Sociedad Por los Departamentos Martes, 21 de enero de 2020

Pánico en Maipú: encontraron una víbora en el patio

La familia asegura que convive con el animal desde hace diez días. Ante el temor, piden a las autoridades que saquen el ejemplar.

Por Redacción LA

La familia Lencina se llevó un gran susto. Es que, Ángel, el propietario de la casa ubicada en Maipú encontró una víbora en el patio de la casa. Según el relato de los protagonistas, el animal había ingresado al hogar hacía unos diez días.

 

Isabel, esposa de Ángel, contó cómo se dio cuenta que estaba el reptil en su jardín. “La encontré entre los tomates. Mi marido la vio que estaba ahí, me llamó y se fue. Pensé que no podía ser una víbora en casa”, recordó lo sucedido hace poco más de una semana en canal 9.

La mujer relató que luego de ese primer encuentro matutino, ese mismo día por la tarde vio la víbora frente a ella. “Las dos nos asustamos y disparamos. Después no la vi más, pero sabía que estaba porque el perro le gruñe y ladra a las plantas”, especuló.

Según Isabel se trata de un animal de cabeza grande y chata, ojos amarillos y mide 2 metros de largo aproximadamente. “La punta de la cola es roja”, describió.

 

Además, la mujer indicó que por reparaciones en una calle cercana a su vivienda, carril Godoy Cruz, han aparecido otros ejemplares por la zona. Uno gris a la vuelta de su casa, que estaba muerto, y otro verde. “Están haciendo una construcción en calle Godoy Cruz y de ese camión de tierra que descargaron salió una víbora verde, mi amiga asegura que la vio”, apuntó.

Isabel aseguró que mantiene el patio de su casa cerrado por temor a que ingrese el animal. La mujer aclaró que se comunicó con asociaciones protectoras de animales que le dijeron que la víbora no es peligrosa, porque se alimenta de ratones.

 

“Me dijeron que no tuviera miedo, que no es peligrosa porque come ratones pero yo no la quiero, que se la lleven” cerró.

Finalmente, otro relato agregó una vecina de la familia. Liliana se encontró con otra serpiente en el momento en que cruzaba la calle. “Iba a comprar remedios para mi hijo. Iba a cruzar pero justo venía un auto y me hago para atrás y cae una víbora al piso. Esta era marrón. Le dije al chico de la esquina y me dijo, andará buscando comida. Casi me cae en la cabeza, pero le puede caer a un niño, a un abuelo y lo pica”, se preocupó.