Espectáculos Sup. Cultura Sábado, 16 de noviembre de 2019 | Edición impresa

Paula Dreidemie: entre permanecer y volar 

La reconocida artista plástica mendocina inauguró ayer una reveladora muestra individual.

Por Daniel Arias Fuenzalida - darias@losandes.com.ar

Paula Dreidemie levanta los brazos y parece volar. O no: elige permanecer, pero con total libertad. Es tránsito, o una especie de gerundio, lo que hay en la nueva muestra de esta artista, “Permanencia - Transformación- Permanencia otra vez”. 

Lo que es obvio, para quien conozca su obra y vea esta exposición que inauguró ayer en el Museo Carlos Alonso, es que ella inició un nuevo camino. Arriesgado, asume. Pero totalmente sincero. 

 

Hoy más que nunca creo en que el artista tiene un rol social”, confiesa a Los Andes, en pleno proceso de montaje de la muestra. Dreidemie entendió que la urgencia de este tiempo, convulsionado políticamente, tenía que plasmarse en su obra y motivar un cambio pero más cercano a la reflexión que a la literalidad. 

Esta muestra es varias cosas: una panorámica de nuevas técnicas exploradas (como la videoinstalación), una indagación sobre el concepto del Tiempo, una forma de dejar el proceso de producción a la vista, una puesta que oscila entre el existencialismo y la vacuidad. 

 
Cuerpo colectivo. Esta obra que expone Dreidemie se pregunta sobre qué hizo el tiempo con los sujetos y su entorno. | Orlando Pelichotti / Los Andes

En todo caso, algo que contrasta con sus bellos personajes ingrávidos, por los que era conocida en el medio: “Pero esto es un proceso interno que viene desde hace muchos años, de necesidad de ir abordando otros lenguajes, de trabajar con otros medios. Hacía algunas incursiones pero muy limitadas. Yo tenía la necesidad de detenerme en lo que venía haciendo y empezar, con honestidad conmigo mismo, y darme espacio y tiempo para incorporar otras búsquedas y materializarlas”.

 

-De entrada, veo, llegaste a la tridimensión...

-Sí, parte de dejar a la vista los materiales con los que trabajo, como el papel. Era una necesidad de hace mucho. La vida cotidiana a veces no te permite un juego de investigación. Cuando me presenté a la convocatoria para exponer acá me lo dije: “Esta muestra es para vos”. Busqué compañía entonces, porque nadie hace sola las cosas. Busqué a Marcela Furlani y tuve que ordenar todas las ideas que tenía en la cabeza. Eran muchas, pero a la hora de materializar se me diluían en investigaciones y pruebas. 

Inició una clínica con Furlani, reconocida artista visual mendocina, quien estuvo a cargo también de la curaduría.  

Furlani escribió: “Esta nueva muestra de Paula Dreidemie es una exploración abierta hacia lo incierto. Un conjunto de obras involucradas unas con otras, donde cada pregunta abre una nueva (...) Paula pinta y lo hace muy bien y con gran entrega. Es muy buena dibujante, realiza atmósferas sugestivas, maneja con sensible destreza los colores y está comprometida con la belleza. Desde hace mucho no se queda quieta y sabe también que la pintura le ofrece la oportunidad de confrontar lo establecido. En esta ocasión decide pararse frente a sí y decirse cosas sin certezas. Elige moverse hacia lugares distintos de aquellos que la hacen sentir segura”.   

 

“Pretendía abordar, desde una perspectiva filosófica, qué es el Tiempo”, continúa Dreidemie. “No intentar dar una respuesta sino abordarlo desde lo visual. Desde noviembre pasado, cuando empecé a trabajar esta muestra, se fue modificando la vida. Pasaron cosas en mi cuerpo, en mi entorno, en mi país, que tomé como cuerpo colectivo. Decidí ir transformando en función de lo que vamos viviendo. A mí no me sale pintar una florcita feliz, con todo lo que nos está pasando”, dice convencida. 

 

Agrega: “Con la idea de arte efímero, quiero abandonar la idea de arte acabado. Necesitaba trabajar con material efímero”, dice, como la instalación que dice “Permanecer”, donde entra -de lleno- en el arte conceptual. 

De hecho también entré con el elemento-palabra. Siempre me interesó jugar con la ambigüedad, pero en este momento necesitaba que se entendiera algo puntual. La palabra es decidora y no hay otra opción”, dice señalando esta vez un lienzo pintado en negro, a la Kazimir Malévich pero que ella ancla: “VACÍO”, escribió, redoblando el efecto.

 

La vacuidad está ahí, pero también en pinturas donde representa vestidos calzados en presencias que no existen. El Tiempo, por otra parte, se personifica en el motivo de unas hojas de enredadera que crecen, se multiplican, que ocupan, que retroceden, que se bocetan o que buscan desprenderse del bastidor. 

Esta muestra es una bisagra en la producción de Paula Dreidemie. Quizás cumpla la función de un cruce de caminos, en el que ella decidirá el camino a seguir. Eso sí: totalmente transformada.

Perfil

Nace en Mendoza en 1976. En 1995 ingresa en la Facultad de Artes y Diseño de la UNCuyo, donde comienza su trabajo en el arte. Su obra recurre sobre preguntas existenciales y la condición humana, valiéndose del lenguaje de la pintura y el dibujo, como también de distintos medios y soportes contemporáneos. Cuenta con numerosas muestras individuales y colectivas. Sus obras pueden verse en www.pauladreidemie.com.ar.