Sociedad Viernes, 12 de abril de 2019 | Edición impresa

Obras sociales limitadas por tratamientos de alto costo

Se trata de innovaciones tecnológicas que tienen precios muy elevados por lo que buscan estrategias para segmentar a quiénes van dirigidas.

Por Verónica De Vita - vdevita@losandes.com.ar

Las innovaciones tecnológicas de los últimos años en el área de la salud han permitido sobrevivir a muchos pacientes y la oportunidad de obtener mejor calidad de vida a muchos otros. Sin embrago, las prestadoras de salud aseguran que los altos precios de estos productos son prácticamente impagables y que les cuesta mucho afrontarlos.

Cuando un médico indica un determinado tratamiento, diagnóstico o medicamento deben cubrirlo y cuando no lo hacen la situación suele terminar en un juzgado, abogado mediante.  

 

Están en plena búsqueda de estrategias para afrontar un escenario que, aseguran, podría llevarlos al desfinanciamiento y por eso, referentes de obras sociales provinciales se reúnen en Mendoza.

Carlos Vasallo es profesor de Salud Pública en la Universidad Nacional del Litoral y es uno de los especialistas que llegó a Mendoza.  

 

“Lo que está pasando es que las obras sociales tienen estas demandas de tecnología y no tienen fondos suficientes para poder afrontarlo, tampoco pueden aumentar la cuota ni pedir más fondos al Estado”, advirtió.  

Explicó que en el mundo el sistema de salud se ha encarecido por el precio de las innovaciones tecnológicas. “Ya no tenemos medicamentos que sean iguales para todos sino que son a medida, para una persona, y esto gracias a la revolución genómica”, detalló. En este plano dijo que ya no se tratan los efectos sino las causas de las enfermedades y que ya la gente no se muere por lo que lo hacía antes.  

 

Dio como ejemplo el caso del Nusinersen un droga que cuesta 900 mil dólares y se utiliza para la atrofia muscular espinal.  

Sergio Vergara, director de Osep, la Obra Social de los Empleados Públicos de Mendoza dijo que recientemente ingresó a la entidad un paciente con indicación de utilizar esta sustancia, que costará 15 millones de pesos por año y es un tratamiento de por vida.  

 

En tanto, el doctor Martín Baccaro, presidente de Cosspra, el Consejo de Obras y Servicios Sociales Provinciales de la República Argentina, advirtió que despojados de la inflación, los costos en este tipo de insumos se elevaron 17% este último año.  

Sistema fragmentado

Desde el punto de vista de Vasallo el problema es que los sistemas de salud no están preparados para afrontar esto, particularmente el de Argentina que tiene una particularidad: está muy fragmentado.  

 

Señaló que la ampliación del derecho a la salud debería ir acompañado de la operatividad con que se aplique. Esto involucra definir en qué casos es realmente meritorio utilizar estos tratamientos de tan alto costo en tanto puedan aportar mejoras reales. Es lo que se conoce como “utilidad terapéutica” lo que implica definir con precisión en qué pacientes y estadios de la enfermedad será efectivo y ofrecerlo para ese segmento. “Si le das a todo el mundo no te alcanza”, subrayó.  

Un edificio le sirvió al especialista para explicar la estructura y referirse a la necesidad de conformar un fondo que sustente estas necesidades.  

 

Tiene diferentes niveles de acceso a los servicios y sólo una parte aporta a un fondo común: el sistema único de reembolso. Dentro del grupo de obras sociales se encuentran 20 millones de personas en el país, distribuidas en 292 entidades. Esta fragmentación hace muy difícil el equilibrio en el que los sanos sostienen los costos de los enfermos.  

“Nuestros modelos fueron preparados a mediados del siglo pasado”, advirtió Vergara y dijo que con ese sistema del pasado hay que financiar tratamientos actuales de muy alto precio lo cual hace el sistema inviable a futuro. 

 

Estrategias

Ayer y hoy se realizan en Mendoza las Jornadas Nacionales de Cosspra, el Consejo de Obras y Servicios Sociales Provinciales de la República Argentina, coordinadas por Osep.  

Referentes de obras sociales provinciales de todo el país se reúnen para abordar la gestión de medicamentos, una problemática que transitan todas aunque con las particularidades de sus realidades provinciales.  

 

En este marco abordaron posibles estrategias para afrontar los altos costos de medicamentos, diagnósticos y tratamiento asociados a innovaciones tecnológicas que tienen precios muy elevados.  

En este marco se mencionó la necesidad de conformar un seguro único para catastróficas con aportes de diferentes sectores.  

Trabajar con los médicos prescriptores para que indiquen estos productos sólo cuando sea necesario y permita beneficios reales.  

 

También se planteó la creación de una agencia de evaluación de tecnología que determine el segmento que debe ser tratado con estos recursos. 

Artritis, oncología, hepatitis C 

Las patologías que pueden requerir tratamientos de tecnología innovadora y de alto costo son una pequeña parte del total. Carlos Vasallo, profesor de la universidad del Litoral estimó que se trata de 1 a 4 de cada 100 mil beneficiarios. En medicamentos puede tratarse de biológicos y de síntesis, muchos de los cuales se utilizan para quimioterapia. Los casos más frecuentes en los que se apela a esta estrategia son artritis reumatoidea, oncología, atrofia muscular espiral, hepatitis C y cáncer, por mencionar algunos. Baccaro consideró que aproximadamente 3% de los afiliados pueden requerir estos tratamientos, dependiendo  del territorio, y que eso puede llevarse alrededor del 30% del presupuesto de una entidad. Explicó que se sustentan de entre 7 y 14% de los salarios de los empleados públicos, la mayoría de sus afiliados, y también de los jubilados que aportan menos pero requieren más servicios. Hay que sumar el impacto del aumento del dólar en productos importados.