compartan mate cuando bajan del vehículo, que mantengan distancias y que el personal que tiene que trabajar en cercanía use guantes y barbijo, y tenga acceso a alcohol en gel.

 

Diego Stortini, presidente de la Cámara de Comercio, Industria, Agricultura y Turismo de Tunuyán, destacó primero que son conscientes de la necesidad de implementar mecanismos para aplanar la curva de contagio. Pero luego reconoció que la cosecha es completamente irregular porque, si bien la actividad está permitida, ayer había poca información en la calle y controles muy rigurosos, por lo que la gente prefiere no salir a arriesgarse a una multa. De ahí que haya faltado un 20 a 30% de los cosechadores.

En cuanto al pago, señaló que los que trabajan de manera formal están teniendo menos inconvenientes para organizarse que los que no. Es que unos pueden hacer transferencias mientras los otros necesitan efectivo y el que no había previsto eso antes de la cuarentena, no tenía el dinero para pagar las fichas ni el transporte. Pese a eso, indicó que la cosecha seguirá y que es un logro que el presidente haya reconocido la importancia de las economías regionales, aunque haya mecanismos que se deban ajustar en los próximos días.

 

Problemas generalizados

El gerente del Centro de Viñateros y Bodegueros del Este, Mauro Sosa, coincidió en que la cosecha va a continuar y que están a la espera de un protocolo más específico de medidas de seguridad para que los cosechadores puedan circular tranquilos. Durante la mañana, agregó, estaban esperando el formato de las declaraciones juradas para que los empleadores les entreguen a los trabajadores para facilitar los traslados.

En cambio, indicó que el pago de los cosechadores está siendo un verdadero problema, por las dificultades de acceso al efectivo, y que han solicitado al Banco Central que autorice la ampliación del límite de extracción por cajero, ya que $ 30 mil son insuficientes para pagar la semana. Y si el cosechador no cobra, se corre el riesgo de que se desaliente y no quiera seguir trabajando.

 

Sosa planteó que en las primeras horas de cuarentena hubo otro inconveniente: los camiones que llevaban vino fraccionado a Buenos Aires se encontraron con que no les permitieron cruzar el arco de Desaguadero, por lo que consideró fundamental que haya normativa que autorice estos viajes.

El titular de la Asociación de Viñateros de Mendoza, Eduardo Córdoba, no estaba al tanto de dificultades para el pago de las fichas en la Zona Norte, pero sí comentó que hay poco tiempo para levantar la cosecha y los trabajadores de otras provincias no han podido venir, por lo que hay menos gente en las cuadrillas. “Ojalá se pueda levantar toda la uva”, lanzó.