Opinión Fincas Sábado, 10 de agosto de 2019 | Edición impresa

Plan estratégico vitivinícola 2030, un desafío de todos - Por Carlos Parera

Por Carlos Parera- Técnico del INTA y coordinador metodológico del PEVI 2030

La producción vitivinícola Argentina es y ha sido una de las actividades agroindustriales de mayor relevancia en nuestro país. Actualmente, el aglomerado vitivinícola incluye el cultivo de 220.848 hectáreas. A fines de la década del ‘90 y en un esfuerzo coordinado entre el sector público y privado se planteó el desafío de diseñar un plan estratégico para potenciar con visión estratégica las fortalezas y oportunidades la vitivinicultura Argentina. Así, en el año 2005 se puso en marcha el PEVI 2020. 

Paralelamente, y a través de la Ley 25.849 se constituye la Coviar, organismo público-privado que gestiona y articula las acciones necesarias para cumplir con los objetivos del PEVI 2020. Los objetivos estratégicos definidos fueron: posicionar los grandes vinos varietales argentinos en los mercados del norte, desarrollar el mercado latinoamericano y reimpulsar el mercado argentino de vinos y desarrollar a los pequeños productores de uva para integrarlos en el negocio vitivinícola y del jugo concentrado, incluyendo para cada objetivo distintas estrategias. El PEVI 2020 está próximo a finalizar, los escenarios internacionales y nacionales han sufrido en el período del Plan vigente grandes cambios en lo geopolítico, en la demanda de alimentos, en los procesos de innovación tecnológica, en los mercados, en la visión de la sociedad sobre el cuidado del ambiente por mencionar algunos de los que están impactando en la vitivinicultura mundial. Coviar le planteó al INTA el desafío de construir un nuevo plan pensando en una vitivinicultura al 2030. El INTA participó activamente en la elaboración del Plan vigente, asumió la coordinación del mismo considerando que el nuevo Plan deberá potenciar la participación de los diferentes actores que integran el  aglomerado vitivinícola nacional, poniendo énfasis en una perspectiva federal, con visión prospectiva y con foco en la innovación y la sostenibilidad económica, social y ambiental. 

Se acordó un cronograma de trabajo conjunto INTA-Coviar que incluye como herramienta principal la realizarán de foros-talleres con referentes locales en los principales oasis vitivinícolas de nuestro país: Salta, Catamarca, La Rioja, San Juan, Mendoza y Patagonia, con el objetivo de identificar fortalezas y debilidades regionales y pensar los objetivos estratégicos que deberían ser considerados en un nuevo plan. 

En los foros-talleres se busca la máxima representación del sector productivo primario, industrial, proveedores-servicios, educativo, científico-tecnológico, gubernamental en todos los niveles municipal, provincial y nacional. Paralelamente, se están elaborando documentos estratégicos con participación de especialistas en áreas temáticas como enoturismo, innovación tecnológica, sustentabilidad ambiental entre otras, por el impacto que las mismas tienen y tendrán sobre la vitivinicultura.

El producto de las actividades descriptas permitirá construir una matriz que será la base para la elaboración del nuevo plan, el cual será validado posteriormente también en talleres regionales, buscando fundamentalmente consensos y acuerdos sobre los objetivos estratégicos.  Al momento se han concretado tres talleres, donde se pudo observar una gran participación de todos los sectores y especialmente se visualiza un gran compromiso para  poder construir colectivamente una herramienta como es el PEVI. El desafío es grande y, a pesar de las diferentes percepciones que puedan existir entre los actores del aglomerado vitivinícola, creemos que la madurez y capacidad del sector permitirá diseñar un Plan que considere las particularidades regionales, la inclusión de todos los sectores y que juntos podamos marcar una senda para que la vitivinicultura crezca, sea competitiva, inclusiva y sustentable.