Sociedad Lunes, 26 de agosto de 2019 | Edición impresa

Pibas gamers: las desarrolladoras mendocinas que deconstruyen videojuegos

Estas ocho jóvenes tiraron abajo los viejos paradigmas y forjaron una red para potenciar sus proyectos en la industria.

Por Nicolás Nicolli - nnicolli@losandes.com.ar

Hace no muchos años, ellas volvían del colegio, encendían el televisor y miraban Nivel X, aquel mítico programa de videojuegos que salía por Magic Kids. Anotaban cada truco y corrían a la consola más cercana para ponerlo en práctica. Sin embargo, tenían que esperar que su hermano dejara de usar el Sega y/o rogar que sus amigos les prestaran su joystick. Y cuidado con equivocarse: las burlas estallaban.

Algunas tuvieron que crearse falsos seudónimos para ser “uno” más en las partidas, sin cuestionamientos. Como Hache, la chica de Ready Player One, la novela de Ernest Cline. Pero cambia, todo cambia. Ellas vencieron los prejuicios instalados y lograron conformar una red de desarrolladoras de videojuegos que anima a entusiastas del universo gamer a potenciarse mutuamente, sin la necesidad de competir.

 

Julia Villanueva (26) es diseñadora gráfica, animadora 2D y amante de los chocobos de la saga Final Fantasy. En su entorno, la definen como la voz autorizada. Y no es por menos: es gerenta de negocios de Crios Devs, grupo interdisciplinario centrado en el desarrollo de videojuegos 2D para PC y consolas.

Marcelo Rolland / Los Andes

Divide su jornada entre su pasión por el diseño de videojuegos y otras “changas”: el trabajo que ama sucede de noche porque necesita otro de día para sustentarse. Todavía la industria está en pañales y puja por una auténtica inclusión para las mujeres.

 

“Hay mucha desinformación tanto para hombres y mujeres. Pero está más aceptado culturalmente que los varones jueguen. A nosotras nos preguntan por qué estudiamos eso, qué nos pasa. Hay un porcentaje de mujeres que no puede hacerlo porque no es rentable. Y una realidad económica evidente”, explica la joven.

Julia Villanueva trabaja en Crios Devs

La mayoría de los equipos de trabajo conformados en Mendoza lo hacen ad honorem. Como en otras industrias, y más allá del talento dedicado, hay factores externos que condicionan el éxito… o el fracaso. “Te sentás con inversores y mostrás tu presupuesto. Además de decir ‘tengo un buen producto’ o ‘confiá en mí en poner la plata en mi proyecto’, les tengo que dar seguridad pese a las complejidades del país. ¿Por qué van a invertir en nosotros en lugar de un chino?”, reflexiona.

 

Según la Asociación de Desarrolladores de Videojuegos de Argentina (ADVA), el número de gamers masculinos y femeninos está equiparado, aunque para Nielsen eSports apenas 2 de cada 10 mujeres se dedican de manera profesional. Y se traslada al ámbito de las desarrolladoras.

Marcelo Rolland / Los Andes

“Está bastante naturalizado que las mujeres jueguen, pero en el desarrollo piensan que solo podemos programar. Hay áreas de marketing, modelado, producción, ilustración, sonido… Las mujeres tenemos que hacer igual que los varones. Demostrar que estamos acá”, arenga Camila Torales (24), productora en Oxy8, gestora en simulaciones VR en Interbrain y miembro activa del Club de Videojuegos.

 

Camila sostiene que la industria gamer “no está tan contaminada porque es emergente, pero está bueno romper con cuestiones que están de raíz”.

“Muchos no saben que se producen videojuegos AAA (de alto presupuesto) en Mendoza. La mayoría de la gente no sabe que pasan cosas grosas acá. Algunas piensan que para desarrollar hay que irse a Blizzard”, subraya Gabriela Crespin (21), estudiante de Diseño Multimedial y artista general en Parenthesix.

