Policiales Sábado, 22 de febrero de 2020 | Edición impresa

Perpetua para el femicida que mató a su ex esposa por celos en General Alvear

Ramón Castro fue hallado culpable por un jurado popular por haber apuñalado por la espalda a la mujer en 2018.

Por Gonzalo Villatoro - gvillatoro@losandes.com.ar

En una jornada deliberativa que no le tomó más de tres horas al jurado para llegar a una decisión unánime, Ramón Omar Castro Porcel fue condenado ayer por homicidio doblemente agravado, por el vínculo y por violencia de género, por el asesinato de Roxana Ferreyra, su ex esposa y madre de cuatro hijos.

El brutal femicidio ocurrió el 5 de noviembre de 2018 en calle C, en el paraje El Ceibo de General Alvear.

Ese día Castro persiguió en moto a Ferreyra, quien iba a trabajar también en una moto, la chocó y tiró al piso. Después la apuñaló por la espalda al menos tres veces y luego la degolló. 

Una vez que consumó el asesinato, el hombre recogió el cuerpo y lo tiró a un cauce a la vera del camino.

 

Tras el homicidio, Castro Porcel estuvo a punto de suicidarse colgándose de un árbol con un alambre. Sin embargo se arrepintió, llamó al 911, confesó lo que había hecho y se entregó a la Policía. 

Con el veredicto de culpable, el juez Julio Bittar le impuso la pena máxima que prevé el Código Penal y condenó a Castro a prisión perpetua. De esa manera, deberá purgar no menos de 35 años antes de poder solicitar algún beneficio excarcelatorio, siempre sujeto a diversas condiciones legales.

Culpable de antemano

Desde el inicio del debate, la culpabilidad de Castro nunca estuvo en duda y el centro de la escena giró solamente en establecer la responsabilidad penal que le podía caber. 

En todo momento la fiscalía, comandada por Pablo Peñasco, pidió la doble calificación y la pena máxima porque entendió que el acusado actuó premeditadamente, con ensañamiento hacia quien era la cónyuge y además, entre 2016 y 2018, la hizo atravesar un verdadero calvario, con agresiones psicológicas permanentes y también físicas.

 

“Castro mintió cuando declaró, porque ¿en qué cabeza cabe que fue a hablar (con Roxana), con un cuchillo? Nos mintió a todos. No fue a hablar, fue a matarla”, dijo Peñasco durante el alegato final.

La defensa en ningún momento retrucó la culpabilidad del imputado y hasta aseguró que la calificación de homicidio agravado por el vínculo era correcta. Sin embargo, el objetivo era encontrar la forma de mitigar la pena eliminando la calificación de violencia de género.

Jorge Luque, defensor oficial, sostuvo que el brutal acto fue cometido bajo el estado de “emoción violenta”, lo que significa que el acusado tenía su capacidades mentales disminuidas o anuladas. 

En la apertura del debate Castro había declarado que aquel día perdió la cordura porque ella le había confesado que estaba con otro hombre.  

Finalmente, el jurado no lo tomó en consideración y se inclinó por las pruebas presentadas por la Fiscalía. 

 

El juicio por jurados popular, que se desarrolló en los tribunales de San Rafael, fue el primero en Mendoza en este 2020 y el tercero que se realiza en el Sur desde que se implementó esta modalidad en la Justicia mendocina.
 

Brutal

-El 5 de noviembre de 2018 Ramón Castro interceptó con su moto a su ex esposa Roxana Ferreyra, quien viajaba en un rodado similar. La chocó y la tiró al suelo en el paraje El Ceibo, de Alvear.

-Luego comenzó a apuñalarla por la espalda. Así le provocó al menos tres heridas. Cuando se percató de que la mujer estaba sin vida, tomó el cadáver y lo arrojó por un barranco. 

-El condenado intentó quitarse la vida tras cometer el femicidio. Con un alambre se colgó de un árbol pero se arrepintió, llamó al 911 y confesó el salvaje hecho. Entonces fue detenido.