Sociedad Viernes, 18 de octubre de 2019

Defensa del "perreo" en la UNCuyo: "Nos ven en culo y libres, eso es lo que molesta"

La frase es de Micaela Batiz (21), una de las bailarinas involucradas en la coreografía que levantó revuelo en el campus de la universidad.

Por Federico Fayad - ffayad@losandes.com.ar

"El twerking (perreo) le ayuda mucho a las personas a aceptarse, a amar el cuerpo como es, que es lo más importante para después aceptar el cuerpo del otro", dice Micaela Batiz (21) una de las jóvenes involucradas en el baile que generó rechazo - infundado- de un sector de la sociedad. 

Ayer se viralizó un video en donde un grupo de baile de varias mujeres sorprendió a todos luego de subirse a las escaleras de la Facultad de Medicina de la UNCuyo para grabar un particular video. Las chicas de la escuela de baile Booty Fresh -vestidas todas iguales para la ocasión- hicieron twerking, o baile del “twerk”, que causó críticas y halagos en las redes.

 

Micaela dio más detalles de este suceso. "La idea, en principio, era hacer el baile en una playa de estacionamiento, pero no conseguimos permiso para hacerlo. El chico que nos filma sugirió la Universidad y nos gustó la idea. Como es un lugar público no pedimos permiso", señaló la joven que es profesora de esta especialidad y estudiante del profesorado de danzas clásicas y contemporáneas. 

Esta es una de las imágenes del video que grabaron en la UNCuyo

Continuando, dijo que el revuelo se armó luego de que una de sus compañeras subiera el video - que filmó Micaela- a Twitter. "A mí no me parece que sea para tanto. No para recibir comentarios horribles como "gorda", "asquerosa" o "culo feo". La gente ha sido muy hiriente", remarcó la bailarina.

Lo que molesta

Micaela consideró que si el video hubiera sido de chicas de tango o folclore la reacción de la gente no hubiese sido la misma. "Lo que molesta son que ven culos y que nos ven libres. Nosotras lo vamos a seguir haciendo", remarcó. 

 

La profesora de perreo añadió que es un baile donde se trabaja la disociación de glúteos, piernas y cadera acompañado de acrobacia y es importante tener mucha técnica. "Hace 25 años se lo conoce con este nombre. Era un baile que en su momento usó la comunidad homosexual como símbolo", explicó Batiz. 

En Mendoza, son pocas las personas que practica Twerking, no tiene competencias aunque si hay batallas, que son frecuentes en los estilos urbanos tipo "freestyle". "Yo tengo mi grupo de alumnas y además estoy en un grupo de diez chicas que hacemos eventos en boliches. Ahí, si bien la gente está más acostumbrada los comentarios malos no dejan de estar", remarcó. 

Para terminar, la chica de 21 años aseguró que quien quiera practicar este baile está invitado. "El Twerking no discrimina a nadie, es súper inclusivo. Hombres y mujeres, todo el mundo. Para bailar danzas clásicas te piden ciertas medidas, en Twerking no", terminó.