Opinión Lunes, 16 de septiembre de 2019 | Edición impresa

Política en la universidad: militantes que se olvidan que antes deben ser estudiantes

Juan Tomás Widow Braceli - Presidente Agrupación Estudiantil por la Formación y el Liderazgo-Fac. F. y Letras-UNCuyo

La partidización de la política dentro de la Universidad Nacional de Cuyo es algo que debemos repensar, ya sea como comunidad dentro de la institución y también como sociedad mendocina.

Es tan necesario que se practique la política dentro de este ámbito como también que dicha práctica responda a las necesidades concretas de los estudiantes, egresados, profesores y personal no docente. El financiamiento y la bajada de línea directa por parte de los partidos políticos a las agrupaciones estudiantiles avaladas por las distintas unidades académicas, produce que estos movimientos se dediquen exclusivamente a responder ante los que, ahora, son sus superiores y no tanto a las causas por las cuales fueron concebidas: ser oído de las personas a las que representan y ser su voz ante los distintos órganos de gobierno de la universidad.

Una cosa es que miembros de una agrupación tengan afinidad con las ideas y el discurso de un partido o dirigente político y otra cosa, muy distinta, es el control casi absoluto de estos últimos sobre los jóvenes que militan en algún movimiento estudiantil universitario. 

La UNCuyo, institución de la que soy parte como alumno, se ha transformado -un proceso que se aceleró en estos últimos años- en un lugar ideal para que los partidos políticos atraigan nuevos militantes, en su mayoría alumnos, provocando que estos también se olviden directamente de sus deberes como estudiantes.

Son numerosos los casos de chicos que, cursando en una facultad, se cambian de carrera a otra unidad académica para fundar o hacer crecer una agrupación estudiantil, respondiendo a las órdenes dadas desde los partidos políticos. Ya no están en la universidad para cursar y estudiar, para un día recibirse y poder cumplir sus proyectos, sino solamente para hacer militancia de carácter político partidario.

Un dato curioso es que en lo que va de este 2019, en pleno año electoral, es que se ha visto realmente poca actividad militante dentro de la universidad, en comparación por ejemplo al 2018. ¿Por qué esto? Porque los miembros de las distintas agrupaciones partidarias han asistido poco a la UNCuyo, y se han enfocado en apoyar y colaborar con las campañas de los partidos a los que pertenecen. Ya ni siquiera asisten a la facultad en la que hacen militancia, sino que se dedican a trabajar con los que pretenden llegar a los órganos de gobierno provinciales y nacionales.

Esto es lo que ha provocado la partidización de la política universitaria. Pasó de ser una manera para mejorar la comunidad académica de la que somos parte, a ser una forma de militancia que responden a las distintas organizaciones políticas, externas a la institución. El fin de mejorar la UNCuyo o cualquier otra universidad por medio de la práctica política es ahora un medio para sumar militantes o mínimos adherentes a las ideas de un partido.

Es hora de repensar el papel que tiene la política universitaria, y si hoy en día se está cumpliendo dicha tarea.