 

En esa línea irrumpe Guadalupe Palau (20), otra de las jóvenes promesas locales. A su corta edad ya es técnica en videojuegos -egresada de la Universidad de Mendoza- y se luce como directora y programadora en Simius Labs. Sus proyectos Hammer Dwarf y The Voxel están en firme búsqueda de financiamiento.

Hammer Dwarf, uno de los proyectos de Guadalupe

Guadalupe empezó a estudiar videojuegos porque quería programar, pero era una gamer casual y apenas tiraba unos acordes en cada Guitar Hero que salió para PlayStation 2. De allí la necesidad de aferrarse a una carrera formal que sea similar a la vocación, factor que se repite entre las chicas entrevistadas.

 

Sabina Libertad (29) primero se inclinó por diseño gráfico, pero luego se cruzó a la Tecnicatura en Producción Audiovisual de la UNCuyo, donde se nutrió de herramientas para su oficio. No se resigna: sabe que lo fundamental es mantenerse en movimiento e incorporar experiencias.

“Muchos de los trabajos son a distancia. Hay poco trabajo local. Los eventos ayudan mucho para visibilizar. Pero a veces tengo que hacer algún otro trabajo (ilustración de libros) para arreglar mi computadora”, ejemplifica la joven.

 

Sororidad en el juego

Repartidas entre disímiles oficinas y casas, surgió la necesidad de hermanarse y ayudarse mutuamente. El primer paso de las chicas fue crear un grupo de WhatsApp que no sólo sirvió para canalizar desafíos sino también para integrar a otras mendocinas que quieren dedicarse al desarrollo de videojuegos y desconocen cómo hacerlo.

Juliana Lago (24), diseñadora gráfica que ultima detalles de un videojuego que disuade los estereotipos sexistas, considera que dar el ejemplo es crucial: “Debemos mostrar que estamos haciendo, que somos buenas en esto. Hubo un cambio para reunirnos y ver qué pueden hacer otras chicas desde Mendoza”.

 
Marcelo Rolland / Los Andes

En su apretada agenda, las chicas unieron fuerzas para crear Astral*, un videojuego de realidad virtual y terror psicológico en el que cada persona enfrenta sus miedos de acuerdo con su signo del zodíaco.

“Es fundamental visibilizarnos para que más chicas sepan que se puede trabajar con videojuegos desde Mendoza. No se trata de competir sino de demostrar que podemos apoyarnos las unas a las otras”, sintetiza Sabina, a lo que Julia completa: “No tenemos que pedir permiso a los varones. Hay que decir: 'Yo hago esto, ¿te gusta? ¿Puedo trabajar con vos?'”.

 

¿Videojuegos deconstruidos?

Con el paso de los años, los videojuegos aportaron una cuota de deconstrucción. Sumaron personajes femeninos complejos con los cuales empatizar y abandonaron la hipersexualización de los cuerpos.

Históricamente, las mujeres mostraron curvas exageradas -acentuadas por los polígonos de principios de los 2000- y mucha más piel que habilidades para ganar. ¿Por qué los luchadores masculinos podían lucirse con trajes y accesorios cancheros y ellas no? En el último Mortal Kombat 11, por ejemplo, el vestuario de las luchadoras viró a un enfoque mesurado y realista.

Las protagonistas de Mortal Kombat 11. Atrás quedaron los tiempos de hipersexualización y cosificación.
 

En ese sentido, las jóvenes valoran el interés de los estudios mainstream por incluir, además, a otras personas del extenso espectro de la diversidad. Una de las desarrolladoras, incluso, se anima hasta decodificar los pixeles de Lara Croft, su ídola máxima en los fichines.

Mariel “Pepi” Astorga (26) es diseñadora gráfica, ex integrante de Crios Devs y docente en la Probot School y en la UNCuyo. Sabe que al entrar al aula apenas se topará con tres chicas en un grupo de 30 estudiantes, por lo que cotidianamente se involucra para romper con viejos paradigmas.

