+ Deportes Opinión Lunes, 16 de septiembre de 2019 | Edición impresa

Orgullo Nacional - Por Leandro Aguilera

Argentina perdió la final del Mundial, pero se ganó el corazón de todo un país. Buscarán revancha en Tokio.

Por Leandro Aguilera - Periodista mendocino de TyC Sports

Este grupo de deportistas conducido por Sergio Hernández me emocionó y demostró que, más allá de no ser los mejores porque perdieron la final con España (95-75), ellos sí son los campeones para mí. La unión, el sacrificio, la entrega, la solidaridad e inteligencia con la que disputaron cada juego traspasó los miles de kilómetros que nos separan de China para meterse en cada uno de los argentinos que estuvimos pendientes de cada encuentro. 

Nuestro país volvió a los primeros planos y disputó una final después de 17 años. Desde la preparación y luego en los juegos que iban afrontando se los veía cada vez mejor. Con una química dentro y fuera del rectángulo que se fue alimentando cada día. Todos compenetrados y con el ejemplo de Luis Scola que, con sus 39 años, referente y capitán, les marcó el camino a los demás. Es hora de valorar todo lo que se consiguió en este Mundial y de enterrar las nefastas frases que tanto mal nos hicieron “los segundos no importan” o la otra “del subcampeón no se acuerda nadie”. 

Felicito a cada uno de los protagonistas que dieron todo por nuestra camiseta. Son un ejemplo y, aunque la idiosincrasia sea diferente a la de otras actividades, deberían copiar las formas para poder mejorar o desarrollar el modelo que Sergio Hernández implementó para conducir este grupo de guerreros. 

José Montesano es un excelente profesional y persona. Convivió con todos los integrantes de la delegación durante más de dos meses. Él es colega especialista en básquetbol, entre otras especialidades, en TyC Sports. Es a quién los jugadores abrazaron y se emocionaron luego de varios triunfos. Le dicen Mosquito y luego de ganarle al peor rival de la vida, se curó de un cáncer, pudo volver a hacer lo que ama. Ayer, después de la final, me contó todo lo que vivió, hizo un balance y me dijo cuál fue el secreto de lo conseguido por los jugadores “Lo que viví es único. De lo que me tocó, es lo más fuerte de todo. Estuve en Pekín 2008 (cubriendo los JJ.OO con la Generación Dorada) pero esto es distinto porque es un equipo que tiene 7 basquetbolistas que debutaron en un mundial”.

Sobre lo mejor que tienen, Montesano, expresó “los chicos tienen una unión de grupo que es increíble porque estuvieron más de dos meses conviviendo, recorrieron 10 ciudades y terminaron muy bien. Todos tienen mucha fortaleza mental y anímicamente siempre arriba. Tuvieron un grado de inconsciencia que los llevó a ir por todo y contra todos. Lo que explica de manera perfecta esto, fue el partido con Francia. En lo personal muy fuerte porque generamos un vínculo muy bueno y nunca pensé que me iban a hacer parte de sus alegrías o tristezas en la zona mixta. Eso creo que se dio porque ellos saben muy bien todo lo que la peleé para estar acá tato. Lo hemos charlado y yo creía que nunca más iba a estar trabajando, que me iba a morir y estoy acá en China. Creo que Dios me dejó en esta tierra para poder hablar del cáncer y para poder darme este tremendo mimo en lo deportivo, profesional que fue inolvidable”. 

“El equipo es un equipazo. Hernández le sacó lo mejor a este grupo que comanda Scola con 39 años y tiene a Fjellerup con 21. Todos se emocionaron, se divirtieron, jugaron siempre concentrados, fueron solidarios, no fueron egoístas, tienen buenos valores adentro y afuera de la cancha pero fundamentalmente disfrutaron la Copa del Mundo, generaron empatía en la gente. Son muy profesionales y estoy seguro que tendrán revancha en Tokio 2020”, cerró José Montesano, quien pintó de cuerpo entero lo que es este plantel argentino.

Demostraron que hay vida deportiva después de la Generación de Ginóbili y cía, y por lo hecho en China, ya son el orgullo nacional. Desde aquí les digo GRACIAS por todo.