+ Deportes Domingo, 24 de febrero de 2019 | Edición impresa

Por el piso, el Tomba en su peor momento

Godoy Cruz volvió a jugar pésimo y ante el Vélez de Heinze sumó la quinta derrota en seis partidos del ciclo de Marcelo Gómez.

Por Diego Bautista - dbautista@losandes.com.ar

Lan ganas de llorar. Con el paso de las horas, la bronca va dando paso a la tristeza y al dolor que produce en los ojos ver a este Godoy Cruz que se arrastra por el campo de juego. ¿Qué te hicieron, Tomba? ¿A qué se debe esta autodestrucción? ¿Cómo se puede cambiar tanto en un par de meses? ¿Dónde quedó tu fortaleza en el Malvinas? ¿Y  el sentido colectivo que siempre te caracterizó en estos más de diez años en Primera división?

 

Las respuestas, de una vez por todas, deberá darlas quien maneja al club con el sello del despotismo ilustrado del siglo XVII: el presidente José Mansur. Nadie mejor que él, muchísimas veces elogiado por sus decisiones acertadas en el manejo de la Institución, pero responsable directo y exclusivo de la llegada de un entrenador al que le quedó grande el desafío de dirigir a un equipo que, con mucho menos recambio del que dispone ahora Marcelo Gómez, le peleó de igual a igual el trono del bicampeonato al poderoso Boca Juniors.

Los plateístas pidieron durante toda la tarde por la cabeza del DT.

En un abrir y cerrar de ojos, el Tomba se transformó en un caos futbolístico. Pasó de ser el equipo de mejor perfomance (desde los números y también en el juego) durante gran parte de 2018 a este que en el amanecer de la temporada no sólo es el más goleado sino el que menos tantos convirtió. 

 

La razón no es otra que el desmadre coyuntural. No hace falta ser un erudito para darse cuenta  que el Negro Gómez no sabe dónde está parado. Y que todo lo que ensaya en la semana lo tira por la borda con sus decisiones de cambiar y retocar hasta donde no debe hacerlo. 

Este Godoy Cruz (fundamentalmente este DT) es una moneda al aire. Con la misma facilidad con la que construye, también destruye. Caso contrario, ¿cómo se explica que haya desarmado el tándem Viera-Cardona o las incipientes sociedades Bernardello-Barboza y García-Lucero?

Como si eso fuera poco, se empecina con poner de titular a Nahuel Arena, aunque el juvenil que llegó a préstamo de Vélez (justamente) haya sido bailado por Milton Casco en el duelo ante River. Ayer, la participación de Arena fue otra vez determinante. Pero en favor de Vélez. El “22” abrió el camino de la derrota al cometer un penal zonzo (mano ante un remate de De la Fuente que parecía estar controlado por Ramírez) y, acto seguido, se hizo expulsar por una tremenda patada a Robertone cuando minutos antes le habían mostrado la amarilla.

 

Si a esto hay que sumarle que los referentes (Diego Viera, Hernán Bernardello y Santiago García) y tres de los mejores jugadores que tiene el plantel lo estaban mirando desde el banco de suplentes, las ventajas son demasiadas. Y en el fútbol de élite, es imperdonable.

Estaba claro que Vélez, este trabajado equipo del Gringo Heinze -por mucho menos se fue de Godoy Cruz por la puerta de atrás, cuestionado y defenestrado- lo iba a aprovechar, tal como lo hizo. 

Ordenado, serio, contundente y con el plus del sentido de pertenencia que otorgan los chicos formados en esa cantera inagotable, el Fortín construyó una victoria de esas que se logran casi sin despeinarse. Conceptos claros y puesta en escena en consecuencia. Si hasta Bouzat, quien jugó como lateral izquierdo improvisado, fue uno de los mejores junto a Robertone y el mendocino Vargas. 

El Tomba anda por el piso, sigue en el suelo y no se levanta. Y para colmo, se vienen el clásico en San Juan y el debut copero. 

 

Gómez: “Si toman la decisión de echarme no sería descabellado”

Luego de una nueva derrota, Marcelo Gómez confirmó en conferencia de prensa estar “muy bien” para continuar, pero afirmó que entendería si lo echan porque “esto es fútbol y los número son claros”.

Tras la conferencia, un socio vitalicio le pidió la renuncia.

“Esto es fútbol y los números son claros, entonces entendiendo las reglas del juego no sería descabellado que tomen esa decisión que vos sugerís”, respondió el Negro ante la pregunta de un colega radial.

Y añadió: “Pero de parte mía tengo mucha tranquilidad, si me preguntaban después de Racing, no hubiese respondido lo mismo porque me quedaron dudas con respecto al equipo”.

 

“Pero se mostró una gran actitud, un esfuerzo y una entrega que emocionaba.

Necesitábamos eso, una respuesta inmediata desde lo anímico. Y por eso les agradezco el esfuerzo que hicieron”, remarcó Gómez.

Y continuó analizando: “Futbolísticamente estuvieron a la altura, más allá de las adversidades. En este fútbol tan competitivo y tan parejo, si uno puede marcar la diferencia es porque está teniendo una ventaja. Después nos golpearon con el gol en contra y la expulsión que nos pegó. Mi pedido fue seguir en el partido y tuvimos chances de empatar”, insistió. 

 

Sobre las sorpresivas salidas del equipo titular de García, Viera y Bernardello, comentó: “Simplemente fueron decisiones tácticas. Yo entendía que para este partido los jugadores eran los que designé y por eso la formación que se presentó”. 

En cuanto a sus propias motivaciones explicó: “Mi motivación tiene que ver con este trabajo único. Nada ha sido fácil en mi vida. Esto son pruebas, son obstáculos pero  se va a modificar y el próximo partido lo vamos a ganar”.

Por último, dijo que es un “buen interrogante” a analizar el hecho de que el equipo se caiga ante la primera adversidad.