 

“Hay un estereotipo femenino que se arrastra desde los ‘90 en torno a la damisela en apuros. Pero ya se rompió. Hoy las grandes empresas apuestan a la naturalidad de los cuerpos y que no haya género”, resalta.

Más allá de su labor como educadora, “Pepi” aporta sus cualidades para brindar representación a mujeres de tercera y mediana edad en los videojuegos. Lo hace a través del proyecto global Wise Not Withered, que cuenta con la colaboración de autoras e ilustradoras. Sus creaciones suele compartirlas tanto en Instagram como en Behance, una especie de LinkedIn que permite a las diseñadoras exhibir sus trabajos sin fronteras.

 

Actualmente me encuentro colaborando en esta apertura hacia un nuevo debate, que es la inserción de las mujeres, rompiendo con los estereotipos y empoderando a personajes femeninos que figuran en los juegos”, comenta.

La creadora de Wise Not Withered es la californiana Juliana Russell. “Ella me contactó a mí y a otras chicas para que encaremos un proyecto que englobe historias verídicas y ficticias. Ahora estoy ilustrando la historia de ‘Meg’ (44), dueña de una taverna contextualizada en el lejano oeste australiano”, detalla.

 

Gabriela celebra la campaña feminista de su amiga: Ahora somos 25 chicas trabajando, muchas no tienen experiencia pero queremos hacer un proyecto en el Club de los Videojuegos para que todas la tengamos. Lo que me parece más copado es que los pibes y las pibas más pequeñas van a empezar a jugar desde chiquitos con otros modelos y roles”.

Girl Of Nox, la estrella mendocina del streaming

A la hora del almuerzo le dicen Julieta. Ni siquiera le acortan a Juli. Como le pasa a cualquier mortal que vive con su familia. Pero el resto del día, y hasta en la calle, la conocen como Girl Of Nox. Es el nombre con el que en Twitch acumula más de 25 mil seguidores y decenas de horas de transmisión de Fortnite, PUBG y League of Legends.

 

Cada día, Julieta Allegretti (18) cumple con las tareas de su trabajo. Se levanta temprano, prepara su “computadora de la NASA” -como ella la describe-, sonríe a cámara, saluda a sus fanáticos y se embarca en la aventura virtual, así demande 10 horas ininterrumpidas de transmisión.

Empezó ganando 100 dólares al mes, cuando apenas era un hobby. Pero estaba en el último año de la secundaria, con el preuniversitario, danza y gimnasio. Una tarde se lo confesó a su familia: la contabilidad no era lo suyo y deseaba dedicarse al streaming. Costó que lo entendieran, por supuesto. “Pero uno tiene que darle constancia y cariño a lo que le gusta. Es como cualquier trabajo de oficinista. Si algún día me siento mal, no streameo. No tengo sueldo fijo, depende de lo que le dedique”, explica la experta gamer.

 

Ser mujer no es sencillo. Y tampoco en la virtualidad, con anónimos y acosadores por doquier. “Siendo mujer enfrenté millones de prejuicios. Cuando entrás a Twitch como creadora, ves a otros y creen que buscás fama o querés chamuyarte al chico que está streameando. Te tildan de ‘busca fama’. Es normal que te digan ‘mostrá las tetas’, pero está prohibido y los banean. No les doy atención, establezco filtros y me muestro como soy”, cierra Girl Of Nox.

Hora libre

Consola que aman

-Julia: PlayStation One

-Camila: PC

-Gabriela: Nintendo 64

-Guadalupe: PS2

-Sabina: Nintendo 64

-Juliana: PC

-Pepi: PS1

-Julieta: PC

 

Fichín preferido

-Julia: Tiny Toons (Sega Genesis)

-Camila: Life is Strange (PC)

-Gabriela: Ethereal (PC)

-Guadalupe: Aladdin (Sega Genesis)

-Sabina: Pokémon Yellow (Game Boy Color)

-Juliana: Dark Souls (PS3)

-Pepi: Mario 64 (Nintendo 64)

-Julieta: Black Desert (PC)