+ Deportes Sábado, 14 de julio de 2018

¿Podrá la fortaleza mental de Croacia desafiar la fisiología en la final?

Un análisis de un fisiólogo sobre el estado físico con el que el equipo de los Balcanes llegan al partido contra Francia.

Por Redacción LA

Cuando Francia juegue contra Croacia este domingo en la final de la Copa Mundial, tendrá una ventaja significativa que es frecuentemente ignorada. Croacia se enfrentará a Francia con 24 horas menos de descanso, ya que jugaron en las semifinales un día después de que Francia enfrentara a Bélgica. El calendario de la Copa del Mundo le da una gran ventaja a uno de los semifinalistas. Veinticuatro horas adicionales de descanso es importantísimo cuando solo se tiene tres o cuatro días entre partidos.

El día perdido de descanso no es la única desventaja de Croacia: los jugadores croatas, liderados por Zlatko Dali?, también vienen a la final habiendo jugado una semifinal agotadora contra Inglaterra. En esa semifinal jugaron dos mitades de tiempo adicional. Y en el partido anterior, los croatas jugaron un partido fatigante en los cuartos de final contra los rusos. En ese partido, el tiempo adicional fue seguido de la carga emocional de penales.

Hay que notar que la selección rusa en este torneo tiene un nivel asombroso de aptitud física. Por lo tanto, los croatas tuvieron que esforzarse al máximo. Como resultado, varios jugadores croatas parecían haber sido físicamente maltrechos después del intenso duelo.

Haciendo peor aún esta disparidad, es el hecho que en todos los partidos que han jugado, los franceses no han jugado ni siquiera un partido con tiempo extra. Por lo tanto, han podido conservar energía y avanzar al partido final con mayor ventaja.

Obviamente será un gran reto para Croacia recuperarse a tiempo para jugar con la energía y la vitalidad necesarias para ganar. Definitivamente necesitarán el ánimo de los miles de fanáticos croatas que han inundado Moscú.

La ventaja fisiológica de Francia también podría brindarles una ventaja psicológica en ese partido. Los croatas tendrán en cuenta que están llegando al partido con menos energía, y tener eso en mente no les ayudará, especialmente en un juego de esta magnitud-uno que seguramente será el más importante en las vidas de los jugadores.

Pero debemos notar que hay un aspecto de suma importancia en deportes que es olvidado a menudo. La voluntad, o la fortaleza psicológica de cualquier equipo o jugador, es uno de los elementos más difíciles y menos cuantificables del deporte. Los especialistas, comentaristas y estadísticos del futbol suelen considerar varios aspectos relacionados al deporte, tales como el talento individual, la técnica, la aptitud física y la destreza táctica, pero a muchos observadores se les escapa la voluntad (fuerza psicológica) tal vez porque este atributo normalmente se observa solamente en tiempos de tribulación, derrota o adversidad extrema- o sea, cuando un equipo está perdiendo.

Sin embargo, los croatas mostraron sangre, sudor y lágrimas cuando enfrentaron a Inglaterra. Su fortaleza mental fue evidente aún con una Inglaterra más enérgica, que no había tenido que jugar un tiempo adicional en su partido anterior. La pregunta principal que debemos hacernos es cómo fueron capaces de demostrar tanto valor contra Inglaterra. Para contestar esa pregunta, tenemos que consultar la historia.

Merece la pena observar la historia traumática reciente del pueblo croata: su unidad puede haber sido forjada a raíz del conflicto sangriento que siguió el colapso de Yugoslavia en los años 90.
Algunos jugadores del equipo experimentaron directamente el peso de aquel trauma. Sin duda, eventos semejantes pueden galvanizar a un grupo de hombres unidos para lograr hazañas extraordinarias.

Si en la final, la selección croata es capaz de una vez más reunir esta fortaleza psicológica para compensar la gran desventaja física que afrontan, sería simplemente alucinante. Ya han desafiado las probabilidades contra Inglaterra. La isla tendrá una ventaja física, ya que no han jugado tiempo extra antes de aquel encuentro.

Sin embargo las probabilidades contra Francia son de una magnitud significativamente más alta. Requeriría un esfuerzo gigantesco por los croatas ganar la final. Francia es considerablemente mejor que Inglaterra en todos los aspectos del juego. Son más organizados tácticamente, y en todas las posiciones las habilidades individuales de los jugadores exceden las de sus homólogos ingleses. Además, se beneficiarán de la ventaja fisiológica que ya mencionamos-un día extra de descanso y no haber tenido que jugar tiempo adicional.

Es evidente que ambos equipos han usado muchos planes y estrategias aún más complejas para reducir el tiempo de recuperación. Sin embargo, el éxito de estas estrategias depende de cuan organizado, comprometido y persistente es el personal de un equipo para movilizarlos.

De hecho, aun si los croatas usaran todas esas estrategias, no podemos estar seguros de que tendrán el tiempo adecuado para recuperarse completamente, especialmente debido a todos los partidos difíciles que han jugado a lo largo de este torneo. El trauma a los sistemas y subsistemas fisiológicos podría ser demasiado abrumador para que ellos puedan superarlo.

Si Croacia gana, desafiará las nociones bien establecidas dentro del campo de la fisiología de ejercicio. Además, no hay precedente, al menos en la Copa Mundial, de una selección llegando a la final y ganando después de tres veces de tiempo adicional en los partidos previos.

Sin embargo, es un juego, y no podemos estar seguros que los franceses se presentarán en su totalidad para el encuentro. No olvidemos que fracasaron en la final de la Euro Copa contra Portugal. Y cosas raras suceden en el mundo del fútbol. A veces fuerzas desconocidas afectan el juego y la arbitrariedad nos rodea. Los acontecimientos cisne negro ocurren; puede que un gran hecho por Croacia nos impulse a profundizar en las ideas del autor innovador Nassim Nicholas Taleb. En fin, una mente emocionalmente resiliente puede lograr grandes hazañas. Si el gran espíritu croata se libera de nuevo y sale de la jaula es mejor que Francia tenga un bozal preparado.

Ricardo Guerra es fisiologista del ejercicio. Posee maestria en ciencia de la fisiologia del deporte por la Liverpool John Moores University. Trabajó en diversos clubs en el Oriente Médio y en Europa y en las seleciones nacionales de Egipto y Qatar. Más recientemente fue fisiólogo del ejercicio con la equipo de Olympique de Marseille. rvcgf@yahoo.com