Arquitectura Jueves, 1 de agosto de 2019

Patologías constructivas: hundimiento y asentamiento de las fundaciones

Gran cantidad de obras padecen fallas durante su construcción o durante su vida útil, debidas a problemas de cimentación.

Por Arq. Carlos A. Grisolía, Director del Cetarq, www.cetarq.com.ar (*)

Estas fallas o deterioros son de diversa entidad, y van desde pequeños agrietamientos hasta roturas importantes, que pueden poner en riesgo la seguridad de la obra misma, pasando por hundimientos, giros, asentamientos, etc. Las fallas pueden originarse en diversas etapas de la obra, como: 
-Proyecto 
-Construcción 
-Uso o mantenimiento.

En el caso del proyecto, los errores pueden provenir de la elección de sistemas de fundación inadecuados, errores en el dimensionado de las fundaciones, heterogeneidades del suelo no detectadas en los estudios previos, etc. 
Las que ocurren por defectos constructivos pueden deberse al empleo de materiales inadecuados, imprecisiones en el replanteo de las fundaciones, defectos constructivos de las mismas (oquedades, errores en las armaduras, etc.), no apoyar a la cota de fundación adecuada, etc. 

Finalmente, las fallas que se deben al uso o falta de mantenimiento pueden ser atribuibles a exceso de carga, acciones sísmicas, ingreso de agua al suelo, excavaciones vecinas o un mantenimiento defectuoso de las instalaciones, etc. 
Desde el punto de vista material, las fallas debidas a problemas de cimentación generan serias complicaciones constructivas, ya que debe procederse a su reparación con la edificación ya construida o incluso habitada. 
 

Las causas 
Dentro de las causas más frecuentes están las debidas al suelo de apoyo. En general, los problemas más serios ocurren en obras fundadas sobre suelos inestables, sean éstos colapsables, expansivos o licuables. Los dos primeros son los más comunes, ya que para el tercero es necesaria una acción dinámica exterior, como ser un sismo. 
Existen también otras causas menos frecuentes, pero no por ello menos importantes.

Entre ellas pueden citarse: 
- Socavaciones
-Deslizamientos de suelos
-Ataques por aguas agresivas
-Oquedades en pilotes y bases
-Fluctuaciones del nivel freático (napa)
-Heterogeneidades en el terreno
-Defectos de diseño de fundaciones
-Incremento en el nivel de tensiones
-Excavaciones de túneles o subsuelos
-Acciones dinámicas (explosiones, máquinas, sismos, hincas de pilotes).

Los síntomas 
Una estructura que ha sufrido daños, fruto de las patologías de las cimentaciones ya descriptas, muestra una serie de síntomas. 

El relevamiento y análisis de estos síntomas puede mostrar las causas que los han provocado, su fuente y eventualmente el camino hacia la solución al problema. Los síntomas pueden ser: 
-Cuadros fisurativos o de agrietamientos (grietas en paredes y muros)
-Asentamientos y hundimientos
-Distorsiones, inclinaciones y giros. 

Metodología de intervención 
Ante una situación que pueda ser considerada como una patología debida a las cimentaciones, es conveniente que el profesional siga cierta metodología para mejor proveer a la detección de las causas y sus posibles soluciones.

En general la metodología de trabajo más usual en estos casos comprende los siguientes aspectos: 
a. Relevamiento de daños y síntomas
b. Recopilación de antecedentes 
c. Medición y seguimiento de los síntomas
d. Verificación del estado de los cimientos y del suelo
e. Determinación de la o las posibles causas de la patología 
f. Disponer las medidas de acción en cada caso. 

Determinación de las causas 
Las causas pueden ser buscadas entre las enunciadas en el listado de problemas más frecuentes o bien establecidas particularmente en cada caso, cuando la problemática así lo aconseje. 

Establecidas las causas, es necesario actuar sobre ellas, así como sobre los síntomas por ellas provocados. Para ello deberán aplicarse medidas correctivas las que pueden sintetizarse en: 
- Medidas de urgencia (apuntalamiento preventivo)
-Recalces y refuerzos
-Corrección de daños.

Acción correctiva: refuerzos, submuraciones y recalces
Con esta designación se engloban todas las tareas a ejecutar por debajo de los cimientos existentes tendientes a su refuerzo, luego de haber fallado, por alguna de las causas ya indicadas anteriormente. 

Se pueden distinguir los siguientes tipos de tareas de refuerzo: 
-Refuerzo o mejoramiento del suelo
-Submuraciones 
-Recalce de bases. 

En muchas de las soluciones indicadas para el segundo y tercer puntos es preciso construir una nueva fundación, lo que implica que las cargas actuantes deberán ser transferidas a las nuevas cimentaciones, garantizando una mínima deformación adicional al entrar en carga los nuevos elementos. 

Conclusiones
La intervención del profesional es lo que garantiza que se detecten las causas y que se establezca una metodología de intervención, para que los síntomas no se agudicen y el problema provoque serios daños e incluso el colapso de la edificación.
En cada caso y ante problemas específicos, el profesional deberá decidir las acciones a efectuar para lograr un resultado acorde con la problemática detectada.

(*) Especialista en Lesiones Constructivas Frecuentes