+ Deportes Jueves, 27 de junio de 2019 | Edición impresa

Oro, sangre y luto, los nuevos colores apaches

Atenas volvió a mostrar un juego perfecto, liquidó la serie final sobre Macabi (2-0) y cortó las redes en el estadio de Talleres.

Por Gustavo Villarroel - gvillarroel@losandes.com.ar

“Si vas para San José, hay un negro...si usted lo mira muy bien, se peina como Gardel, ese es hincha de Atenas, la p...” El Pozo Apache es una fiesta. Recuperó las raíces, volvió la familia a la cancha y gritó campeón. Como indica su historia. Atenas es el dueño del Apertura en la superliga 2019. Una copa más a su repleta vitrina. Y cortó las redes porque fue el mejor desde la primera fecha hasta la serie final. Calle Viamonte es sangre, luto y oro, y motivos sobran tras el 76-58 sobre Israelita Macabi para ponerle el sello a definición (2-0).

 

Un primer cuarto muy parejo. Con mucha intensidad en defensa y posesiones largas. El goleo estuvo repartido en ambos equipos. El Apache sacó una luz de ventaja sobre los dos últimos minutos con un Agustín Blanco (ingresó por la lesion de Bruno Oprandi) fundamental en defensa y en ataque, aportando cuatro puntos con un corte por el eje y lanzamiento de 45 grados. Atenas controló a Martinez y terminó arriba por 6: 10-16.

 

En el segundo capítulo, el quinteto de Sergio Pedemonte mostró su mejor versión. Su ADN. Defensa al límite, ataques rápidos cuando pudo correr o en cada balón estacionado, la primera opción de lanzamiento fue Jhoyffer Díaz, quien estuvo intratable cuando apostó por el uno contra uno o lanzó a pie firme, ya que convirtió 15 puntos de sus 17 hasta ese momento. Indefendible. Atenas sacó 18 puntos de brecha, pero llegó la reaccion Celeste a través de la experiencia de Gattari y 6 puntos de Martínez: 26-40.
Tras el descanso largo, Macabi insinuó una leve mejoría, estableciendo un parcial de 5-0, que parecía ponerlo en juego.

 

Atenas se despertó, clavó una bomba de tres puntos, recuperó dos balones, metió un par de transiciones perfectas y volvió a escaparse, esta vez, por 17 puntos. Con un goleo repartido, convirtieron 5 de sus seis jugadores que pisaron cancha en ese tercer cuarto, por lo que entró a los die minutos finales con una ventaja de 13: 46-59. Y en el cuarto final, Atenas le puso el moño a la noche. El equipo expuso su hambre de gloria y desató esa pasión única en la tribuna asignada, ante un rival que hizo lo que pudo. 

 

De punta a punta: Atenas a lo largo del Apertura jugó 25 partidos y en 20 salió victorioso. Perdió con Macabi, Regatas, ACSM y dos con Junín (serie regular y uno en semifinales), pero se recompuso y les pasó el trapo a todos.