Arquitectura Sábado, 28 de septiembre de 2019

“Pensar, Decir, Hacer”, una sala de estar moderna y contemporánea, íntima y abierta

Se trata del Espacio #8  de Casa FOA, del estudio de Carolina Feller y Melisa Herc.

"Pensar, Decir, Hacer" parte de la actual situación en donde el espacio de trabajo y el hogar se combinan y no están delimitados por completo. Este espacio es sumamente versátil, ya que puede aplicarse tanto en un co-working como en edificios y casas co-living, respondiendo de esta manera a las nuevas tendencias habitacionales.  

El espacio

Este espacio podría ser una sala de estar moderna y contemporánea a la vez, íntima, pero abierta al encuentro. Podría ubicarse en un hogar, un hotel, un salón, o bien ser el lugar de encuentro en un co-living, donde el compartir es la vida y los espacios de encuentro son un valor social, emocional y de experiencias.

En este universo, el espacio se divide parcialmente en dos sectores delimitados por un biombo que a través de su transparencia enciende el deseo de mirar y descubrir lo oculto que siempre pertenece a una dimensión maravillosa.

La materialidad

Trabajamos exhaustivamente la calidez del espacio, la sensación de lo público y privado a la vez, el recorrido mediante un diálogo continuo entre color, materia y forma. Desarrollamos la envolvente del espacio como un elemento contenedor elegante, que aporta frialdad y calidez a la vez.

Combinamos revestimientos melamínicos generando un ritmo de materiales suaves, aterciopelados, con un acabado completamente mate, resaltados con detalles lineales retraídos en color oro mate. 

Intercalamos intencionalmente dentro de la envolvente espejos color bronce que, ubicados en lugares estratégicos, amplían el espacio, replican la continuidad de los objetos y develan palabras clave que invitan al visitante a acercarse a descubrirlas.

El piso es un porcellanato oscuro de 80x80cm de terminación natural, que aporta textura en cada una de las piezas y arma una trama esta vez pareja en la forma de pieza, pero cada una con su propio dibujo, contrastada con los cerramientos laterales bien plenos.

El biombo, ubicado en el ingreso, es la invitación a descubrir la propuesta. Materializado en chapa perforada decorativa de forma hexagonal genera un subespacio, casi como una cápsula semi transparente, sin un límite preciso. Abraza al lugar de encuentro más privado y está definido por una escultura colgante de luz tenue y precisa. La mesa principal y las sillas aportan glamour y escala al espacio.

Se descubre luego otro espacio, que antes se veía en transparencia. Un lugar para estar más relajado, definido por una alfombra en color acero con un backing inferior que la transforma en mega plana, casi un papel suspendido. Sillón y pufs, poltrona y mesas bajas. Compusimos grises, aceros, bronce, graffito, plomo, azul y detalles de color en los accesorios.

Una consola suma tecnología al espacio y aporta una búsqueda diferente de iluminación lineal. Sobre ella, una lámpara clásica y eterna de luz indirecta. En el ángulo del espacio cuelga una silueta iluminada en forma de gotas y un rombo que dialoga con el espacio cápsula del biombo del frente y devela como la iluminación está marcando el ritmo del recorrido del espacio.

Asesoró: Zentrum